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Del extraño mundo de nuestros jefes

Pareciera que entre el mundo de nuestros jefes y el nuestro existe un abismo que limita la comprensión de las capacidades ¿Quién no ha pensado que su jefe no tiene la suficiente capacidad para ocupar su puesto? ¿Quién no ha pensado que sus subordinados no tienen la suficiente capacidad para ocupar su puesto? Y finalmente el trabajo se hace, a regañadientes, con mentadas explícitas e implícitas, que uno se va guardando para cuando lo despidan y que quizás nunca lleguen a florecer.

Ya hemos hablado de endomarketing en otra ocasión, pero retomaremos algunos aspectos que algunos de nuestros lectores me han recalcado con el fin de mejorar la relación entre los colaboradores o empleados y los jefes o directivos en las organizaciones. Recordemos que el marketing interno se preocupa por mejorar las relaciones dentro de las organizaciones y que en algunos tipos de negocios es más importante dependiendo del grado de evolución técnica. Hay una relación, aparente si quieren, entre las empresas más avanzadas y su productividad con la forma en que tratan a la gente que trabaja para ellas.

McDonalds, Coca Cola, tienen una relación muy diferente con sus colaboradores que la que tienen el 90% de las MiPyMES que existen en México, y es muy posible que la expansión tenga que ver con la consideración que tienen del trabajador; porque quien piensa en crecer, sabe que sin la productividad mayor de los empleados, su intención se verá frustrada. En nuestro país estamos acostumbrados a que nos traten mal, pocos son los que se quejan y levantan la voz pues le damos un alto valor al trabajo; por otro lado los jefes asumen que las personas, por su condición de empleados, son algo que hay que “usar” de la mejor manera, no asumen que son sus iguales y que es con ellos con quien es necesario establecer relaciones productivas.

Debemos entender que en todo sistema empresarial debe existir una figura de autoridad, incluso con algunos tipos de animales que viven en grupos podemos observar individuos dominantes, que lo hacen en realidad para regular y organizar las condiciones de existencia del conjunto. Es por ello necesario que existan los jefes en las organizaciones y que el endomarketing sea tan necesario para mejorar las relaciones internas.

Las relaciones sociales son algo extrañas a este respecto parece que cuando uno ocupa el lugar de la autoridad, que como vemos es un espacio necesario en una organización, asume todo el conjunto de conductas y comportamientos que se refieren a ello. Es decir, las personas tienden a comportarse como jefes porque así se los requiere el puesto, el problema es que ahí brotan sus deficiencias personales y patologías psicológicas, lo cual debería quedar relegado a otro lado del camino en aras de la productividad.

En algunas escuelas de negocios se recomienda incluso que cuando uno llega a la gerencia de una organización la primera acción necesaria a tomar es despedir a algún miembro del equipo para que se asuma la figura de autoridad que uno tiene que ocupar, tanto para nosotros como para los colaboradores. La pregunta es ¿hay otro mundo para nosotros como trabajadores y directivos? ¿Podemos transformar estas relaciones?

Más allá del marketing interno

A los empleados nos parece extraño el mundo de nuestros jefes porque cuando deberían preocuparse por tenernos contentos a través de múltiples elementos con los que cuentan, pareciese como si adrede decidieran no usarlos y llevar a cabo las peores prácticas que se les ocurren. Claro, a todos nos viene la imagen del capataz latigueando a los esclavos que encadenados ayudan a girar la rueca…Uno a veces se pregunta qué pasa por su cabeza, ni se angustien, ellos se sienten de la misma manera, con sus excepciones claro.

El primer punto a considerar para mejorar las relaciones tiene que ver con la actitud de los directivos. Si usted quiere aumentar la productividad de su área, mejore la forma en que trata a sus empleados y no asuma que son holgazanes y flojos por definición; tómese un momento para experimentar el trabajo que ellos realizan y así calcular el esfuerzo y tiempo que es necesario para realizar las actividades que usted debe esperar.

Con respecto a respuestas del marketing interno, si somos parte de una MiPyME, es muy posible que sean los directivos quienes tienen que ocuparse de esta labor, en caso contrario es el área de marketing en colaboración con la de recursos humanos. Y lo que tienen que lograr, en primer lugar, es gestionar el tiempo necesario para realizar el cuidado de las relaciones entre jefe y empleado. Me explico, al no ser un área o función aparentemente necesaria para la realización del producto o servicio final, las organizaciones no le dan el tiempo necesario, por ello hay que crearlo.

En segundo lugar hay que asumir que aparte de clientes externos tenemos también internos y hay que comportarnos frente a ellos como tales. Esto no significa permitir y perdonar todo, sino asumir que la gente necesita estar satisfecha en el lugar en el que se encuentra, para ello son imperiosas algunas condiciones primordiales como: un área de comida, sanitarios limpios, cumplimiento de las reglas, etc.

Por último la generación de campañas es necesaria. Uno piensa regularmente que la gente debe estar feliz por el hecho de tener un trabajo, pero a veces hay que recordárselo. Para emitir mensajes de productividad, calidad en las labores y otros que dependen de las condiciones circunstanciales del lugar; son necesarias campañas o planes de comunicación interna, además de realizar eventos culturales y familiares. Pero la mejor opción es siempre un trato agradable y respetuoso, sin él, nada podrá cambiar las condiciones existentes.

Todas las personas tenemos deficiencias personales que heredamos porque aprendimos que es “la mejor manera de hacer las cosas”, o bien, por problemas en la infancia o en alguna otra etapa de nuestras vidas; pero debemos aprender a ser lo suficientemente estratégicos como para que nuestras relaciones de trabajo sean superiores a nuestras relaciones emocionales, de tal manera que podamos dominar ese demonio de la ira y la grosería. Finalmente, si se tiene el control de la situación, a pesar de las discapacidades de las personas, uno puede mantener interacciones interpersonales duraderas que trasciendan los límites del trabajo cotidiano.

Imagen cortesía de iStock

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