Comunicación

Si soy un gasto córreme, si soy una inversión auméntame

Una de las cosas que no nos enseñan en la escuela es cómo y cuándo pedir un aumento de sueldo y tener éxito en el intento. En nuestra carrera somos muy creativos pensando en campañas para nuestros clientes, pero alguna vez ¿has pensado en una campaña para ti? Como bien dicen, todas las aves ponen huevos pero la única que los cacarea es la gallina, ¿cacareas tus huevos?

Había intentado que me subieran el sueldo, inclusive había platicado con el Presidente de la Agencia. Había fallado. Reconocían mi trabajo, pero también me hacían saber que en “ese momento” por más que les gustara no podían aumentarme el sueldo, que la agencia tenía muchos gastos, que yo era alguien muy valioso, que no le diera tanta importancia al dinero, que sabían que comprendería la situación. Me llenaban de halagos pero ni un centavo de aumento. Al final es cierto, estoy en esto de la publicidad no sólo por ganar dinero, porque amo lo que hago, pero al final es una forma de obtener recursos para cumplir con otras metas.

Recuerdo que esa fue la primera vez que formulé un brief para mi situación, que escribí un guión para mi propio comercial. Lo cambió todo. Hice una lista de las razones por las que merecía un aumento y las posibles respuestas que me darían a cada una de ellas. Lo que debía decir tenía que ser contundente, objetivo e incuestionable.

Realicé una presentación, conseguí datos con mis compañeros de Cuentas sobre los proyectos que habíamos ganado en pitch, hasta con fecha exacta, y recopilé mails en donde los clientes nos felicitaban. Todo lo puse en una presentación, ilustrando la historia que contaría al Presidente. Le envié un mail donde no decía en el asunto AUMENTO DE SUELDO, sino REVISIÓN DE RESULTADOS.

Por fin llegó el día, el de cacarear los huevos. Después de una presentación de 20 minutos, el Presidente de la Agencia sonrió, y me dijo todo esto es para lo del aumento ¿verdad? Estaba seguro que de nuevo “me explicaría las cosas” y fue cuando el copy de cierre que había pensado se alzó sereno y firme: Sé que la agencia tiene gastos y pienso que estos tienen que recortarse lo antes posible para que no sigan restando, pero también sé que tienen inversiones a las cuales debe apostar. Entonces para la agencia yo qué soy, un gasto o una inversión. Dije las palabras correctas, mi campaña había resultado y por fin había conseguido el aumento.

¿A ti te ha pasado algo similar?

Imagen cortesía de iStock

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