CreatividadPublicidad

A los creativos nos falta innovación

“No en vano crear está solo a una letra de distancia de creer”

Mauricio Reina & Amira Abultif

 

Mucho se habla sobre creatividad e innovación pero la verdad, es que nadie sabe hasta donde llega una y comienza la otra.

Confieso que yo no diferenciaba los dos conceptos. Fue hasta que tomé un diplomado sobre innovación que me di cuenta lo distintas y dependientes que eran. Y lo traduje de esta forma: la creatividad es el qué, la idea, pero la innovación es el cómo, la acción.

Como se darán cuenta la una no existe sin la otra, pero hay muchos creativos que no ponen sus ideas en acción y muchos innovadores a los que les faltan ideas.

Cuántas veces he visto a publicistas que lloran por la muerte de una gran idea ante la negativa del cliente, incluso de la misma agencia. Cuántas veces no guardamos esa gran idea esperando reciclarla algún día, hasta que otro se nos adelanta.

Si no lo haces otro lo hará

No es culpa del cliente, ni de la agencia, ni de los creativos. La verdad, es que nos han enseñado a trabajar para otros pero no a trabajar para nosotros mismos. Hemos enfocado nuestro esfuerzo a convencer al otro de nuestras ideas pero no a creer en nuestras propias ideas.

Creer, ese es el motor para comenzar a hacer que las cosas pasen, de ahí en adelante, no está de más practicar:

Querer es poder. Los creativos e innovadores que han logrado convertirse en personas extraordinarias han trabajado en lo que aman, en lo que les gusta. Solo de esta forma se deja a un lado la pereza para darle campo a la voluntad, la disciplina y el esfuerzo.

Dejar el miedo. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Si fracasamos, tendremos certezas de lo que hicimos bien y lo que hicimos mal.  La próxima vez será más difícil, pero equivocarse.

Contarle a otros. Se nos ha dicho, se nos ha advertido: “no lo diga para que no le copien”. La verdad es que contarle a otros nuestras ideas nos obliga a hacerlas. Se suman a nuestra voz interna, las voces de otros preguntando, fastidiando y empujando. No se las digan a cualquiera. Díganselas a la gente que los motive, que los inspire.

Dejar de ver a la persona de al lado. Cuando miramos lo que hace el otro dejamos de tener en el panorama nuestra propia meta. Compitamos con nosotros mismos.

Dar el máximo esfuerzo como dice Miguel Ruiz. Nada es gratuito, todo tiene un precio y ese es el trabajo duro.

Deseo en verdad que este artículo no se quede en idea, sino que se convierta en acción. Estos son los acuerdos que pretendo seguir en mi profesión y sobre todo, en mi vida. Espero que también se conviertan en los de ustedes.  

 

Imagen cortesía de iStock

Mónica Sarmiento

Sígueme en Twitter @kachostereo. Soy una chica sencilla, más dragón que princesa. Análoga por naturaleza, digital por supervivencia. Publicista, copy, prospecto de pianista con ínfulas de escritora. Creo firmemente que todo se vende con una buena historia. A todo lo que hago le pongo el corazón. ¿De qué otra forma podría hacerlo? Si todo lo que tiene vida, tiene corazón.

Sigue a Mónica Sarmiento en:

Artículos relacionados

Close
Close