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NETFLIX coquetea con Latinoamérica y ella se deja

La televisión por cable fue un parteaguas en el consumo de medios en Latinoamérica, la mayoría de los televidentes en estos países se veían obligados a consumir solo de las dos sopas que les ofrecían. En Venezuela RCTV y Venevisión. En Colombia RCN y CARACOL. En México TV Azteca y TELEVISA. Y así sucesivamente.

Al llegar la señal de cable, podías recorrer el mundo en un zapping.

Comenzaron a aparecer los canales especializados, aquellos que ofrecían programación enfocada únicamente a noticias, a películas, a cocina, al hogar, a deportes, en fin. Pero la tecnología fue avanzando y los consumidores querían más. Ya no se conformaban con tener programación especializada en múltiples canales. Ahora los investigadores habían identificado que los consumidores querían elegir cuándo ver y cómo ver su contenido.

Youtube abría un camino importante en la industria, pero no era suficiente.

Entonces comienzan a aparecer algunos destellos de sitios que ofrecían conceptos muy cercanos a lo que el público desea, a lo que los consumidores quieren.

Entre ellos NETFLIX, que a simple vista parecía solo un portal para ver películas que no eran estrenos, pero películas al fin. Sucesivamente ofrecieron algunas series las cuales ya habían sido estrenadas en televisión, pero que ahora podías encontrar en el sitio de ellos. Es decir, estaba interesante el concepto, pero le faltaba algo más.

Hoy la marca se ha dado el lujo de producir contenido exclusivo para ellos. Películas, series, documentales, shows en vivo, y una variedad amplia de productos diseñados y ofrecidos para públicos específicos, para consumidores definidos. Como un traje a la medida.

Los suscriptores se han sumado de una manera vertiginosa, a principios del 2015 reportaba más de 60 millones de suscriptores [1], quienes por una tarifa fija o plana mensual, reciben acceso al contenido que el sitio ofrece. El sitio reportó ingresos por 5.500 millones de dólares [2].

Hoy NETFLIX adopta posición de gígolo, de galán, de Don Juan; guiña el ojo e invita a bailar a una de las más bellas de la fiesta, a Latinoamérica. Para seducirla, le ofrece contenido diseñado, producido y enfocado especialmente para ella.

CLUB DE CUERVOS producción de Gary Alazraki y Michael Lam [3], quienes cuentan una historia de un equipo de fútbol que tiene su sede en algún lugar de la República Mexicana. Y por otro lado NARCOS, una serie que pasea por la vida y acciones de Pablo Escobar, el narco colombiano más peligroso en los últimos tiempos.

Yo, sin el más mínimo deseo de ser malinchista, sigo prefiriendo HOUSE OF CARDS, pero tengo la certeza absoluta en que vamos avanzando.

¿Qu? sigue?, ¿qué nos depara el futuro?, ¿cómo consumiremos el contenido?. no tengo idea. Mientras tanto, me desconecto (de esto) para conectarme (a lo otro), y seguir viendo mi programación.

[1] http://www.fool.com/investing/general/2015/04/15/netflix-inc-earnings-crushing-milestones.aspx
 [2] Hastings, Reed; Wells, David (29 de enero de 2015). «Netflix, Inc. – Annual Report [2014]». ir.netflix.com. Netflix. Archivado desde el original el 7 de marzo de 2014. Consultado el 21 de abril de 2015.
 [3] «“Club de Cuervos” la primera producción de Netflix en español». de10.com.mx. 23 de julio de 2015. Consultado el 24 de julio de 2015.

Imagen cortesía de iStock


Luis Felipe Cárdenas R.

Comunicólogo. Especialista en Comunicación Integral. Gastrónomo Urbano Empírico. Profesor Universitario. Locutor de Radio. Productor de Medios Audiovisuales. Periodista. Papá de Luisito y Tony, la aventura más intensa en mi vida reciente. Sígueme en @luisfecardenas

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