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Cuando el Share sí funciona

Desde el famoso pásala sino te embarazas hasta las cadenas de correos electrónicos que cumplían deseos, compartir ALGO, es un acto que, con el tiempo, la gente dejó de hacer.

¿Cómo inspirar a que la gente comparta el contenido de una marca en RRSS?

Hace poco Nido lanzó una campaña en la que sólo compartiendo una imagen de un vaso en tu perfil de FB, la empresa dona 2 millones de vasos de leche al DIF Nacional. ¿Sólo compartiendo? Está muy bien no, a mi parecer es mucho mejor compartir esto que compartir cualquier otra cosa. Sin gastar, sin comprar, sin canjear. Sólo compartir. Si 2 millones de niños tomando leche no es inspirador, entonces no sé qué lo sea.

Se nos ha dicho mil veces; al escribir, menos es más. Sin embargo, ¿por dónde empezamos? La escritura nunca puede pellizcar más de una pulgada, ya que su piel se ajusta a los huesos.

A menudo debemos escribir sobre temas poco interesantes; pasta de dientes, seguros y demás. Así, con un tema aparentemente aburrido y tal vez con sólo 30 palabras debemos cambiar el mundo, ¿cómo escribir algo creativo? Seamos honestos: entre más escribas y más extravagante seas, el resultado de los textos será mucho mejor.

Deja de escribir frases más o menos pensadas y trabaja para sacar el máximo y más delicioso bocado de texto jamás creado. Piensa, ¿qué estoy diciendo?, ¿por qué es importante? A partir de este principio, puedes escribir ingeniosas cabezas.

Vuélvete un cuervo, toma ideas en la calle, en el tráfico, de las personas que conoces. Navega por la red, hojea un libro. La mayoría de los redactores mantienen un archivo de copies que usan como inspiración en períodos de sequía.

Obviamente no robes, pero utiliza la idea, cambia sólo una cosa; todo, añade un poco de condimento y agrégale algo nuevo. El suelo laminado no es sexy, pero la gente lo quiere. Entonces, lo puedes hacer deseable. Para esto, existe una técnica creativa para estimular nuevas ideas:

¿Cuáles son las palabras claves para un producto? (no palabras clave en el sentido de búsqueda, sino dos o tres palabras que contienen la esencia de lo que quiere decir).

Piensa en un producto y pregúntate: “¿Qué pasa si…?” Estas palabras son, quizás, lo más poderoso en el mundo del pensamiento creativo. ¿Y si lo hacemos dos veces más fuerte? ¿Y si cambiamos el color? ¿Qué pasaría si no existiera?

Inspiración infantil.

¿Qué pensaría un niño de 5 años sobre el producto? ¿Cómo lo dibujaría? Hacer preguntas ingenuas pueden resultar en un magnífico texto. Ejecuta la idea básica a través de muchos caminos, desde diferentes ángulos.

No descartes ningún pensamiento. Una regla de oro es tener dos compilaciones antes de permitirte un flechazo. Ninguna fruta se cosecha hasta haber crecido lo suficiente, y necesitan agua, calor, y luz para que, como las ideas, no salgan tan tiernas.

Cualquiera puede hacerlo, es cuestión de práctica. Al igual que Alicia, entra en el hábito de creer seis cosas imposibles antes del desayuno, y tus nunca serán aburridos.

Imagen cortesía de iStock

Judith Ramírez

Lic. en Diseño y Producción Publicitaria por UPAEP. Con talentos tan ocultos que ni ella los conoce. Copy en La Agencia Viva.
Sígueme en twitter: @lafocabebe

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