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¿Por qué no se me ocurrió a mí?

Nunca he tenido nada en contra de los concursos de creatividad. Creo que su origen es loable y su propósito laudatorio. Podría asegurar que por una de las tantas piezas que se compilan en libros y CD de estos eventos, gran parte de los que hoy trabajamos en Publicidad fue que optamos por esta agridulce profesión. Seguro que soñábamos ser las mentes detrás de esos anuncios rutilantes que destellaban la pantalla del televisor o que embellecían las lóbregas páginas de cualquier periódico o revista.

Ahora bien, la dinámica de los concursos ha mutado y ahora ni siquiera los que miden la creatividad efectiva, son claros y expeditos en cuantificar los criterios que se tienen para premiar una pieza u otra, que valga decir, rara vez aparecen en los medios tradicionales. En otras palabras, eso que tanto criticamos en los clientes cuando les presentamos una campaña, que es elegir y disponer desde su gusto, es lo que cada vez más hacen los venerables jurados de estos refulgentes y glamurosos eventos publicitarios… Elegir desde lo que ellos y solo ellos consideran “creativo”. De hecho en el momento que escribo esta reseña, en el Ojo de Iberoamérica son premiadas, en diversas categorías, piezas de todos los talantes y derroteros, sin embargo no veo en lo galardonado hasta ahora algún cambio en la dinámica farandulera que ha caracterizado los certámenes creativos y que también fue criticada por referentes mundiales de la publicidad, en la más reciente edición de Cannes.

Pues bien, antes de que este texto sea considerado una diatriba a las ideas de mis colegas y un síntoma de mi incalificable envidia, me permitiré otorgar el Grand Prix de mi subjetivo e hipotético festival creativo, a una pieza que vi hace poco en horario familiar y de la cual, no tuve noticia por páginas de creatividad o concursos publicitarios. De hecho lo hago porque no soy nada cercano a una ‘Vaca Sagrada de la Publicidad’ (que es como se conoce a las deidades creativas dignas del honor de otorgar oro, plata y bronce), ni siquiera creo que califico como “Ternero Venerable”. Además porque creo que la pieza que elegí, no será premiada (ni enviada) a las mencionadas palestras mundiales de la creatividad por carecer de la espectacularidad en el recurso que suelen premiar estas citas.

And the winner is:

Huggies, por su spot televisivo de referencia: Amor incondicional

Vea el comercial: https://www.youtube.com/watch?v=ZtquoQFEF3o

Un Grand Prix estratégico: por haber visto un aspecto que lucía evidente en la categoría pero que ningún anunciante explotó o notó antes. Un bebé con discapacidad cognitiva. La miopía de las investigaciones que no vieron más allá de bebés rubios y ojiazules, hicieron que estos nenes con una condición especial simplemente desaparecieran del espectro comunicativo. Huggies lo rescató, lo identificó y por eso se apropió antes que ninguna otra marca de la situación. ¡Un hit!

Un Grand Prix creativo: el texto se redacta con la sensibilidad propia de alguien que entiende la dinámica emocional de tener un hijo. Conmueve la forma como abordaron, ambientaron y recrearon con una versión muy enternecedora, la difícil situación de esperar un niño con alguna discapacidad. Máxime si una respuesta, que ya hace parte del imaginario colectivo sobre el género del bebé es: “no importa si es niño o niña, lo que importa es que venga sanito”. Añado un aplauso para el Copywriter que con sabiduría logró redefinir en solo 40 segundos, el significado de la palabra ‘especial’. Exalto el casting, la producción, la secuencia visual, la dirección y la comprensión narrativa-sicológica que la temática y el spot demandaron.

Trabajos como estos redefinen las motivaciones que a veces lucen nebulosas ante los afanes del día a día y la inherente mezquindad que yace en la forma como se compite en la publicidad y el mercadeo. Trabajos como este, generan (si tal cosa existe) envidia de la buena y facilitan la labor de aquellos que no solo hacemos publicidad, sino que también la enseñamos. Trabajos como este lo dejan a uno preguntándose: ¿Por qué no se me ocurrió a mí?

¡Enhorabuena a los autores!

 

Donny Alexei Rossoff Chawez

Publicista, Especialista en Comunicación Corporativa, Máster en Gerencia Estratégica de Mercadeo, Copywriter, Columnista, Docente. VP Mercadeo Estratégico Comarca Marketing Advertising www.comarca-ma.com Sígueme en Twitter @donnyrossoff

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