Creatividad

Momento creativo?

Hay muchas cosas que nos pueden inspirar: ver una buena película, oír nueva música, observar a la gente, leer un buen libro, escribir, etc. Pero, ¿cómo surge ese chispazo que nos inspira y nos hace creativos?

Habrá que entender el concepto momento creativo para saber de dónde viene el “chispazo”. Pues bien… como yo lo veo, el momento creativo es justo cuando nos concentramos con una idea y comienzan a surgir muchas más al rededor de ella. Obviamente no es tan automático, nuestro cerebro envía impulsos eléctricos con la información que vamos a procesar para conectar todas las redes neuronales y así se unan las ideas, los conceptos, las palabras, el sentido y los significados. Una vez integrados los hemisferios del cerebro, se da el “chispazo”. La parte lógica y la parte creativa de nuestro pensamiento comienza con su proceso de análisis y creación.

Ese proceso de análisis, debiera darse en un entorno apropiado. Por ahí dicen que en una cafetería surgen las mejores ideas, y no tiene que ver estrictamente con la decoración del lugar o con algún tipo de café, más bien tiene que ver con platicar y expresar nuestras ideas a otros (y una cafetería es un buen lugar para conversar). Digamos que el hombre es un eslabón creativo por naturaleza. Para conformar la cadena necesitamos de otras personas, de otras ideas y otras perspectivas; solo así obtenemos un análisis más completo de la información que estamos buscando y necesitamos asimilar.

René Descartes decía “Pienso, luego existo”, y es muy cierto. Solo cuando analizamos nuestras ideas y las contrastamos con otras, podemos materializarlas. Aquí, en el momento creativo entra en la fase más compleja: la creación. Es una fase compleja porque requiere de muchos factores, por ejemplo, técnicas, habilidades, conocimientos, recursos, etc. Es decir, para crear debemos alejarnos del concepto abstracto para visualizarlo y aterrizarlo en una realidad tangible, justo porque nuestros proyectos pretenden resolver un problema o alguna necesidad básicamente percibida como real.

El momento creativo es entrar en un caos lleno de preguntas para ir resolviéndolas. Debemos encontrar una nueva forma, un nuevo sentido, una nueva función donde la forma, el sentido y la función ya está inventados. Así que esto lo objetiviza, porque no hay que inventar nada, solo hay que adaptar los conceptos a nuestro entorno o contexto al que vamos dirigidos. Por eso necesariamente en esta etapa de los proyectos, tenemos que alejarnos para poder evaluar la maduración de la idea, visualizar el trabajo, regresar y ponerlo en marcha… Justo ese, es el momento creativo.

Para concluir, sabemos que entre más conceptos relacionemos, entre más conectados nuestros hemisferios, y más integrados estén con el entorno, mucho más creativos podemos ser. Así que es cuestión tener muy alertas cada uno de nuestros sentidos para que todo pueda fluir.

¿Ustedes que opinan?

Me despido. Hasta la próxima.

Imagen cortesía de iStock

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