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La cena familiar

A todos, y si no a la mayoría, de los que trabajamos en un agencia de publicidad , nos ha tocado estar sentados en una cena familiar donde siempre están los parientes homenajeados. El sobrino que acaba de ingresar a una compañía de seguros o el primo que recibe un nuevo ascenso en el banco. Y entre esos dos queridísimos parientes estás tú: Un creativo publicitario.

Y aún cuando te estás limpiando del exceso de pomposidad que te salpicó de ambos lados, de imprevisto te disparan esa afilada e hiriente pregunta: ¿Y a ti cómo te va hijito? (la mamá del primo que ascendieron en el banco)

“Excelente tía, justo la semana pasada nos llevamos dos oros en El Sol de España y ahora nos acabamos de enterar que entramos en el short list por el grand prix del FIAP.” Sería lo que tu mente creativa elaboraría en cuestión de segundos para dar una contundente respuesta. Pero eso nunca sucede. La idea se quedó en tu cabeza. Lo que realmente pasó fue que cuando ibas pensando esa idea, tus ojos miraban fijamente a tu tía, en tu rostro se formaba una sonrisa y lo que salió de tu boca fue: “Bien tía, trabajando”.

¿Bien tía trabajando?

Nos amanecemos mínimo dos de los cinco días que tiene la semana, manejamos la mayoría de marcas que ven, escuchan o comen, hacemos que se mueran por tener esa cartera “exclusiva” y que sus hijos les pidan las últimas zapatillas de Messi. Pero cuando nos preguntan ¿Cómo te va en el trabajo? Solo respondemos “bien tía, trabajando”.

Quizás lo hacemos para no contar sobre las campañas que hicimos o las cuentas que ganamos a personas que cuando nos escuchen solo respondan con un: “Ah ya, qué bueno hijo”, junto con una cara de que no entendió nada. Y es que alguien que no está dentro de este loco mundo publicitario es difícil que nos entienda o se emocione con lo que hacemos.

Por eso como creativos debemos estar rodeados de otros creativos. Con los que podamos compartir las mismas emociones, referencias y por qué no, crear uno que otro trucho. Así refrescamos nuestras ideas y nos relacionamos más con personas de la misma profesión.

Por mientras las cenas familiares seguirán siendo siempre iguales y a nosotros nos toca contar sobre la profesión que decidimos llevar. Sigan ganando cuentas y creando grandes ideas, hay creativos que nos emocionamos con buena publicidad.

Les dejo el texto en una escena de película:

Imagen cortesía de iStock

Yo Karel

Soy creativo por vocación pero webero por pasión. Adicto confeso a la publicidad, los video juegos, los carros y la bmx. Amo y señor de mis ideas y de Chabelo, un dogo argentino que vive creyendo que me ayuda en el proceso creativo cada vez que lo saco a pasear. Publico weberadas por aquí @karelgomez

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