Nadie quiere ser redactor

Escrito por -

¿Alguna vez has caído en un argumento de venta? ¿Una oferta tan convincente que no puedes esperar para sacar tu dinero?

Tal vez fue ese cuchillo de acero que nunca vas a usar, tal vez fue ese peine láser de la era espacial. O tal vez fue un día de compras espontáneas provocado por un código de descuento que apareció en tu correo electrónico.

Lo siguiente, cajas de calcetines de seda aparecen en tu puerta y realmente no puedes explicar por qué se sentía como una buena idea en ese momento. Aquí está la triste y fea verdad…

No importa cuán alto es tu IQ, cada persona en el planeta es vulnerable a una parte inteligente de la comercialización.

Mi trabajo como redactor es ayudar a mis clientes a vender cosas a las personas, para convencerlos de que lo que vendemos es la respuesta que han estado buscando. Los mejores redactores en el negocio, tenían una forma de posicionar los productos que los hacía parecer irresistible, pero vamos a bombear los frenos por un segundo.

Existe esta tentación en redacción con la relación cliente/marca como una forma de manipulación. ¿Cómo podemos conseguir más clientes que entiendan nuestro argumento de venta? Hay redactores que venden sus servicios como una especie de control mental; la capacidad de manipular idiotas desafortunados para convertirse en una prostituta de las palabras. Se convierte en una guerra de propaganda; una batalla para obligar al target a tomar una acción.

Francamente, me parece que todo es un poco espeluznante, y si esa es la forma en que estás pensando en tus copies, no es de extrañar que estés fallando. Podría parecer que estoy hilando demasiado la semántica, pero hay una diferencia importante de la mentalidad entre los que quieren que la gente “crean” su oferta y los que quieren ser persuasivos.

El mejor marketing, y el mejor copy, no se tratan de engañar al lector sino de la amplificación de su necesidad, el alivio de su miedo y emocionarlo a la acción. Muy a menudo nos olvidamos (o simplemente ignoramos) que un cliente potencial calificado llega con la intención de tomar una decisión. Lo que les falta es la inercia, algo que pone ese deseo en movimiento. Eso es lo que tu redacción tiene que darles. No haces más que acelerar el deseo.

No tienen una mente para ser engañados, forzados o socavados. El trabajo de su redacción no es subvertir a su voluntad. Es para ayudarles a darse cuenta de que lo que vendes es lo que ellos necesitan.

Los copies más persuasivos no estás relacionados con la hipnosis, la hipérbole o tácticas de venta. Los mejores escritores no están versados ​​en las artes oscuras del control mental.

Cuando se deja de tratar de engañar a la gente y se comienza a escribir algo que realmente quieren leer, es cuando tus textos se llenan de vida. No mañana, no una semana, a partir de ahora, en este mismo segundo. Es una idea simple que puede cambiar tu enfoque, si estás dispuesto a cambiarlo.

Imagen cortesía de iStock

Judith Ramírez

Lic. en Diseño y Producción Publicitaria por UPAEP. Con talentos tan ocultos que ni ella los conoce. Copy en La Agencia Viva. Sígueme en twitter: @lafocabebe