Publicidad

Más estrategias, menos tecnología

A todos nos surgen dudas sobre el encuentro entre los medios digitales y los escritos, nos preguntamos hasta qué medida podemos valernos del Internet y hasta qué punto es fiable; y es una asunto normal pues pertenecemos justamente al período de transición en que “parece” que se acaba el romance con el papel y comienza un fetichoso amorío con el LCD, el plasma y los teclados alfa numéricos. ¿Cómo impacta en la mercadotecnia, en la publicidad y en el mundo cotidiano? ¿Hacia dónde apunta y hasta qué grado terminará por modificar las relaciones humanas? ¿Qué nos depara el futuro en este mundo?

Ahora es casi imposible imaginarse una reunión ejecutiva sin que medie una Laptop, o un salón de clase universitario donde los alumnos tengan solamente libretas, y si lo hay, la consideración que tomamos sobre él es que es un tanto primitivo. Una de las grandes diferencias de las organizaciones y nuestra vida personal es que en las primeras el cálculo racional técnicamente es más alto, es decir, que ellas prevén y planean más, que cuando quieren darse a conocer establecen campañas para publicitar su imagen, saben a qué grupos y cómo decirles aquello que necesitan; en la vida cotidiana uno se presenta frente a otros, incluso algunos cuidan su aspecto, pero la mayoría de las veces dejamos que las cosas sucedan como se puede, sin todo ese ejercicio de previsión. Con la tecnología pasa lo mismo sólo que ni las organizaciones ni las personas entendemos la magnitud del cambio ni el poder de los nuevos medios que utilizamos.
Constantemente vemos y seguiremos viendo por mucho tiempo, frases como “anúnciese en Internet”, y se han puesto de moda los cursos para “usar” las redes sociales como catalizadores de negocios, lo cierto es que quien dice saber con precisión cómo hacerlo, está mintiendo. Las capacitaciones sobre Marketing con Facebook o E-mail Marketing, carecen de algo que era completamente necesario en el viejos sistema, la retroalimentación, el poder de comprobar si nuestra campaña tenía efectos, con quiénes y hasta qué punto.

 

Por otro lado hay quien critica a lo digital desde los ángulos más ingenuos, por usar un eufemismo, he escuchado que algunos dicen que el acto de teclear en las computadoras produce más calor corporal, que cualquier aparato electrónico lo hace, y que esa suma final está contribuyendo al calentamiento global; es posible que así sea, y que este sea uno de los cambios que no tomamos en cuenta, lo irónico reside en que no conozco a ningún ambientalista que deje de usar una Laptop por esa razón.

Una vez visitando a un compañero en su pueblo de origen, su papá me comentó que tenía la intención de poner una página web para su tienda de abarrotes ¡se imaginan! En lo personal me pareció ingenuo pensando como comunicador, pero como diseñador muy posiblemente lo habría hecho si me interesara el asunto económico. Le pregunté si sabía cuántos de sus consumidores habituales usaba la red, me dijo que no; obviamente uno se acerca a la tienda de la esquina sin tener que revisar el RSS para ver qué productos nuevos tienen. No es para burla, sucesos similares ocupan todos los días a grandes multinacionales, el asunto es que no todo es para todos.

Algo que sí está de moda y que es por lo que habría que empezar a trabajar en lo digital, son las estrategias de comunicación. Invertir en ese conocimiento y no en poner un nuevo sitio de blog o de redes sociales, saber qué me conviene y qué decir a través de qué medios. Muchas organizaciones contratan gente especializada que trabaja en la gestión de las redes sociales para sus organizaciones, y sin duda, existen personas capacitadas para usar tales sitios, pero ¿pueden responder igual que un comunicólogo o un mercadólogo pensando qué es bueno decir para la organización y cómo impactará en ella? El asunto es que son demasiados conocimientos técnicos y operativos que aún no se tienen porque apenas estamos comenzando a dar el salto, a saber cómo usar las redes y medianamente a explotar su potencial. Por eso el mejor consejo es invertir en conocimiento, en estrategias de comunicación y no en los medios solamente, una cosa sin la otra, es como un barco sin un capitán.

¿Hacia dónde apunta todo?
El surgimiento de las redes ha complicado su gestión, uno de los principales problemas es que queremos estar en todos lados, incluso individualmente, uno debe tener Facebook y Twitter porque si no está fuera de moda. Recientemente comienza el fenómeno de Google +, y está aprovechando esta complejidad puesto que todo apuntaba a que la evolución sería en el sentido de una red de redes, es decir, algo que integrara y gestionara todo lo que se hacía en las demás; si bien es cierto que cada medio cumplía diferentes fines, se puede adecuar a las necesidades personales.

Internet no es la única fuente, pero sí el camino que resuelve el alcance de otras innovaciones. En España se hizo un experimento poniendo un anuncio en pantalla LCD que interactuaba con los peatones, las personas usaban su celular para jugar Quad Pong (donde se manejan dos barras y ninguno de los oponentes deja escapar la pelota, es como Air Hockey) en el anuncio que se encontraba en un edificio. La gente se divertía usando la herramienta, y esperaban su turno.
Cada vez escuchamos a más jóvenes, que en las reuniones y fiestas, dicen “llegamos tarde porque el GPS nos hizo dar una vuelta tremenda”, incluso hemos hecho parte de nuestra vida cómoda y cotidiana a la tecnología aprendiendo cosas mediante este sistema: cómo ponernos la corbata, cómo afeitarnos, y no duden que alguien habrá aprendido a ponerse un condón viendo videos instructivos.

Se ha llegado al punto que algunos padres usan el Facebook para inspeccionar y controlar la vida de sus hijos; es la otra cara, el principal miedo que se tiene frente a la tecnología, que deje de ser un medio y se convierte en el único canal de encuentro con los demás.

Otra innovación es el proyecto Gutenberg, donde se pretende digitalizar todos los libros posibles; muchos analistas opinan que la desaparición del papel es inminente, aunque se sabe que siempre habrá algunos románticos que prefieran el uso de lo “viejo” como mero acto de fetiche y nostalgia.

Hace casi siglo y medio Engels decía que, en principio, el pulgar opuesto había sido la clave para la evolución de lo animal a lo humano. Casi ninguna especie tenía esta ventaja de la prensión. Algo de cierto tiene cuando asumimos que en el mundo de hoy lo digital reina, porque digital viene de dedo, y finalmente, es a través de la mano que damos uso y control de todo la tecnología actual; por lo menos hasta que la evolución llegue a comandos por voz, la mano sigue siendo lo esencial en el uso de los medios de comunicación.

Colaborador invitado

Colaborador invitado

Sigue a Colaborador invitado en:
Etiquetas

Artículos relacionados

Otras Recomendaciones

Close
Close
Close