Diseño

Diseño y deducciones?

¿De dónde sacamos nuestras deducciones o conclusiones para resolver los problemas de diseño? Básicamente se fijan en cuatro factores, acá se los dejo..

Por un lado nuestras propuestas se ven influenciadas tratando de cubrir el gusto del cliente (o jefe), nos centramos en sus primeras ideas y las transformamos hacia una solución viable. Colores, formas, tipografías, conceptos. En fin, usamos toda una serie de elementos para proyectar el tipo de personalidad exacto para el proyecto. El cliente juega un papel fundamental porque éste delimita esa personalidad a través de sus gustos e ideas preconcebidas. El objetivo es empatar el concepto con las particularidades que ya se ven establecidas en la encomienda del cliente para comunicarlo y transmitirlo correctamente desde las primeras propuestas.

El siguiente factor se ve centrado en el conocimiento, y no solo es el bagaje de nuestra experiencia sino también la experiencia del usuario, por supuesto también la de nuestro equipo y/o cliente con el que estemos trabajando. Es decir, el conocimiento también delimita nuestras propuestas, al final es una “pieza de rompecabezas” que permite construir diseños funcionales para ser interpretados de forma certera. Como vemos, no solo se conoce la técnica o la teoría, es mucho más complejo y esto nos lleva a los siguientes dos puntos.

Si queremos concluir un buen diseño, además de proyectar cierta personalidad y funcionalidad en ellos, debemos conocer al público objetivo. Razonar las posibles “deducciones” de la audiencia nos servirá de guía para brindar una configuración e interacción correcta a nuestros diseños, y esto significa involucrarnos a su medio para entenderlo bien. No es lo mismo diseñar una página (o una revista) para un target empresarial que para un público socialite por ejemplo.. evidentemente hay características distintas y en eso debemos centrarnos para hacerlo visible.

Es decir, el target enmarca su propio ámbito cultural y esto también influye en nuestras soluciones de diseño. Ya sea su forma de ser, sus creencias, la forma de percibir las cosas, los hábitos, el lenguaje, etc. todo lo que envuelve a la audiencia es lo que nos da significado. Especialmente su lenguaje y su cultura visual, puesto que de estos se expresa y en un contexto determinado hacemos que cobre sentido.

No se deja la imaginación a una creatividad abierta, hay que focalizarla. Encadenando estos factores es más sencillo llegar a la respuesta del problema, sobre todo para que esté bien direccionado el objetivo de los proyectos.

Me despido, con esto podemos darnos cuenta de lo importante que es buscar adaptarnos a los clientes, a las experiencias y a la cultura material (y visual) del individuo, ¿Qué opinan? ¿Ustedes cómo construyen sus “deducciones”? Soy Erika.

Hasta la próxima.

Imagen cortesía de iStock

Etiquetas

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otras Recomendaciones

Close
Close
Close