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Aprendiendo a ser jefe

Llega el gran día; eres el jefe. Te das cuenta que no tienes la más mínima idea de cómo serlo, nadie te enseñó y no hay manuales para aprender. En el camino hacia nuestras metas, muchas cosas pasan; evolucionamos y cambiamos como un videojuego que repites una y otra vez, pero con nivel de dificultad cada vez mayor.

Ya sea que te hayan subido de puesto, cambiado de célula o dado más responsabilidades (en el mismo puesto, sí, pasa, todo el tiempo), debes tener claro y no perder el foco; tu equipo es tu más grande arma.

Entre tantas cosas, damos por hecho que el equipo está ahí y siempre responderá, pero olvidamos que todo se construye y como planta que crece; hay que cuidarla y regarla para que no muera. Estos son 5 puntos que podrían servirte, ayudarte o recordarte que tú, no estás sólo y la chamba depende de todos.

  1. Tu equipo es primero

Muchas veces (y como buenos creativos) queremos lucir, anhelamos que nuestras ideas sean aceptadas y olvidamos que somos parte de un equipo. Entonces comenzamos a ignorar a los demás, oh, gran error. Si uno falla, fallamos todos, ojo, no eres tan protagonista como te gustaría.

  1. Defiéndelos a muerte

Nadie puede venir a mandonear a tus chavos, son tuyos. No dejes que algún listillo por ahí abusen del trainee o de alguien de menor nivel para mancharse con cosas bien locas y mucho menos, que cuentas venga y gritonee a quien no debe. Tú debes ser un escudo protector que reciba los madrazos; es tu chamba.

  1. Ni tantas palmas ni pocos zapes

A veces solemos ser muy exigentes y otras tantas muy blandos… ¡Maldita incoherencia! Debemos aprender la justa medida para hacer que el team funcione a la perfección. Observa con atención y sabrás adecuar cada movimiento, regaño y palmada en el momento preciso.

  1. Predica con el ejemplo

¿Quieres que te respeten y admiren? Gánatelo. Nada es gratis y mucho menos existe la generación espontánea (eso dicen), demuéstrale a tu equipo que eres lo que hablas y como piensas, actúa. El ejemplo es la más fuerte de las herramientas.

  1. Todos son diferentes

Lo más importante, recuerda que todos son únicos. Como le hablas a Juan, no debes hablarle a Pedro, cuando María este bloqueada debes usar las palabras adecuadas para liberarla. Sí, Pedro es bien necio, pero tú más que nadie debe saber cómo actuar, qué decir y la forma de presionar para que el ambiente sea excepcional. No lo olvides; un equipo feliz hace un trabajo increíble.

¿Ya eres el jefe del año? No lo creo. Siempre estamos aprendiendo muchas cosas. Todos los días algo nuevo pasa por nuestra nariz, hay que abrir los ojos. Quien crea o diga que lo sabe todo y/o es el mejor, ¡pobre perdedor! Se gana más actuando que sólo mandando. Tu equipo es una máquina que debe funcionar al 100 y sólo depende de ti. ¡Ponte las pilas!

Imagen cortesía de iStock

Chico Meteoro

Loco intenso en proceso de regeneración. Me caí cuando era chiquito, eso explica muchas cosas. Raro, extraño, desinhibido y extrovertido, pero no con todos y no en todos lados. Me encanta viajar y conocer la mente de la gente. Odio las mentiras y el plátano es mi kryptonita que tiene como antídoto pastel de chocolate.

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