Comunicación

El bello arte de la redacción

No tengo mucho tiempo en el mundo de la redacción, así como no tengo mucho tiempo de vida.  Después de medio desvivirse en la universidad, vale la pena trabajar en publicidad desde que se inician los estudios, aunque sea de saca copias.

Algunas veces regreso a la universidad para consultar algún libro de la biblioteca o comprar algún artículo con el logo de mi alma mater.

Algunas veces me encuentro chicos que conocí cuando estaba en último semestre y recién acababan de entrar. Ahora en semestres más avanzados me preguntan qué se siente escribir, que lo que escribes se publique y si las clases en verdad funcionan.

En realidad nunca contesto nada coherente. Si ya estás en la universidad pues aprovéchalo. Si ya estás escribiendo, el primer paso es no frustrarte con la tesis.  Si quieres escribir pues comienza leyendo.

Escribir, por gusto, es muy sencillo, creo. Si escribes un diario, felicidades eres tu escritor personal. Escribir, como trabajo, publicidad, es un tema muy distinto.

Ser “escritor” conlleva más que el trabajo de la escritura.  Ser bueno con las palabras es sólo una parte de la función del redactor, aunque parezca la más importante. Como copy para una agencia de publicidad es necesario salir de sí e interpretar diferentes personajes, diferentes públicos, convertirse en diferentes personas con diferentes necesidades. Así es el resto de mi vida, algunas veces soy una madre soltera que trabaja con hijos en edad de guardería y otras un ambientalista vegano alérgico a las nueces.

Un copy es un niño, un vendedor, pero sobre todo un hombre de negocios. (O mujer, en mi caso).

Está de más decir que la persuasión es el eje conductor de muchos redactores, al utilizar la persuasión nos convertimos en vendedores. Cuando escribimos, no importa si es un slogan, un correo electrónico o un msn (o como se llame en este siglo). La cosa es comunicar y comunicar efectivamente.

Los redactores también tenemos nuestro corazoncito, pero en publicidad tenemos dos grandes problemas: el primero; realizar textos que comuniquen ventas duras; cómprame, cómpralo, comprar, comprar, comprar…

El segundo; exponer de manera excesiva el motivo de la compra logrando que el posible consumidor se aburra. Durante el tiempo que llevo en esta bella profesión he aprendido que tienes que ser conciso, preciso y macizo.

Finalmente, no estoy segura si muchas personas sueñan con ser redactoras en una agencia de publicidad. Ese sueño nunca fue mío, conocí la redacción buscando otro camino y me atrapó por completo. El primer paso para ser redactor en una agencia de publicidad es poder entrar a una, para lo cual se necesitan dos importantes cualidades: talento y suerte.

De ahí en adelante el camino es incierto, claro que te molestarán las faltas ortográficas en la calle, pero luego podrás vivir con ello. Claro que te frustrarás cuando tu dupla y tú no se entiendan, pero finalmente serán amigos.

La felicidad llegará al fin cuando dejes de escribir para vivir y vivas para escribir.

AUTOR

Lic. en Diseño y Producción Publicitaria por UPAEP. Con talentos tan ocultos que ni ella los conoce. Copy en XY Creativity Group, Directora Editorial en Sporting Baja California, Colaboradora en Revista Golfa y en donde la inviten.

Imagen cortesía de iStock

Judith Ramírez

Lic. en Diseño y Producción Publicitaria por UPAEP. Con talentos tan ocultos que ni ella los conoce. Copy en La Agencia Viva.
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