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Los cinco sentidos de un publicista

Una campaña debe tener sentido; no hay estrategia sin sentido claro, ¿qué sentido tiene continuar invirtiendo en medios tradicionales? Busquémosle sentido a nuestra marca en medios digitales. Para un publicista todo debe tener sentido y es fundamental saber darle sentido a las sugerencias que les hace a sus clientes, si no, pierde sentido dedicarse a la publicidad, un oficio que exige tener un amplio sentido de la realidad. Ahora bien, ¿cuáles son los cinco sentidos que debe tener todo publicista para poder ejercer con fiabilidad su oficio? Veamos:

Sentido de la estética

Para quién se sienta detrás del escritorio a fabricar un anuncio, a crear la historia para un comercial, a escribir el diálogo para una cuña de radio o simplemente a trazar la ruta de una actividad de calle, entre otras de las cosas que puede y debe hacer, eventualmente un publicista, no solo debe haber metodología implicada, es imprescindible que se le de un vistazo a lo que se hace con una perspectiva sensible, tiene que haber cierto sentido que le permita mirar las proporciones, ordenar visualmente las ideas y así lograr un concepto armónico, atractivo, no solo para seducir con la belleza aparente, también para enamorar, alojarse en el subconsciente con una belleza penetrante, que va más allá de lo razonable, conquistando el espíritu.

Sentido de la oportunidad

Tener olfato para las oportunidades es un sentido vital cuando se trata de echar a andar cualquier campaña; el dónde, cómo y para qué, tan estratégicos, se evidencian en la habilidad para percibir los momentos más convenientes, los espacios más apropiados; la ubicuidad de las marcas no se logra con cantidad de repeticiones, sino con apariciones de calidad, el estar justo donde se debe en la ocasión más favorable, le permiten al publicista lograr una convocatoria exitosa y no solo esto, también le permiten ahorrarse gastos innecesarios y con eso, también ganarse a un cliente que sabe que no perderá su inversión.

Sentido del humor

Nada mejor que un publicista que sepa reír y que sepa hacer reír para lograr que las marcas sepan comunicar con gracia el que podría ser un mensaje difícil de digerir; un afinado sentido del humor traduce intuición e inteligencia, ya lo decía Aquiles Nazoa, el humor busca que el que piensa no se cuenta de que está pensando y eso en publicidad es oro; para hacer que las audiencias coman un plato que, sin el ingrediente esencial, sería fatal el publicista debe ser hábil y como un alquimista preparar una poción infalible.

Sentido de la crítica

El mejor secreto de un publicista es saber escuchar, siempre estar atento, en todo momento oír lo que las audiencias comentan, lo que se pone de moda; las opiniones de la gente son invaluables para saber qué quieren y discriminarlo de lo que necesitan; la crítica que se anticipa es la más efectiva, pues ayuda a discernir con cuidado lo que debe hacerse, por eso para un publicista el silencio es fundamental en el proceso creativo, necesita agudizar los sentidos reduciéndolo todo a una frase que los atrape a todos.

Sentido de la precisión

Ir con cautela para cuidar el detalle es una de las destrezas más loables en un publicista; saber precisar qué aspectos son relevantes y cuáles son los más aprovechables en una campaña le permiten acariciar con suavidad la sensible piel de las audiencias; no todos los públicos pueden tocarse de la misma manera, no a todos les gustan las mismas cosas, así que hacer que las marcas puedan rozar los límites sin excederse, es un arte que cualquier publicista debe estar dispuesto a cultivar, si quiere lograr un abrazo genuino, la conexión definitiva con quien la busca.

Imagen cortesía de iStock

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