Marketing

De la peculiaridad al posicionamiento: Sea el reno de la nariz roja

¿Quién conoce los nombres de todos los renos de Santa? ¿Cuántos son? Con regularidad al único que conocemos es a Rodolfo aunque únicamente sea por su villancico.

Rodolfo es uno de los 9 renos que tiran del trineo de Santa, fue el último en añadirse a la cuadrilla de renos y su fama se debe a que en una navidad con una tormenta de nieve el guió a Santa y a sus compañeros con la luz de su nariz.

A menudo nos preguntamos ¿Qué valor o atributo es el que caracteriza a mi empresa? O ¿cómo puedo distinguirme de las empresas cuando mi posición frente a la competencia me deja fuera del radar de mi público meta? ¿Cómo descubrirlo y llevarlo a cabo? Para entender esto, el día de hoy me remitiré a las 4 “P” de la mercadotecnia haciendo analogía con la historia de este simpático personaje.

Es común que nuestra empresa sea señalada por algunos clientes insatisfechos en cuestión de estos 4 aspectos fundamentales de la mercadotecnia y el branding y esto solo son puntos rojos en los cuales debemos prestar atención. Si ha escuchado frases como “es demasiado caro su producto/servicio”,  “ni el carrito de Google Maps pudo llegar al establecimiento”, “este producto se parece a…” y “no sabía que esta empresa llevaba tanto tiempo” es hora de poner manos a la obra.

Plaza

¿Qué se te viene a la mente cuando dicen “Polo Norte”? Es uno de los lugares más inhóspitos del planeta y sin embargo ahí trabaja una de las personalidades más distinguidas de todo el mundo. Sin duda hablar de Santa y sus amigos es hablar de posicionamiento puro.

Dejando el plano imaginario, un gran amigo mío enfrentó este dilema con mucha sagacidad y maestría.

Recién se había abierto una sucursal de la compañía en la que él trabajaba como jefe de proyectos, el lugar gozaba de amplia circulación de transeúntes pero el problema era que el espacio del local era pequeño, oscuro y su costo de mantenimiento se había incrementado por mantener las lámparas encendidas.

La respuesta se encontraba frente a ellos porque al cruzar la calle el sol reflejaba durante el día y para llamar la atención de los que transitaban y para disminuir el costo del recibo de luz ideó colocar espejos en los aparadores para que estos proyectaran la luz reflejada. Sin embargo pronto su idea se vino abajo cuando el gerente de la sucursal no disponía de recursos para comprar espejos.

Pese a esto, recurrió a la misma idea pero con otro objeto: papel reflejante. Con poca inversión no sólo revirtió el creciente costo de la luz sino también hizo distinguir su local de la competencia e incrementó sus ventas con el mayor flujo de clientes. Poco tiempo después el gerente pudo adquirir los espejos con las ganancias.

Precio

Para los conocidos de Rodolfo no había cosa más ridícula que tener una nariz roja y titilante, en cambio; para mí no hay cosa más ridícula que los “precios bajos” que manejan las empresas. En mi juventud laboraba como vendedor de cambaceo y uno de mis compañeros siempre se equivocaba al dar el precio del producto “Llévese una por $15 y dos por $30, no se arrepentirá.” Cuando en sí el precio era 1 producto por $15 y 2 por $20. No obstante, la oferta del sector empresarial se asemeja más a la primera.

Y es que hablar de precio no es algo sencillo, no se puede rebajar el precio del producto sólo para intentar hacerle frente a la competencia o para “satisfacer al cliente”. Para ello hay que evaluar el coste de la elaboración del producto, su empaque y su difusión, por mencionar algunos de los puntos.

Producto

Mientras los conocidos de Rodolfo se burlaban por las características de su nariz, esto le generó fama por el beneficio que brindaba. En conjunto al punto anterior, es difícil armar una estrategia de mercado con base en el precio, por ello es fundamental identificar y potencializar las características únicas del producto; usted y yo sabemos que su producto o  servicio puede sacar de un apuro a un cliente que se sienta en medio de una tormenta de nieve. Cambie aquello por lo cual fue objeto de burla entre su competencia y clientes y que ahora sea el motivo por el cuál le reconozcan e identifiquen, en una de esas hasta le componen un villancico.

Promoción

Rodolfo siendo el último al añadirse a la cuadrilla de renos es el más reconocido de todos. Insisto ¿quién conoce el nombre de todos los renos de Santa? Donner, Blitzen, Vixen, Cupid, Comet, Dasher, Dancer, Praner y Rudolph (Rodolfo).  No importa si al sector empresarial donde llegó fue el último, siempre hay algo nuevo por ofrecer y siempre hay formas diferentes para poder darse a conocer en el medio.

En la actualidad tenemos la disyuntiva de promovernos en las redes sociales, crear aplicaciones o hacer la página web de su negocio o promovernos en la forma tradicional impresa, radial o en TV. Pues todos tienen sus pros y contras, todos pueden funcionar pero adaptarse a ellos es la clave del éxito.

Recuerdo que hace tiempo hacía el análisis del contenido e impacto de las redes sociales de algunas tiendas departamentales y su contundencia era nulo, sin exagerar; el desierto de Gobi tiene mayor afluencia de personas que las redes sociales de estas empresas. Sin embargo, poco a poco han comenzado a evolucionar para poder adaptarse a esta era digital.

A final de cuentas, sea por el método tradicional o el digital; busque la forma de ser escuchado, no levantando la voz como merolico (vendedor callejero) sino mejorando la calidad de sus argumentos mercadológicos, potencializando las características únicas de su producto o servicio y adecuando su estrategia de negocio a los constantes cambios en la sociedad.

AUTOR

Isaí Velázquez Romero

Estudié Ciencias de la Comunicación y Publicidad pero soy egresado de la licenciatura de Diseño Multimedia. Desde hace 10 años me he dedicado a la música y la composición, pero desde hace 3 me he convertido en un amante de la planeación y la estrategia en el diseño y la publicidad.

Imagen cortesía de iStock

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