Comunicación

Leer música

Cantautor y poeta son las dos palabras que mejor definen a Sabina, y se podría discutir largo y tendido sobre cuál colocar primero.

Sin embargo, su huella ha calado hondo en lo que se refiere al mundo musical y literario. Y no por sus letras, sino por sus formas. Son ahora muchos los cantautores, la mayoría del género indie quiénes siguen sus pasos.

Antes de empezar a mencionarlos, hagamos un repaso. La música indie o independiente se basa en la búsqueda de un estilo propio, al margen de las tendencias del momento y de las discográficas.

Ya no basta con escuchar, ahora también se lee. Aunque se podría considerar como una táctica publicitaria, la música leída suena diferente, porque evoca las notas desde el silencio. Y sin querer o queriendo, se asientan como una nueva tendencia que logra calar hondo en los espectadores. Las letras de las canciones se han colado en el mundo literario, convirtiéndose en la poesía.

La publicidad y las marcas deberían tener en cuenta la sensibilidad literaria en auge que está sufriendo el consumidor. Ya no basta con poner música a un spot, ni con cualquier jingle. La música pachanguera y electrónica está bien para una discoteca –pero a la hora de encandilar al consumidor se está quedando desfasada. Ahora se busca un sentido, que sean las letras, y no sólo las canciones, las que lleguen al alma, las que persuadan con elegancia.

Entre los más leídos están Luis Ramiro, con su Te odio como nunca quise a nadie, Marwan con La triste historia de tu cuerpo sobre el mío o Todos mis futuros son contigo. Les dejo un soneto de Luis Ramiro, pensado para una canción, con el mismo título, que cantó con Funambulista en un concierto.

Señorita Rock ‘n’ roll

Bailar con esa chica es peligroso,

Exige ser un gran funambulista,

Sus piernas dan a un túnel prodigioso

Y es fácil derrapar en su autopista.

Intento ser su héroe o el mafioso

Que besa en la pantalla a una corista,

Fingir ante su ruido silencioso,

Callar cuando la muerte pase lista.

No acepta ni un te quiero ni un consejo,

Su boca sólo pide dinamita,

Su cuerpo, tu esperanza y tu pellejo.

Lo malo es que mi miedo a ella le excita,

Es puro rock ‘n’ roll,  y ante el espejo,

Prefiere que le llamen señorita.

 

Imagen cortesía de iStock

Elia Prieto

“A caballo entre el turismo y la publicidad, cabalgo entre las palabras. Melodramática, intensa y tenaz. Estoy llena de preguntas, ¿me ayudas a buscar respuestas?”

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