Cualquiera puede ser publicista

Escrito por -

Cualquiera puede ser publicista. Lo que importa, es tener hambre de ideas. Deje atrás los libros y salga al mundo a vivir. Las ideas, están en la calle. Baje el cristal de su automóvil y aprenda a escuchar las voces del suburbio y a leer los gustos de las personas. Un buen eslogan, se le puede ocurrir escuchando Danza Kuduro o disfrutando de una buena sesión de danzón. Lea los periódicos, el libro vaquero, platique con la señora de la tienda de la esquina y vigile, constantemente, el movimiento social en los bares y en las tertulias cotidianas. Mantenga el buen humor, manténgalo aún cuando las ideas no lleguen. La sonrisa, es la ventana del eslogan. La creatividad, es lo máximo. Pero para ser creativos, tenemos que trabajar desde un mínimo de información. Este mínimo de información, está en el brief. En el brief, sólo encontrará información formal, seria y aburrida. Los datos, sin una chispa de creatividad, son como papel mojado. Incendie las hojas con conceptos creativos ardientes.

Uno de los requisitos para ser contratado en una buena agencia de publicidad, es tener muchas ganas de trabajar. Sólo los que dejan de comer y de dormir por pensar en un spot de televisión, alcanzan la gloria creativa. Desvélese por una idea. Mátese por un spot. Fustigue a su novia si ésta no le ayuda a aterrizar un insight. Sólo los apasionados, encienden el corazón de los demás. Un buen publicista, goza quedándose hasta la madrugada escribiendo guiones de radio para vender tomates o comida para perros. Y esta pasión, hace la diferencia. La práctica, hace al maestro. Anda con lobos y aprenderás a aullar… o mejor dicho, júntate con los grandes publicistas y aprenderás a vender ideas. Y el que no practica, se transforma en algo así como en un camarón, en un camarón arrastrado por la corriente de tendencias publicitarias. Hay que estar atentos a lo que pasa en la televisión y en el cine. La televisión, el cine, las revistas de moda, los videojuegos, son las fuentes del conocimiento humano, y todo joven aspirante a creativo de agencia publicitaria, tiene que beber de ellas hasta aplacar su furiosa sed de novedad.

Otro requisito para ser parte de una gran agencia de publicidad, es ser innovador. Haga las cosas como nunca antes se habían hecho. El automóvil, por ejemplo, no es un sucesor del carruaje, pues usa otra tecnología. Deseche los métodos de trabajo que la ciencia ha fraguado durante siglos e invente el suyo. Sólo los valientes, logran cosas increíbles. Atrévase a romper esquemas. Ensanche moldes. Destruya convencionalismos. Incinere el pasado. Revuélquese en la novedad. Practique el surf sobre las olas de publicidad convencional y llegue hasta la playa del cliente demostrando que usted, tenía la razón. Descuartice al aburrimiento. El ser humano, es algo más que un ser pensante. ¡Somos creativos y tenemos que crear o morir! Edison logró grandes cosas siendo creativo e ignorando el temor. Albert Einstein, aunque no contaba con un buen brief, pudo, aún así, pensar en leyes de la física inestables. Y es que el hombre, por naturaleza, es cambiante. Las personas, cambian más rápido que la publicidad y ésta, tiene que adaptarse a las conductas del consumidor.

Otro requisito para ser un gran creativo, es aprender a redactar en Twitter y en Facebook. Decían los griegos que “menos es más”. Si Aristóteles hubiera tenido Twitter, sería feliz, pues el Twitter te obliga a ser conciso en un mundo lleno de información. Estoy seguro de que algún día, la publicidad, que cada día es más corta, será muda. Una imagen será suficiente para hacerle entender al consumidor un mensaje publicitario. Además, los palíndromos aguzan la habilidad de creación. Pensar hacia adelante y hacia atrás, es pensar en todo, es como apoyarnos en un sistema filosófico que nos transporta hasta las últimas consecuencias del lenguaje. Estoy seguro de que Eulalio Ferrer, apoyaría mi argumentación.

Y ya para terminar, quiero hablar sobre la vestimenta. Muchos, tachan a los creativos de excéntricos. Los que hacen tal cosa, no saben que la vestimenta ayuda a pensar mejor. Por ejemplo, si usted se pone un traje, su actitud será pasiva y rígida. Los viejos romanos, para soltar las ideas, se ponían túnicas cómodas. Esto, ha sido comprobado por diversos estudios enfocados a mejorar los recursos humanos. Vístase cómodamente y si es necesario, póngase una capa de Batman para poder volar en la ciudad gótica de las ideas. Muchas gracias.

Colaborador invitado
Colaborador invitado

Colaborador invitado