Diseño

La empatía y el diseño

La empatía es el corazón del diseño. Si no estamos “en los zapatos del otro” difícilmente sabremos el alcance de nuestra propia percepción. Pero, ¿a qué debemos sentir empatía como creativos?…

Entendamos la empatía como la habilidad de intuir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. En base a esto, como diseñadores debemos percibir la problemática del cliente como nuestra y la necesidad de la audiencia como propia, y esta es la clave: SI NO NOS IDENTIFICAMOS CON ESE DISCURSO INICIAL DEL CLIENTE, NO PODREMOS ASIMILAR LA NECESIDAD QUE MOTIVA AL OBJETO DE DISEÑO Y LÓGICAMENTE SERÁ DIFICIL VISUALIZAR LA SOLUCIÓN.

Ahora bien, con la práctica nos queda claro que cliente-diseñador-usuario deben trabajar en conjunto para desarrollar un proyecto de diseño, entonces en ese proceso creativo, ¿a qué más deberíamos sentir empatía? Veamos acá:

Es ideal sentir empatía con los materiales, los instrumentos que nos ayuda a crear y la interacción que conllevan. Desde las mallas de serigrafía, las tintas, los químicos para revelar las fotografías, las gubias para una xilografía, etc. hasta las cámaras o algún software. Esta empatía, o conexión, permite abrirnos a la creatividad. Obviamente los materiales surgen de la naturaleza, y esto nos lleva a lo siguiente.

Empatía con la naturaleza. La búsqueda (consciente o inconsciente) de formas, combinaciones de colores, texturas, etc. implica relacionar conceptos o crear nuevas ideas. Esta empatía hace identificarnos con todo lo que nos rodea, pero sobre todo puede enfocarnos para lograr abrir sentidos, emociones y percepciones. Los creativos en general somos inquisitivos, exploramos para ganar experiencias vitales, lo que nos lleva a nuestro siguiente punto.

Empatía a las experiencias vitales. Las experiencias vitales son las que motivan, y dan energía. El individuo, especialmente dedicado a las áreas de diseño, reconoce que su trabajo es entender el mundo para saber cómo funciona. Sin experiencias vitales o sin la asimilación de ellas… podemos caer muy fácilmente en la desmotivación y bloqueo de la energía creativa. Tirarte de un paracaídas, salir a la calle a tomar fotografías, escalar una montaña, viajar a un lugar nuevo, etc. etc. pueden ser experiencias creativas muy valiosas y muy vitales. La clave es avivar ésta empatía para seguir creciendo.

Para finalizar vayamos a la última.

Empatía a la comunicación, y más que a la comunicación al efecto (respuesta) que causamos al proyectar algún diseño. La forma en que trasladamos el diseño a la sociedad, es la forma en que logramos que la audiencia sienta o no empatía. Por ende, logramos identificar puntos a mejorar (o modificar) en los proyectos.

Me despido, ustedes ¿qué opinan? Soy Erika,

Hasta la próxima.

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