Comunicación

Lo cotidiano nos absorbe

Estamos tan acostumbrados a crear rutinas, muchas veces cuando intentamos dejar algo o cambiarlo nos cuesta mucho más de los que nos dura, la vida de un estudiante que acaba de terminar esa etapa es más o menos así, crecemos con expectativas de un mundo feliz, lleno de materialismo, status y muchas cosas más que ya cada quien se inventa, intentando crear en la mente lo que nos podría hacer felices sin siquiera saber de que se trata, un publicista tiene que cambiar, muchas de las veces que intentamos convencer de algo al alguien, hay que empezar convenciéndonos a nosotros mismos de que hay algo diferente que hacer y mucho más que eso, que pensar.

Ha sido una semana dura para me imagino muchas personas, en  lo personal, cambié de celular y ya a esta edad no es nada fácil acostumbrarse a un teléfono nuevo, pero bueno, sacando algo bueno de perder y encontrar, es a lo que nos atenemos nosotros mismos, como dice Jann Martel : “La vida entera se resume en un acto de desapego”,

Tal vez hablar de un objeto material como un celular es atrevido en comparación de otro tipo de desapego, pero es tomar en cuenta que lo importante para una persona no es lo mismo para otra, personas que me rodean tienen placeres sencillos, que envidio y que intento crear y deberé tener uno que otro, pero a veces es imposible notarlos ya que se opacan por otros placeres más complicados que entran en otra serie de comportamientos humanos que es la clásica frase de “si no la tienes más la quieres”.

En general somos un conjunto de procesos, un vaivén de felicidad y cotidianeidad, es increíble cuando la publicidad toca esos puntos tan sensibles en cada persona.

Lo importante para poder crear una  idea que no tenga comparación es el sentido de la misma, primero que nada sentirla en un aspecto general, entender el mensaje, el tono y después si los clientes, la inversión y el tiempo le permiten, sentirlo.

¿Por qué es importante sentir?

Muchas noches me lo he preguntado, para qué sentimos, por qué es tan complicado sentir… pues ésta, es más allá que un defecto del humano, es un diferenciador hacia los demás seres vivos; es muy diferente sentir que te quemaste con la estufa y percibir daño literal y real en la piel  y otra muy diferente es sentir el dolor desde adentro, creado en la boca del estomago o a veces no solo dolor, si no cualquier sentimiento.

Eso es lo importante, que a pesar de todo, el sentir se vuelve lo principal, haya o no segundas manos al respecto.

Es momento de soltar cuando hay más allá por recorrer, literal y metafóricamente, la etapa post escuela es la mejor y la más clásica para poder dar giros en la vida de quien quiera vivirla así, a veces cuando existen opiniones sobre la felicidad de un publicista de 23 años, escucho la felicidad de un contador de 70, una administradora de 50 o un ingeniero de 28, todos con la falsa promesa de querer lo mejor, pero ¿quién sabe qué es lo mejor?

El chiste es tratar.

En la publicidad también funciona así, claro con reglas y reglas muy importantes, pero en vez de decir que vale la pena arriesgar, lo cambiaría por vale la pena tratar, siempre, en lo que sea, hasta en lo que no lo necesite, pero ahí está tu diferencia, sin opiniones de terceros ni cuartos, solamente lo que sucede, lo que mueve y lo que hace sentir a cada uno.

Como mi autora favorita dice:

“Sólo la vida existe, lo demás lo inventamos”. – Ángeles Mastretta

Es muy cierto, a veces es difícil combinar  lo literario con lo técnico, es casi como combinar lo plano con lo curvo o tratar de que dos antónimos no se contradigan, pero de eso se ha tratado mi vida, de tratar y tratar pero jamás lamentar lo que viene, venga o no vaya a venir, sin complicaciones extremas, sin malas decisiones y mucho menos sin malas ideas.

Existe quien lo crea y quien lo crea existe.

Autor

Fernando H Segura

Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas, amante de lo efímero pero dependiente de lo fugaz  con experiencia de una vida que no tiene  tags, odio los hashtags pero me encanta la ironía que viene siendo lo mismo, planner de closet pero desordenado de alma, tímido pero escéptico, la retórica es mi pastor pero no la entiendo, mi pasión es la publicidad y las ideas.

Imagen cortesía de iStock

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