¿Diseñas o haces cambios?

Publicado el 09/26/11 por:
       

Los diseñadores tenemos un fantasma bajo la cama. Es lo que más miedo nos provoca. Te han encargado un nuevo proyecto. Te han dado las directrices más o menos claras. Te han enseñado los trabajos anteriores y los de la competencia, para decirte lo que les gusta y lo que no. Y al final te dicen: “Confiamos en tu trabajo, el diseñador eres tú”.

Vas a tu estudio, y te pones a pensar. Eres un profesional y sabes cómo resolver el encargo. Seleccionas las fotos más adecuadas de entre las que te han facilitado. Buscas en los bancos de imágenes las que faltan y que mejor pueden ilustrar la idea y comienza el diseño del Layout.

Repartes la información como mejor convenga a la comprensión del mensaje. Intentas ordenarla para que la lectura sea fácil y lógica. Destacas la idea principal, como te enseñaron los maestros.

Eliges la tipografía más adecuada, dependiendo del público al que se dirige y la cantidad de texto que tenga. Una que se lea bien para el grueso de la información y como mucho otra para los titulares. Luego, jugando con los cuerpos y los estilos, haces que los bloques se diferencien entre sí. Lo que debe destacar, lo que es información complementaria…

Has creado un concepto completo, lo has estructurado y lo has hecho visible. Eres diseñador. Llamas al cliente y le dices que ya lo tienes. Unas veces te dirán que se lo lleves, y otras que se lo envíes por mail. No importa, el trabajo es bueno y se entiende solo. Se lo haces llegar para que haga su trabajo. Es el cliente, y tiene que corregirlo y aprobarlo. Pero de pronto descubres que en realidad, él también es diseñador, o lo parece… comienza la pesadilla.

La historia inicial se podría aplicar no sólo al diseñador, sino al publicitario en general. Te encargan un trabajo, y aunque al principio te digan que les ha gustado, no tardan en llegar los cambios. Primero es “esa foto de portada no nos convence”. Luego un “cambia el bodegón por la foto principal de producto que te envío ahora” (y que antes no te dieron). Unas horas después te llegan los cambios en el texto. Igual si se lo has escrito tú que si te lo han dado ellos, lo que eran dos párrafos ahora son cuatro. Y el titular, que entre otras cosas ha servido para elegir la foto de portada, también lo cambian.

Hay matices más terroríficos. Como cuando te piden que destaques dos frases de cada tres. O que elimines a una persona de la foto de la oficina porque ya no trabaja allí. Todo ello, una vez que te has pasado horas trabajando con el material supuestamente aportado por él, o que te han pedido que busques.

Es así, algunos clientes olvidan que eres diseñador, y piensan que tu trabajo consiste en hacer los cambios que se les van ocurriendo.

No me interpreten mal. Nadie es perfecto. Es normal que nos corrijan errores, o que una vez presentado el boceto inicial, se les ocurran cosas nuevas, descubran fallos de concepto o quieran cambiar algo que no había podido imaginar hasta que no lo ven plasmado. Para eso sirve nuestro trabajo precisamente. Eso lo asumimos todos. Pero otra cosa es cuando el diseño va y viene una y otra vez y comenzamos a perder el sentido del trabajo original. Hay veces, que después de tanto cambio, no hay quien reconozca el original, y dan ganas de hacer uno nuevo. Pero eso sería volver a vivir una pesadilla.

¿Cómo conseguir dormir tranquilo?

Los diseñadores tenemos mucha culpa de lo que nos ocurre. Incluso cuando nos enfrentamos a clientes que realmente no saben lo que quieren. La regla básica es hacernos respetar, y eso se consigue siendo profesional y respetándonos a nosotros mismos.

Tenemos que creer en lo que hacemos. Y no podemos mentirnos. El trabajo que presentemos debe ser el mejor que seamos capaces de hacer. Y tiene que seguir las pautas profesionales. Vuelve a leer los primeros párrafos de este post y piensa si realmente haces así tus proyectos siempre. Estudiando el briefing, decidiendo el diseño de acuerdo a razones técnicas eficaces más que la estética que nos apetece o está de moda. Con textos bien redactados…. La importancia de este trabajo, además de la honestidad y la tranquilidad de conciencia, es tener la completa seguridad de que podremos defenderlo cuando el cliente lo cuestione. Si hay una razón, podremos imponerla. Si es una cuestión de gustos, el que paga manda.

Y esa misma exigencia, la tenemos que tener con nuestro cliente. Hay que mostrarse firme a la hora de aceptar el encargo. Asegurarnos de qué imágenes son las que le gustan, aunque nos diga que las elijamos nosotros. Pedirle que corrija los textos antes de aplicarlos, etc. Si se va implicar en el diseño después, tiene que hacerlo antes. Y si nos ve exigentes, seremos más creíbles.

Y por último, tenerlo en cuenta en los presupuestos. El diseño es como cualquier otro producto. El cliente percibe más valor en lo que más precio tiene. Un diseño con presupuesto alto , será más probable que sea aceptado a la primera que uno barato. Es triste, pero es así en muchas ocasiones. Claro que hay clientes que entienden que si te pagan poco no pueden tenerte horas y horas cambiando las cosas, pero en el fondo, les inspira más respeto el que les cobra más por ello. Y más aún si has pactado un coste suplementario por los cambios posteriores. En cualquier caso, tenlo siempre en cuenta cuando trabajes por primera vez para alguien a hacer el presupuesto. Aunque el diseño acabe haciéndolo él a base de cambios, las horas de trabajo serán tuyas.

Pero una cosa es cierta: los cambios son inevitables en el 99% de los casos. En veinte años de carrera sólo he escuchado una o dos veces la frase “El diseñador eres tú. Si crees que debe ser así, ok tal como está” y me entró temblor de piernas, mitad por la emoción, mitad por el miedo a equivocarme. Siempre es más fácil echarle la culpa al cliente, porque modificó lo que le presentamos que asumir que no somos perfectos.

 

Imagen: A partir de original (CC) de M_AKE THIS YELLOW en Flickr


Temas    



  • Kahlotrotsky137

    wow, muy buen articulo y no solo para los diseñadores graficos o de medios de comunicacion, me he visto reflejado en esta situacion yo como arquitecto al momento de diseñar, sin duda hay que imponerse y darse a respetar , sino lo mangonean como quieren y el resultado podria llegar a ser un pastiche de gustitos!! :P saludos desde Puebla Mexico. Alfredo Montesinos.

    • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

      Muchas gracias Alfredo. Es difícil, pero hay que intentarlo. Saludos desde España. ;)

  • http://www.facebook.com/rodolfofernandezalvarez Rodolfo Fernandez Alvarez

    Te felicito, nada que no supiéramos pero vaya cuanta razón tienes y a cuantos nos ha sucedido y nos sucede todos los días y ya levo más de 30 sufriendo. Debemos hacernos respetar como cualquier profesional al que no se le discuten sus recomendaciones, consultas, recetas, consejos, asesorías, estudios de factibilidad, planos, trabajos fontaneros, cerrajeros, mecánicos. No somos profesionales de 3º categoría. Cualquiera opina y diseña…es que el término DG está caduco el DG se regala se ha prostituido.

    • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

      Gracias Rodolfo. este es un post de diseñador a diseñador, pero de esos que te gustaría leyeran los clientes. Un saludo.

  • Fernando

    Todo es tal cual, solo falta creernos lo que somos, lo demás viene solo, perfecto tu artículo  José, si bien es algo de todos los dias es bueno como para tenerlo a amano, imprimir algunas basicas pautas y no olvidar que El diseñador eres tu! http://www.kucreativa.com

    • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

      Muchas gracias Fernando. O nos lo creemos nosotros, o no nos creerá nadie.
      un saludo.

  • http://www.soizadesign.com Salva Soiza

    que buen articulo y que bien expresado !

    • Eelbuzondepepe

      Lo que dices no deja de ser algo que todos llevamos en la cabeza, por la experiencia acumulada y mil veces vivida. Pero qué bien recogida, ordenada y expresada está. Felicidades, y gracias porque esto sirve para no olvidar ciertas pautas al comienzo de un trabajo.

      • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

        Gracias, gracias. Me alegra que no sea una experiencia sólo mía ;)

    • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

      Muy agradecido.

  • http://www.facebook.com/lausama Laura Sabio Manzano
  • Marian Requena

    Es increíblemente genial. Has dado en el clavo en todo lo que expones. Me he sentido muy reflejada. Si los post tuvieran nota este ha conseguido el 10. Saludos!!

    • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

      Eres increíblemente amable. Gracias x 10.

  • Eliseo Sánchez Díaz

    Hola José Carlos, excelente tú comentario, nada más cierto que lo que expresaste, yo no soy diseñador soy cliente y es lo que acaba pasando las ocasiones en las que mandas a realizar un trabajo con el diseñador, lamentablemente aveces tienes una idea de como quieres tu trabajo pero nunca encuentras la forma adecuada de como expresarlo de ahí que cuando te presentan el trabajo viene una gran cantidad de modificaciones hasta que esta tal y como tu lo soñaste, en mi humilde opinión si tiene que ver en que ustedes los diseñadores impongan su sapiencia es muy cierto que uno construye imágenes de lo que quiere para su producto pero los expertos en el tema son ustedes y ustedes son los que deben defender a capa y espada su trabajo con las razones validas por supuesto, es por eso que acabas observando logotipos, publicidad etc. sin razón de ser por que finalmente se acabo realizando lo que el cliente se imagino y no lo que un diseñador experto hubiera logrado.  Saludos cordiales.  Eliseo Sánchez Díaz,  Puebla México

    • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

      Gracias Eliseo, realmente cada uno debe hacer su trabajo, su parte del trabajo, lo mejor posible y confiar en el otro. Yo no le digo (normalmente) al cliente si su refresco sabe bien o cómo debería hacerlo. Pues lo mismo. Pero no por capricho o porque lo digamos nosotros, sino porque sepamos argumentarlo.
      Un saludo.

  • Izébel Román

    Me encantó tu artículo, soy aprendiz de Mercadotecnia y trabajo de la mano con diseñadores, he conocido a un par que me han sorprendido, porque no hacen cambios, al contrario, argumentan y defienden su trabajo, lograr esa sinergía entre diferentes disciplinas es difícil, pero preciosa cuando se logra! Saludos. @izebelove:twitter  

    • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

      Gracias Izébel. Un saludo.

  • http://twitter.com/a1tinta a1tinta.es

    Muy buen artículo José Carlos. Me encuentro en esta situación desde hace un tiempo y merma mucho la moral. Habrá que aprender a decir no.

    • http://twitter.com/comicpublicidad José Carlos León

      Gracias, hay que aprender a decir no, sobre todo antes de empezar. Un saludo.

  • Marivic_1811

    en estos momentos estoy pasando por esa situacion donde te dicen “haz algo bonito como tu lo sabes hacer”, pero al momento en que se lo envias te dicen pero quitale el fondo cambiale la imagen, las letras diferentes…”pero solo unos cambios” como uno hace eso cambios y que la conciencia te deje dormir en la noche?, porque una cosa que uno deba respetar lo que desea el cliente y otra es que vayas a hacer un frankenstein pq este lo desee!!!…

  • Veintemillas

    Chapó. Totalmente de acuerdo con cada palabra del artículo. El problema es que en estos tiempos de temor y tinieblas, marcar el territorio, aun con la razón en la mano, significa en muchos casos perder el cliente, lo que significa dejar de comer hamburguesas un día de la semana.

    En nuestra agencia nos hemos enfrentado infinitas veces con ese problema. Tenemos directrices de trabajo más o menos claras a nivel de cambios, se cobran si es necesario y se hace la vista gorda si el cliente lo merece. Primero presentamos un copy y posteriormente, tras la aprobación del contenido, un diseño antes de pasar a artes finales o antes de pasar a maquetar. Pero con todo eso, a un 80% de nuestros clientes les da igual. Ellos tienen un mejor conocimiento del producto, pero nosotros sabemos como debemos presentarlos. Les da igual, si hay cambios a una hora de llevarlo a imprenta, es tu problema. Son los que pagan y creen que tienen la total autoridad.

    Ha llegado un momento en que tengo la sensación que como diseñadores somos “portadores de la fórmula correcta”, pero es el cliente el que finalmente decide si aplicarla. Así lo hacemos nosotros. Si quieres cambios ok, pero nosotros no nos responsabilizamos del resultado de tu campaña.