Rebranding: Renovar o morir en el intento

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Creo –y me darán la razón que una de las decisiones más complicadas que puede tener una marca, es la de considerar la renovación integral de su imagen, muchas veces, determinado por la evolución natural del mundo empresarial y otras, para cambiar lo que no está funcionando correctamente.

El rediseño de identidad no es exclusivo de empresas que están en la quiebra, prácticamente todas las compañías a lo largo de su vida deben “actualizarse” y eso incluye cambiar tipografías, diseños, composiciones, mensajes publicitarios y hasta el logo o nombre de la marca.

No os temáis

Aunque el rebranding está involucrado a grandes gastos en materiales gráficos, uniformes, papelería corporativa, etc. La cosa hay que verla como una inversión, siempre recordando que el objetivo es mejorar –o cambiar la percepción que tienen los demás en relación a tu empresa, establecer o demarcar mejor a tu público y diferenciarte de tu competencia, antiguos proveedores o accionistas.

Por cierto, no todo es con la imagen de marca en sí, también es aplicable a productos específicos en diferentes facetas de su producción.  Muzellec y Lambkin en 2006 realizaron un estudio de 165 casos de empresas que rediseñaron su imagen, y concluyeron que es una de las estrategias más fuertes para cambiar la reputación de una marca para mejor.

¿Cómo sé que es momento de cambiar?

Más que saberlo, es cuestión de que sea una opción dentro de tus estrategias y que sea la correcta al momento de decidirse por ella. Es bueno recordar que las asociaciones que hacemos con las marcas o productos  -que las mismas empresas se dedican a exaltar- no son cosa sencilla, implica un proceso que muchas veces hace desistir a aquellos con poca fe.

Existe un impacto en los cambios bruscos o totales en una marca, lo ideal –que no siempre se aplica- es que seamos sensibles y cuidadosos con la nueva identidad que estamos por emprender para que en lugar de alienar a los antiguos consumidores, les brindemos una perspectiva diferente de lo que es la nueva marca/empresa/rubro/producto.

Ahora sí

Hacer un rebranding es el resultado de muchas retrospecciones y decisiones. Digamos que el objetivo principal de los rediseños -que se realizan para aumentar el potencial de las marca en el mercado o los que necesitan “actualizarse”- es ahorrarse costos a largo plazo, puesto que apuestan por hacer una inversión en mejorar todo lo que sea mejorable, así como le pasó a Apple conocido como “Apple computer” y los limitaba para ofrecer lo que hoy venden (iPhones, accesorios, iWatchs, etc).

El tema con esa “novedad” radicará en cómo tratamos a ese que era nuestro consumidor fiel, porque cuando los cambios generacionales son muy  amplios o simplemente el rediseño hace que tus clientes sean otros, debes tener estrategias para sobrellevar el peso de todo lo que conlleva ese viaje.

También están aquellos que fueron obligados a hacerlo, como esas empresas que absorbieron otras empresas, esas que tienen problemas legales y se ven forzados a los cambios, como un contra ataque a la competencia –¿por qué no?- y así sucesivamente.

5 aspectos que te ayudarán con el rediseño

  1. Escucha a tus clientes: No hay ejecutivo más acertado o especialista más acorde que tu consumidor, él te dirá lo que le gusta y disgusta de tu marca, si atiendes bien sus pedidos, quejas y anhelos ¡estás hecho!
  1. Pide la opinión de un experto: No cometas el error de decirte por el rediseño sin antes consultar con alguien diestro en la materia. Puedes perjudicar a tu compañía sino tomas en cuentas la observación de un especialista. Mientras más puntos de vista tengas, mejor serán las opiniones que puedas tener y que te lleven a una decisión final acertada.
  1. Adapta lo que tienes: Unifica tu marca, que tu logo sea tu imagen en todos lados y tu nombre lo vincules a TODO, pantentes, nombres jurídicos, cuentas en RR.SS, etc.
  1. Estudia a tu competencia: No copies, simplemente observa para que puedas hacerte una idea de lo que mejor se les da y qué ideas puedes tomar de ellos y darte cuenta de cómo funciona tu sector o rubro. Asimismo, a nivel externo es importantes estar atentos, una marca lo abarca todo (la imagen, la identidad, la percepción que los clientes tienen de ella, la que tienen los empleados que trabajan en la empresa) y eso es determinante en muchos aspectos.
  1. Sé fiel a los valores: Cada empresa tiene sus valores, marca la diferencia y crea intriga en esos clientes que aún no te compran el concepto.
Katherine Guaramaco

Licenciada en Comunicación social y periodismo, consultora editorial y echadora de cuentos por siempre. Una vez me dijeron que no podía ser community manager y terminé siendo periodista digital, webmaster, gestora de contenidos y redactora creativa. A esa persona le mando saludos :D Para más cuentos: Crónicasdesdemercurio.wordpress.com. Si me los quieres echar a mí: @Katherine_zgs