Desastres del Marketing IV. Silo

Escrito por -

El sitio Cracked.com publicó hace poco una interesante nota sobre “Cinco Desastres del Marketing”. Debido a la fuente casi todos estos ejemplos de desastres son estadounidenses pero igual sirven para ilustrar qué puede salir mal en una campaña, en especial una campaña promocional. Este es el cuarto de cinco breves artículos, cada uno de los cuales narra uno de estos desastres.

Silo: a no hacerse los bananas

Esta historia es realmente impresionante. Y aunque no lo parezca, es real. Sucede que el uso del “slang”, es decir, el lenguaje de la calle, suele ser importante en publicidad para atraer el interés del público deseado. Eso sí: conviene aclarar que ese “slang” no se debe interpretar de manera literal.

Es lo que le sucedió a Silo, una tienda de electrodomésticos, en 1986. Parece que tenían demasiados equipos musicales en stock, y decidieron venderlos a un precio muy conveniente. Publicaron avisos que decían que los estéreos costaban solo “299 bananas”. En aquella época, la palabra “bananas” se usaba para decir “dólares” (en la Argentina sería el equivalente a decir “mangos”, que también es una fruta después de todo).

Desde luego, docenas de clientes astutos se presentaron en las tiendas Silo con 299 bananas. LITERALMENTE. El valor de las bananas ascendía a alrededor de 40 dólares. Silo no tuvo más remedio que aceptar las bananas como forma de pago, y perdieron más de 10.000 dólares en un solo día. Al día siguiente levantaron toda la campaña publicitaria.

(Fuente: Cracked)

Roberto Patxot

Trabaja en publicidad desde hace más de 30 años, y no tiene ninguna intención de parar. Gran parte de su carrera la realizó en OgilvyOne, donde llegó a ser Director Creativo Regional. Fue jurado en casi todos los festivales publicitarios; ha dado (y da) charlas en varios países de América Latina. Hoy se desempeña como Director Creativo en Ogilvy Argentina, y escribe sobre aquello que le gusta: publicidad, claro, pero también cine, libros, música y otras cuestiones. Padece de una rara versión del Síndrome de Tourette, que lo lleva a compartir con frecuencia chistes tan faltos de gracia como irritantes.Sígueme en twitter: @robertopatxot