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Los más detestables títulos para un post… ¡No vas a creer el #3!

Sí, claro que vas a creer el #3 y no, no subestimamos tu fuerza de voluntad; este simplemente es un ejemplo perfecto de lo que se ve bastante ridículo en algunos posts. El título es literalmente la primera impresión que das acerca de tu artículo, por lo que de él depende su éxito en muchos sentidos. Aquí encontrarás algunas de las peores cosas que puedes hacer a la hora de redactar tu encabezado, y, por supuesto, un par de tips para obtener los mejores resultados posibles.

El marketing de contenidos es una tendencia inevitable en cualquier ámbito de los negocios. La globalización del Internet ha permitido que tener una buena imagen online defina en gran parte el éxito de una empresa. El kit básico: un sitio Web con blog activo y un buen manejo de redes sociales; pero, ¿qué es todo eso sin una estrategia? Algo parecido a lo que en política le llaman “pan y circo”, mucho espectáculo sin beneficios.

Me gustaría evangelizar la idea de crear contenido realmente valioso en la Web, y para ello será mejor mostrar lo bueno, lo malo y lo feo del blogging, empezando convenientemente por lo más terrible. Vamos a dividir los títulos más ridículos en cuatro especies, fenómenos derivados de la poca empatía al escribir, mal gusto y/o prácticas deshonestas que para tu público se harán simplemente detestables. He aquí los infames ejemplares:

1. Los clics fáciles

Quizás esta es la más común de todas, después de todo, aquellos que hacen del blogging un negocio tienden a convertirse en unos avaros con esos clics que les darán un pequeño (o gran, dependiendo del volumen de tráfico) ingreso extra. A decir verdad, sí funcionan, incluso los más experimentados nos hemos sentido tentados a entrar en esos enlaces que en la mayoría de los casos te llevan a contenidos repletos de spam, tediosos, vacíos, y que al final te dejan con ese sin sabor parecido al de salir con alguien atractivo que no tiene nada en la cabeza. Ejemplos:

  • “Las famosas más feas sin maquillaje… ¡La #10 te dejará en shock!” Solo no lo hagas a menos que la #10 de verdad sea tan impactante que nadie pueda dormir esa noche.
  • “Mira lo que dijo Pedro Pérez acerca de los homosexuales” Esto no es lo peor de lo peor, pero sí puede caer mal considerando que al final casi nunca es algo muy relevante.
  • “Esta celebridad posó desnuda para la revista Tal” No decir quién es el personaje de buenas a primeras es jugar con el tiempo de tu audiencia.
  • “Si eres publicista debes leer esto” ¿Cuál es el misterio? De nuevo, no dar información concreta es jugar con el tiempo de las personas por obtener un par de clics.

2. Los “¿qué demonios?”

Cuando escribes algo por salir del paso, o con el simple fin de sonar cool, créelo que se nota bastante. Aquí es cuando juega un papel importantísimo el leer y releer lo que haces, sin importar cuán seguro estés acerca de tus habilidades. No es nada difícil, en muchas ocasiones tú eres el público y sabes bien lo que quieres leer y lo que te llama la atención, así que colocar un título de este tipo es simplemente inaceptable porque demuestra que, en efecto, te importa un nabo si lo leen, si no lo leen, si les interesa, si les llama la atención, etc. Fíjate en los siguientes ejemplos:

  • “Los espaguetis le dan estilo a tu plato” A ver… ¿Qué tanto puedes desarrollar esa idea sin llegar a lo vago e irrelevante? ¿De verdad será un tema informativo? Prueba con algo menos inconcluso y más directo como “Estúpidos y sensuales espaguetis: cómo dar estilo a tu plato de pasta” (puedes obviar lo de estúpido y sensual, entiendes el punto que es lo importante)
  • “La calabaza más grande del mundo” Mi lema es que los detalles hacen la diferencia, y en el caso de los títulos a veces hay que colocar palabras que complementen la idea principal. Esto suena simplemente robótico y aunque quizás logre algunas visitas, probablemente no haya mucho engagement.

3. Los engañosos

No hace falta decir mucho acerca de esta clase de títulos, sin embargo, sí es cierto que en muchas ocasiones pueden hacerse sin querer queriendo. A veces comienzas escribiendo acerca de algo y terminas en un tema completamente diferente, por eso es importante entender que aunque desde el principio se debe tener la idea principal, el encabezado siempre está sujeto a cambios para su mejor entendimiento. Si deseas ejemplos, recuerda ese artículo donde te dijeron que te darían la receta mágica para rebajar solo con pepino y limón, pero al final aclaraban que no serviría si no tomabas un suplemento. También está el más popular “cómo obtener Algo GRATIS” y al final, bueno, ya sabes.

4. Desesperados por SEO

Cuando trabajas en el mundo del SEO te encuentras con el contenido más miserable, vestigios de una muy mala concepción de lo que comenzó siendo el (mal) uso de esta estrategia para posicionar sitios Web en los buscadores. Afortunadamente los tiempos han cambiado, y así como podemos encontrarnos con párrafos enteros que tienen y a la vez no tienen sentido, repetidos uno tras otro, también es fácil ver artículos tan perfectamente optimizados que la utilización de palabras clave pasa totalmente desapercibida.

De cualquier forma, cuando empiezas a ver las bondades de utilizar palabras clave podrías caer en malas costumbres, y los títulos tienden a sufrir las consecuencias. Hacer que una frase pierda sentido por caerle bien a los buscadores es algo terrible que puede generar en el público, además de confusión, rechazo. Hablando sin rodeos: pensarán o que eres tonto y no sabes redactar, o que es un sitio poco confiable. Imagínense que el encabezado de este post dijera “Roastbrief te enseña cómo redactar títulos publicidad marketing”, ¡qué fiasco!

¿Qué podemos aprender de los títulos más detestables?

  • Cambiemos los clics fáciles por simplemente clics: Busca atraer a tu audiencia de forma honesta y sobre todo, por el bien de tu marca, ¡no juegues con el tiempo de las personas! Trata de incluir un llamado a la acción sencillo sin llegar a los extremos y te irá más que bien.
  • Verifica todo lo que escribes para evitar los “¿qué demonios?”: Todos cometemos errores, pero estos son inaceptables. Siempre chequea tus posts desde el punto de vista de un lector común y silvestre.
  • No caigas en lo deshonesto: Puedes estar seguro de que todo engaño molestará a tu público, y aunque hoy puedes estar en la gloria del tráfico Web, tu marca tendrá una gran mancha de “mentirosos” para siempre si acostumbras a colocar títulos engañosos.
  • Usa tus palabras clave con sabiduría: Un ejercicio que me gusta hacer es buscar las palabras clave en cada artículo que leo, de esta forma puedo ver cómo otras personas han decidido incorporar este importantísimo elemento en sus artículos de la manera más discreta.

La receta para un encabezado que haga a tus posts exitosos es simplemente que sea atractivo, que toque un tema de interés, que tenga palabras clave y que exprese claramente cuál es la idea principal. ¿Qué otros títulos detestables has visto en la Web? Me encantaría leer tus comentarios, y si te ha gustado no dudes en compartir.

 

Imagen por iStock

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