“Cómo rechazar a un colaborador” por la revista MAD

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No es fácil rechazar los servicios de un colaborador, ya sea un postulante a un trabajo o alguien que desea publicar algo en una revista/diario/website/etc. Siempre existe el temor de ofender o menospreciar a quien envía su trabajo.

Por eso, esta carta de rechazo es un ejemplo a seguir: fue enviada en algún momento de la década de 1960 por Al Feldstein, entonces editor jefe de la legendaria revista MAD. La carta es graciosa, irónica, personalizada y, encima, muy alejada de la seriedad corporativa. Hasta llega a proponerle al colaborador que adopte el slogan de la revista (“¿Qué? ¿Preocuparme yo?”) y sugerirle que la alternativa, es decir ser aceptado, es mucho peor.

La traducción (mía) de la carta es la siguiente:

Estimado Colaborador:

Lo lamentamos, pero tenemos malas noticias: ¡has sido rechazado! De todos modos no te lo tomes personalmente. Todos hemos sido rechazados alguna vez. Al menos eso es lo que nos dice nuestro terapeuta de grupo aquí en MAD. Dice que no deberíamos preocuparnos. Y esa debería ser tu actitud: “¿Qué? ¿Preocuparme yo?”

Por otra parte, a pesar de haber sido rechazado, las cosas podrían haber sido mucho peores. Tu material podría haber sido ACEPTADO. ¿Dónde te dejaría eso?

MAD-ly (LOCA-mente), Al Feldstein, Editor

P.D.: Nuestro terapeuta también mencionó que mucha gente se siente tan  rechazada por un rechazo que nunca lo intentan de nuevo. No queremos ESO. Realmente QUEREMOS que nos sigas enviando tus ideas y guiones… ¡así podemos seguir enviándote estas idiotas cartas de rechazo!

 carta-mad

(Fuentes: Dangerous Minds, Letters of Note)

Roberto Patxot

Trabaja en publicidad desde hace más de 30 años, y no tiene ninguna intención de parar. Gran parte de su carrera la realizó en OgilvyOne, donde llegó a ser Director Creativo Regional. Fue jurado en casi todos los festivales publicitarios; ha dado (y da) charlas en varios países de América Latina. Hoy se desempeña como Director Creativo en Soho Square Buenos Aires, y escribe sobre aquello que le gusta: publicidad, claro, pero también cine, libros, música y otras cuestiones. Padece de una rara versión del Síndrome de Tourette, que lo lleva a compartir con frecuencia chistes tan faltos de gracia como irritantes. Sígueme en twitter: @robertopatxot