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Falsos mantras del pequeño comercio

Falsos mantras, ineficaces incluso como ensoñaciones fantásticas a las que aferrarse. Quizá en décadas pasadas fuese como dicen, pero hace muchos años que ya sólo son ficción.

Derrotismo y autodesprecio en el pequeño comercio ante su pequeña audiencia, aferrándose a utopías, pero sin ningún movimiento real para impulsarse. Uno se queda estupefacto ante los disparates que dicen y hacen algunos de los componentes del pequeño comercio, aferrándose a la supuesta tradición para no tener que molestarse en innovar.

Hablando de copywriting para la pequeña empresa, uno de ellos, un muy buen vendedor aunque anclado en el estilo de trabajo de los años 60-70, muy recientemente dijo que la publicidad está en muy mal estado, aunque verdaderamente no es así, ya que el pobre no ha estado ni remotamente en contacto con ella. La buena publicidad goza de excelente salud, celebrando certámenes y premios. Lo que está en horas bajas es la propaganda que le hicieron, una página web sin chispa, redactada a base de tópicos, y un gimoteante video en Youtube, en los que suplica un poquito de atención del público durante casi dos minutos. Hay algunos gerentes del pequeño comercio que con una especie de pensamiento mágico, creen que con sólo colocar el rótulo a la puerta de su establecimiento, los clientes acudirán a mansalva a comprar sus productos. No es la crisis lo que más le perjudica, es el inmovilismo de quien lo gestiona.

Pues no, estamos en la era de la información, y la gente demanda más. Las mentalidades de otros felices tiempos en los que vender era coser y cantar, ya se han vaporizado, ahora hay que pelearlo. Todo es a nivel global, y el pequeño comercio no es una excepción, si es que quiere salvarse. Si quieren verlo por ellos mismos, que paseen por Avilés, ésta pequeña ciudad repleta de locales vacíos, que contenían negocios que no creían necesario ninguna inversión en difusión y comunicación con su público. Aprendieron por la vía dura que estaban en un fatal error.

Quizá esto último parece un poco apocalíptico, pero escribo lo que observo, y es aún más escalofriante de lo que parece. Una ciudad de casi 80.000 almas, que se está desangrando comercial y económicamente a causa de esos mantras. El pequeño comercio es parte esencial del ecosistema socioeconómico de cada población. Si desaparece, sólo queda un desierto de bares y de locales vacíos, un gran vacío que ni tan siquiera los Corte Inglés de las afueras pueden llenar. Es un panorama desolador, y cada día parece más cercano.

Pero tiene solución, no es tan difícil, tan caro, ni cuesta tanto trabajo. Sólo hay que tener voluntad de hacerlo, y dejar ya ese complejo de inferioridad de las pequeñas empresas. Ponerse al día, y mantener una activa comunicación multidireccional con su audiencia, a la par que creando nueva que añadir a la ya existente. El copywriting es el primer paso para difundir las características que definen a cada empresa. Una forma de comunicación directa y contundente que atraiga la atención sobre el producto que le distingue de otros, y los beneficios de él derivados. Internet es una herramienta muy poderosa, y no un invento del diablo. A través de las palabras, y de hechos subsiguientes, el pequeño comercio puede conseguir objetivos reales que de otro modo no podría en la actualidad. Hay profesionales muy competentes, y no es tan caro. Son inversiones de futuro Con esas herramientas, el pequeño comercio puede conseguir un impacto tan grande como cualquier corporación gigante, sé que es posible porque lo he visto, y volveré a hacerlo.

 

Javier García

Operario de la letra, redactor y narrador con debilidad por la comunicación y la publicidad que explora, cual curioso astronauta, habiendo revoloteado en el cómic, la radio y en medios escritos, orbitando en la publicidad para el pequeño comercio, a la vez que en otras escrituras más líricas. Sígueme como @xabelg

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