Diseño

Terraza del café de la Place du Forum en Arles por la noche

Lección de estética para diseñadores gráficos

El siguiente texto está dedicado a la agencia Altavista, agencia de Monterrey con la que empiezo a colaborar a distancia , empresa interesada en la estética y en el modo en el cual vive el arte en las Redes Sociales.

Del siguiente texto se desprenderán otros textos que estudiarán cómo funciona la percepción en el mundo del internet. Inicio.

La comunicación de masas es una mezcla de sabidurías estéticas y populares. `El superhombre de masas´, de Umberto Eco, detalla, lustra y pule mis tesis. Para comunicar o para transmitirle un mensaje a las masas tenemos que ayudarnos con las mejores herramientas de la estética, y luego vulgarizarlas.

Lo antropológico (individuo) debe convertirse en algo social (grupo humano), lo matemático en algo físico (cantidad en cualidad), lo psicológico en algo pedagógico (lo profundo se hace superficial) y lo histórico en una crítica (lo viejo debe parecer recién encontrado, como enseñó Valéry).

Vamos a dividir una obra de arte en dos partes. La primera estará destinada a “producir” sentimientos, mientras que la segunda a “encontrar” sentimientos. Uno de mis pintores preferidos es Vincent Van Gogh. Tomemos su óleo sobre lienzo llamado `Terraza del café de la Place du Forum en Arles por la noche´, de 1888.

No me complicaré la existencia meditando esencias, pues la gran crítica de arte sostiene lo siguiente: valen más las palabras concretas que las palabras vacías. El arte es abstracto, es vacío de por sí, y hay que interpretarlo con la voluntad, que es una de las tantas formas del pensamiento, como diría mi dilecto B. Spinoza. El arte es “la impersonalidad racional” tomando “conciencia”.

¿Cuáles son los recursos que tiene el pintor para producir o para encontrar emociones? El pintor puede sumar elementos (hombre más mujer: amor), combinar físicamente objetos (mezclar la luz de un farol con la luz refleja de la luna, como en una poesía de Belisario Roldán) o referirse a paradigmas sociales o psicológicos (como Chesterton, que usaba las motivaciones de la religión para urdir acertijos metafísicos).

En la pintura de Vincent vemos un cielo estrellado que comunica nostalgia o muerte crepuscular, es decir, muerte en ciernes. ¿Qué hizo Van Gogh para lograr la nostalgia y la tristeza? Hizo del “objeto-esencia” “cielo” un “todo” organizado, hizo que sus estrellas, que justamente “sus” estrellas tuvieran que vivir justamente en “ese” cielo.

Van Gogh no se conformaba con atraer la pura percepción (`percipi´ o percibir) del público , pues buscaba siempre que el público conociera (`percipiens´ o conocimiento activo) de manera “maciza” los objetos que pintaba. ¿Qué es un conocimiento “macizo” de los objetos? Es conocerlos justo en su mundo (`Dasein´), justo sobre el carril sobre el que pueden aparecer. Pero Sartre lo dice mejor (`El ser y la nada´): “El pensamiento moderno [o la pintura moderna] ha realizado un progreso considerable al reducir lo existente a la serie de las apariciones que lo manifiestan”.

Qué dolor nos causa ver un cielo íntegro, sólido o que no nos necesita (sublime, diría Kant), y qué dolor nos causa ver fragmentos de luz dispersos o estrellas sobre la integridad de la oscuridad. ¿En la anterior y confusa reflexión encontramos o producimos un sentimiento? Cuando dos elementos de distinta especie se unen se producen sentimientos, se hace una síntesis.

Prosigamos. Un mensaje u obra de arte es un concepto, es una idea delineada con parámetros sincrónicos, es decir, cualitativos, modales y relacionales. El tiempo, el espacio y la cantidad, al contrario, son parámetros diacrónicos, perdurables, inmanentes o constantes en una obra de arte o mensaje (`specie´). Poco importa la fecha, el lugar y la cantidad en la pintura de Van Gogh, que quiso hablarnos a su “modo” de las nuevas “cualidades” del hombre al “relacionarse” con otros hombres.

¿Cuál es el concepto antropológico que nos transmite Van Gogh con su pintura? El hombre fue, es y será un ser social, diría el desorejado. En la pintura vemos muchas personas, y todas o casi todas están agrupadas. Tales agrupamientos nos dicen algo así: el hombre sólo percibe los rasgos del prójimo con el que ha intimado, y toda alteridad desconocida es una mera “opacidad”.

Decía Sartre que la conciencia, para captar todos los detalles de los cuerpos que percibe en el mundo, tendría que ejecutar un proceso infinito de almacenamiento. Es imposible captar todos los detalles de las cosas, y Van Gogh lo sabía, y porque lo sabía prefirió pintar la real “opacidad” de un mundo idealizado. El panfletista, entonces, preferirá usar cuerpos o rostros humanos “opacos” en vez de usar rostros bien definidos.

Hablemos, ahora, de la `Wesenschau´. Dicha palabra significa “intuición de las esencias”. Todo mensaje tiene una esencia. Pero no pensemos que la esencia es algo que está “detrás” de la existencia. La “esencia” de un objeto está en su modo de aparición. ¿Cómo pasa un objeto de la “opacidad” a la “claridad”? Sólo los fantasmas se “aparecen”. Las cosas van apareciendo, poco a poco, hasta tomar forma. Cualquier objeto que haga lo contrario será un fantasma, un aparecido o un espectro.

Vemos que Van Gogh prefirió ir de la oscuridad a la claridad, cuando bien pudo haber preferido hacer lo contrario. Hacer lo contrario siempre, es decir, buscar los “prodigios”, es un pecado que a menudo comete el artífice novato. Recomiendo que el lector lea el poema `Arte poética´ de Borges para que comprenda mejor este texto.

Una pintura es artística o “artificiosa” porque logra interpretar, no imitar, la realidad. La pintura de Van Gogh nos dice que el hombre siempre empieza en lo oscuro y termina en lo iluminado, y no al revés. El arte siempre debe ser un impulso hacia arriba o hacia lo mejor.

¿Cómo le hacemos para que nuestro panfleto no deje de interesarle al público? Aplicaré un concepto de la economía. No sé si lo que haré está bien hecho, pero sí sé que Ezra Pound mezcló con fortuna menesteres económicos con estéticos. ¿No es el buen uso de la materia un rasgo del gran artista? Bueno, pues sigo. Hablemos de la “ley de la tendencia decreciente de la tasa de beneficio”. ¿Qué significa lo mentado? Significa que mientras más veamos un cuadro menos placer nos dará éste.

¿Qué hizo Van Gogh para que su pintura jamás dejara de darnos placer, placer epicúreo, placer fundamentado en el conocimiento y en la memoria? Le dio movimiento a lo estático y paralizó lo que siempre se mueve. La materia siempre ha hecho que los hombres pensemos metafísicamente, es decir, más allá de lo material. Y lo humano, por su parte, siempre ha hecho que los hombres pensemos teológicamente, es decir, en lo que está adentro del cuerpo.

¿Quién no quiere un alma eterna? ¿Quién no desea materia no inerte? Los cuentos fantásticos de Disney animan cosas inertes, y hacerlo es parte de nuestro instinto. Si observamos bien la pintura notaremos que lo material delata una especie de movimiento molecular, delata eso a lo que los griegos antiguos llamaban “simulacra” o “emanación de los cuerpos”.

La pintura de Van Gogh nos hace pensar en una “teoría del conocimiento”, nos hace especular sobre la “ilusión de los trasmundos” nietzscheana. ¿Acaso Van Gogh no veía como veían los griegos, que eran hombres que siempre estaban pensando en el movimiento de las partículas? ¿Pensar como griegos o como Anaxágoras o como Demócrito no es pensar primitivamente? ¿Y no es lo primitivo lo que está en el fondo de nuestro cerebro, si me permiten usar mal una metáfora espacial?

Creo que con esta breve meditación todos los artistas plásticos, desde panfletistas y dibujantes hasta publicistas y diseñadores podrán comprender un poco mejor el uso del arte en la comunicación de masas.

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