El cine y la publicidad – Love story

Escrito por -

La publicidad en las salas de cine es conocida por todos. Vamos a pasar un rato divertido y queremos disfrutar de una buena película, pero antes de que se proyecte la misma somos participes de una publicidad que nos cautiva en esa única pantalla gigante. Hemos ido allí porque hemos querido y estamos dispuestos a ver todo lo que nos ofrece, no queremos hacer zapping.

Los anunciantes lo saben y utilizan esos minutos de relajación, sabiendo que solo vamos a prestarles atención a ellos, para ofrecernos lo mejor de cada casa, pero hay marcas que han querido ir más allá y han utilizado las salas de cine para crear ambientes inolvidables, experiencias más divertidas, concienciarnos en muchos casos y dar mucho de qué hablar ya que sabemos que en saber diferenciarse radica el éxito.

Por ejemplo la marca, Europcar; sorprendió al público a través de la interacción con el mismo en una sala de cine, de esta manera el público recordará el anuncio al haber participado en el mismo.

Para promover el lanzamiento del nuevo Mazda3, a la empresa se le ocurrió la idea de convertir la sala en un gran videojuego, en el que todos los participantes competían entre ellos en una carrera. De esta forma, se divirtieron y participaron junto a la marca, creando así un reconocimiento de la misma.

Hay otras marcas, que utilizan esta interacción con el público para concienciar, como es el caso de Volskswagen, que hizo esta magnífica campaña en contra del uso del móvil mientras conducimos. Es de las mejores que he visto.

¿Qué os parece? ¿Os sentís identificados con querer mirar el móvil solo un segundo.

Pero hay marcas que quieren que el público se envuelva en la filosofía de la marca, que la sientan en sí mismos, como consiguió Carlsberg con su lema “Solo los valientes tienen recompensa”.

La marca utilizó personas ajenas al spot para realizarlo y el resultado fue excelente;

Así, Carlsberg quiso inspirar a los jóvenes a pensar en aquello que realmente desean y dar un paso adelante para conseguirlo.

¿Hubierais sido de los valientes? ¿Cuándo queréis algo vais a por ello?

Yo sí me hubiera sentado en esa sala de cine.

Y hay una marca, que cambió totalmente unas salas de cine, Ikea; consiguió que la gente se sientiera en el cine como en su casa. ¿Hay sitio más cómodo que ver una película acurrucado en tu cama con tu pareja o con quien tú quieras?

En su campaña, “Wake up love” en Rusia, cambio unas salas de cine creando un dormitorio gigante, con toda la decoración incluida, y que pudieron disfrutar durante unos días los afortunados que fueron al cine.

Creo que esta publicidad es la que va ganando terreno poco a poco, y debería de promoverse más. Nos gusta que nos sorprendan, sentirnos importantes y saber que “ese algo” se ha hecho para nosotros sea lo que sea, pero para nosotros. Nos gusta sentirnos especiales, y saber que piensan en ti y en mí y hacen algo para demostrárnoslo.

Al final la publicidad y el marketing no son más que historias de amor que con más o menos intensidad vivimos cada día, y como en todas las historias de amor, hay marcas que pasan desapercibidas, marcas que echas de tu vida, y marcas que formarán parte de ti siempre porque han conseguido tu fidelidad.

 

Imagen cortesía de iStock
Arantxa Ortega

Técnica superior en gestión comercial y marketing. Área Manager desde hace más de diez años en distintos mercados enfocados a atraer al cliente. Adoro la danza oriental, los gatos y la comida basura. Mi cabeza es una lavadora que siempre está centrifugando. El neuromarketing me drogó y no he querido desintoxicarme. La vida me ha enseñado que cada pequeño detalle cuenta. Sígueme en twitter: @isatxa