Publicidad

Cuando un publicista se pregunta ¿qué hago aquí?

¿Qué hago aquí? Alguna vez me pregunté en mis dos primeras semanas de estar como trainee, mis ideas eran rebotadas en desfile, miradas con desdén, no me sentía digno, llegué a dudar, a decirme Paco, esto no es para ti. El día que iba a renunciar peloteamos, una idea mía había gustado, todos me felicitaron. Ya sabia qué hacía ahí. Me quedé.

¿Qué hago aquí? Me pregunté cuando falté a una fiesta familiar por estar trabajando, para ganar un pitch, me sentí miserable, cambiar la familia por el trabajo. Me dije no más. Una semana después había cambiado de opinión, habíamos ganado, sentía una alegría inmensa. Ya sabía qué hacía ahí.

¿Qué hago aquí? Cuando me tocó aguantar cagadas y egos inflados, desvelada tras desvelada. Volteé y no vi a compañeros de trabajo, vi a brothers, a amigos que estaban conmigo. Eso pesó mucho más, todos los días nos divertíamos como enanos aunque saliéramos tarde. Ya sabía por qué estaba ahí.

¿Qué hago aquí? Repetí la misma pregunta cuando mi idea fue brutalmente robada y el crédito mal asignado. Después entendí que el gusto por lo que hacía era aún más grande que mi coraje. Quería demostrar que esa era una idea de muchas que tenía y me quedé para competir por un mejor puesto. Ya sabía por qué estaba ahí.

¿Qué hago aquí? Me pregunté muy seriamente cuando al regresar de vacaciones sorpresivamente habían corrido a mi dupla sin explicación. Me dije, el equipo me necesita. Pensé que sabía el por qué me quedaba. La respuesta fue débil y día tras día surgía en mi cabeza ¿Qué hago aquí?

Ya no me sentía contento, las formas de la agencia no me habían parecido las mejores, el equipo se sentía extraño. Decidí ser honesto, decidí renunciar, cambiar el panorama.

Un mes después trabajaba para mi, para una agencia que decidimos abrir unos amigos y yo. ¿Final feliz? Depende la óptica.

Cuando surgen problemas o tropezones siempre me pregunto ¿qué hago aquí? Y la respuesta es la misma: Persiguiendo mi sueño. Por eso sigo aquí.

Es válido que te preguntes varias veces ¿qué hago aquí? La respuesta está en ti y depende de ella el cómo actuarás.

Cuando la pregunta se repite todos los días es porque las respuestas han carecido de verdad.

Y tú ¿qué haces ahí?

Imagen por iStock

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otras Recomendaciones

Close
Close
Close