Comunicación

La redacción y su reacción

Cuando trabajas en redacción, gran parte de lo que escribes viene del corazón. Después de todo, es ahí donde surge la chispa creativa. Esto hace que nuestro trabajo sea sumamente satisfactorio, pero también en la razón por la cual la “gente creativa” tiene una reputación de ser poco sensible.  Es trabajo de cada uno dar un paso fuera de su obra y permitir que alguien nos diga que las palabras no son sólo trabajo, cuando la gente habla de tus palabras, te está retroalimentando.

Cuando conozco a algún redactor importante siempre escucho sus consejos, por ello, aquí les dejo algunos de los que más me han ayudado, just in case.

No estás escribiendo para ti mismo. Estos es sumamente obvio, pero nunca es mal momento para recordarlo. La industria está llena de gente con talento, pero también de “pues a mi me gusta”.

Cuando salgo del trabajo y estoy en mi casa, no es que odie escribir, es decir, es algo que me gusta hacer. En mis ratos libres escribo cuentitos cortos, historias o copys sin marca, esto con el fin de entretenimiento y por placer propio. Cuando regresas a tu trabajo y vuelves a tener la responsabilidad de escribir algún texto en nombre del cliente, ya no estás escribiendo historias para sí mismo, sino para tu público.

Autocorrector.  Una buena técnica para tener una excelente redacción es dejar que las cosas se enfríen. La vida en agencia es muy rápida y los bomberazos estas a la orden del día. Cuando esto no pasa, aprovecha para que tus textos se cocinen a fuego lento.

Escribe lo que tengas que escribir, después ponte a escribir algo diferente, después ve a tomar un café, hablar con tus compañeros, aléjate completamente del texto. Al pasar una o dos horas, vuelve a él y si crees que puede tener algún cambio significativo para el receptor, entonces hazlo. A menudo, estos cambios conducen a una mejora notable y vale la pena su tiempo. Clavarse en el texto es autodestructivo.

Establecer un límite de cambio. Las agencias incluyen una cantidad limitada de los cambios en el acuerdo de fijación de precios con las piezas que se entregan al cliente. Cuando esto no pasa, y se mandan cambios sobre cambios, la comunicación y sobre todo la idea se transforma en otra cosa. Así que como redactor debes establecer un límite de cambio para proteger la integridad de tu contenido y para mantener tu trabajo objetivo. Nosotros trabajamos con la imaginación, y hay que saber ponerle riendas a la imaginación.

Imagen cortesía de iStock

Judith Ramírez

Lic. en Diseño y Producción Publicitaria por UPAEP. Con talentos tan ocultos que ni ella los conoce. Copy en La Agencia Viva.
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