Diseño

Des-aprender en diseño?

En el campo creativo, aprendemos técnicas y teorías, las ponemos en práctica pero lo que muchas veces no aplicamos, o no se suele enseñar, es romper con lo que ya está establecido. Lo que debemos cambiar para ser creativos o innovadores…

Es necesario aprender a romper con esquemas que surgen de actitudes o comportamientos que frenan la energía creativa. Para conseguirlo habrá que decidir cambiar de paradigmas, transformarlos o adoptar otros.

En nuestro campo es esencial construir día a día una nueva forma de ver la realidad. Tenemos que abstraerla, asimilarla y reformularla. Huir de lo obvio. Pero así como tenemos la capacidad de aprender, lo más importante es la necesidad de des-aprender.

Veamos, muchas veces tenemos miedo a intentar algo nuevo. Es algo básico que deberíamos des-aprender. En realidad es muy fácil desprenderse de “miedos” siempre y cuando se canalice esa energía de forma correcta, ¿cómo?, inclinándonos a experimentar e interactuar de manera contraria a lo que estamos acostumbrados dentro de nuestro contexto. Digamos que aprehendiendo la confianza en nosotros mismos. Hay ocasiones que frente a un proyecto se genera mucha ansiedad y más que por el resultado, es por no saber cómo empezar. Pero qué pasa si se confía, simplemente se ponen las propuestas en la “mesa de diálogo” se analiza, se discute y se hace.

Otro factor a des-aprender dentro del diálogo con el que se inicia un diseño, es el tratar de imponer nuestras ideas. Y esta parte es importante, tal como si fuera una fórmula: entre más flexibles seamos mejor serán las propuestas, mejor será el objeto de diseño. Si entendemos que el diseño “une su apellido”, nos daremos cuenta que cada rama del diseño se fusiona, se comprende y trabaja en conjunto. Hacerlo consciente beneficia nuestra creatividad.

Por otro lado des-aprender esos vicios a los que recurrimos, esos “estilos” de los que no nos soltamos, sería para nosotros un punto de evolución. Aunque el estilo personal es muy válido y ciertamente eso nos identifica, lo ideal es conservarlo e irlo renovando para que siga vivo, es decir, transformarlo para seguir moviendo la innovación. Muchos de los clientes o empresas, con los que nos podemos topar, no quieren correr riesgos, prefieren quedarse con la misma imagen, y está bien, solo que el verdadero riesgo es no cambiar. Hoy vemos a Google con su nueva imagen, proyectando una estrategia marcaria. La compañía se renovó arriesgándose a ser “aceptados o no”, pero construyendo su propia evolución.

Por último des-aprender a no cuestionarnos. Siempre hay que preguntarnos por qué y para qué. En diseño son las preguntas de todos los días, nuestra intuición irá decidiendo las respuestas, las soluciones y las nuevas soluciones, así que de no preguntar y dudar de vez en cuando.. no creceremos como diseñadores y perderemos esa “chispa creativa”.

Me despido, soy Erika, ¿ustedes qué opinan?

Hasta la próxima.

Imagen cortesía de iStock

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