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Manual Publicitario de Respuestas a Preguntas Frecuentes. Parte I

Como ya hemos hablado en otras ocasiones, y como todo aquel que se dedique a la Publicidad ya sabe, nuestra profesión sigue siendo todo un misterio para el resto de mortales sobre la faz de la tierra. Al salir la palabra Publicidad en una conversación, solo pueden surgir dos tipos de reacción: el efecto intriga o el efecto rechazo.

En el mejor de los casos ocurrirá lo primero, y solo tendrás que enfrentarte a alguien que te pregunte sinceramente sobre tu profesión porque le causa curiosidad y quiere saber qué es lo que haces en tu trabajo. En el peor de los casos será el segundo, y a pesar de que esa persona esté segura de no querer saber nada de ti o de tu profesión por considerarla un arte oscura consistente en el engaño, pasará el tiempo que comparta contigo martirizándote con falsas preguntas. Y digo falsas porque realmente no son solo preguntas, sino juicios de valor a los que espera que no tengas respuesta para poder demostrar lo mala persona que eres por ser publicitario.

Sea cuál sea la emoción que surja, si algo está claro es que nosotros, como publicitarios que toman parte de esa conversación, estaremos en el centro de un aluvión de preguntas inexcusable y del que difícilmente saldremos airosos sin proporcionar alguna que otra respuesta.

Esquivar todas esas preguntas, normalmente planteadas en un tono irritante y reprochador, puede parecer tentador. Al fin y al cabo, pasamos innumerables horas hablando de y haciendo publicidad, los correos nos abordan incesablemente, no importa la hora ni el día de la semana o la festividad que se celebre. Somos casi como los médicos o los policías, llevamos la profesión en la sangre las 24 horas del día. 

Sin embargo, por experiencia os puedo asegurar que eludir esas preguntas puede generar el mismo resultado que da salir airoso de una presentación a tu director de equipo con un argumento que está cogido con alfileres. Te servirá por un rato, para ganar algo de tiempo, hasta que se pare a analizarlo más fríamente y sin que estés tú presente machacándole con todas las bondades de tu idea.

Al final, será más agotador pasar toda la velada con pullitas acechantes en cada oportunidad que se tiene para sacar el tema, que responderlas en un rato, con un aperitivo de por medio, quedando como un señor o señora y, aunque no siempre nos resulte posible por la actitud totalmente obstinada de nuestro receptor, poniendo en valor nuestra profesión.

Bien, para que llegado el momento la situación nos resulte algo más amistosa y no lleguemos con sudores fríos al primer plato de la cena con los amigos de nuestra pareja, con nuestros suegros, o con nuestra propia familia (a veces son los que más difícil nos lo ponen), he creído razonable recopilar unas cuantas respuestas a preguntas frecuentes sobre Publicidad.

Vamos a empezar con un listado de esas preguntas que acechan imperceptibles en cada rincón de nuestro tiempo de ocio, e incluso de aquellas que nos asestan un golpe directo al mentón, sin que lo veamos venir, en plena reunión con nuestros clientes y otros seres insensibles del mundo de la Publicidad. Pero quién sabe, quizás en el futuro haya que redactarlo de nuevo: muy gustosamente recogeré todas esas preguntas imposibles que queráis plantear o que os hayan asaltado a vosotros para recopilarlas en otro Manual FAQ Publicitario. ¡Empecemos!

  1. ¿A qué te dedicas exactamente?

Bueno, como en toda profesión, eso depende del camino que se escoja dentro de Publicidad. Yo me dedico a la creatividad y al diseño gráfico. La parte de creatividad consiste, básicamente en, basándome en las necesidades del cliente y en la investigación que previamente han realizado otros compañeros, encontrar maneras eficaces de comunicar lo que nuestro cliente necesita contar a su público.

Pero ya te digo, eso en esencia, haría falta una extensa conversación para poder contarte en profundidad cómo se hace eso, no es tan fácil como suena. Y bueno, el diseño gráfico, consiste en materializar todas esas ideas que se tienen en Creatividad, en darles una forma física, ya sea un cartel, piezas digitales, carteles de señalización, lonas publicitarias, etc.

  1. Pero eso de la Publicidad, ¿realmente tiene alguna salida profesional o es más bien un hobbie?

Sí, las tiene, y no solo una, sino muchas. El publicitario no es publicitario y ya está, sino que se especializa en una determinada área, porque aunque parezca imposible para muchos, la Publicidad se ha profesionalizado y protocolizado de una manera espectacular en las últimas décadas. Son muchas las empresas, ya no dedicadas en exclusiva a la Comunicación o la Publicidad, las que se han dado cuenta de que no importa cuán bueno sea su producto o servicio si no se comunica adecuadamente con la ayuda de expertos y profesionales.

Así que sí, el publicitario puede trabajar en el Departamento de Marketing o Comunicación de una empresa que se dedique a cualquier sector, puede tener su propia Agencia, o puede trabajar en la de otro siendo Planner o Planificador Estratégico, siendo Cuentas, Creativo, Arte, Producer, Analista, Community Manager, Arte Digital, Medios, Relaciones Públicas, Director de Proyectos…

Puede trabajar también en un Gabinete de Comunicación, en Instituciones o Administraciones Públicas, en Centrales de Medios, en Productoras, en Estudios de Diseño Gráfico, en Editoriales, Periódicos, cadenas radiofónicas o televisivas, como Dircom, en ONG’s y otro tipo de asociaciones y organizaciones sin ánimo de lucro… Qué estupidez eso de que la Publicidad es un hobbie, ¿no?

  1. Tía, no entiendo que nunca podamos quedar, tampoco tienes que ir tan liada haciendo anuncios.

Bien, esto más que una pregunta es una impertinencia, pero seguro que os la han tirado así, como quien no quiere la cosa, en más de una ocasión. Respirad hondo y contad hasta 3, quizás después podáis proporcionarle a vuestro amado amigo / cuñado / primo una respuesta razonable sin mandarlo a tomar viento o a algún lugar oscuro. 

Convendría empezar resolviendo la pregunta número 1, que aunque no lo aparente se esconde de manera subyacente bajo esa impertinencia. No importa cuántas veces hayas explicado detalladamente a qué te dedicas, la Publicidad, además de los efectos intriga y rechazo mencionados en el primer párrafo, tiene el poder de producir en nuestros seres queridos un tercer estado, el efecto amnesia, que lleva a nuestros amados familiares y amigos a olvidar continuamente a qué nos dedicamos.

Superado el primer escalón, quizás pueda entender que a pesar de tener un horario, rara vez se cumple. Hay días que entras antes y sales más tarde, hay días que sales a tu hora, pero cuando entras por la puerta de casa la Inspiración te está esperando sentada en el sofá, a oscuras. Es pasar por tu lado y se lanza sobre ti abrumadoramente, por lo que sería de estúpidos no pasarse la noche trabajando. Si cuando decide llegar no le haces caso, se irá. No importa que lo veas tan claro en ese momento que pienses que mañana seguirá estando ahí, se esfumará y no volverás a ver a esa idea jamás. Como os decía la semana pasada, la Publicidad es una amante muy exigente.

Puede que él o ella tenga un horario totalmente planificado, lo que no te permite llamarle esa tarde que has salido antes de tu trabajo para tomaros algo, por lo que no siempre es responsabilidad tuya que no os veáis, sino de la incompatibilidad de horarios de vuestras profesiones. Todo sería más fácil si fijáis con tiempo un día y prometes avisarle con tiempo y con otra propuesta de fecha si se te complica el trabajo.

  1. ¡Qué bueno es el nuevo anuncio de Coca – Cola / Apple / Porsche / McDonald’s / IKEA / KFC / Adidas / lo que sea! ¿Lo has hecho tú?

Para empezar a dar respuesta a esta recurrente pregunta quizás debas explicarle el volumen de empleo que genera la Publicidad en tu país, para que entienda que no es algo a lo que únicamente te dediques tú con un grupo de amigos en el garaje de tu casa, sino una profesión seria y respetable a la que, por ejemplo en España, se dedican alrededor de 25.000 empresas.

Tras esto será más fácil dar a entender que de todos esos miles de empresas, solo unas pocas privilegiadas trabajan para clientes de ese tipo, si es que las campañas de esas marcas se realizan en tu país. Cuando entienda eso, solo te quedará contarle, si es que tu empresa te lo permite, algunos de los clientes para los que trabajáis, de manera que con un poco de suerte y en el caso de que no se produzca el efecto amnesia, no vuelva a plantearte esta pregunta, pero si podrá felicitarte honestamente cuando una campaña de alguno de tus clientes le sorprenda.

  1. ¿Los publicitarios os pasáis todo el día bebiendo café, fumando y manteniendo largas conversaciones?

Bueno, quizás las películas y series televisivas y los antiguos profesionales de la Publicidad hayan generado este estereotipo sobre los publicitarios, pero no es cierto. Hoy en día, y más con la actual legislación respecto al tabaco, somos pocos los publicitarios que fumamos, como en cualquier otra profesión. Además, los que fumamos ya no lo podemos en hacer en la oficina y en lugares públicos, por lo que no nos pasamos el día fumando.

En cuanto a los cafés, es cierto que la Publicidad es una de esas profesiones que te obliga a dormir menos, pero te permite soñar más, así que a veces sí que es cierto que necesitamos algo de cafeína, sobretodo a primera hora de la mañana, pero como cualquier mortal ¿no?

Lo de las largas conversaciones, no te creas. El ambiente en la Agencia generalmente es bastante tranquilo. Los días que hay reuniones con los clientes, presentaciones a concursos o algo similar son más movidos, la gente va de un lado a otro con prisas, etc. Sí que hay ratos en los que se habla más, pero para nada largas y relajadas conversaciones, son más bien cortos intercambios de información sobre lo que necesitan unos y otros para desarrollar su labor.

 Lo que si recibimos son un sinfín de e-mails con modificaciones, de llamadas telefónicas y de reuniones largas pero poco contundentes. Todo esto a veces retrasa nuestro trabajo, que por algún motivo siempre tiene que estar acabado, con un poco de suerte, para antes de abandonar la oficina, y como norma general, para ayer. Esto nos lleva de nuevo al punto 3 y al por qué siempre llegamos tarde o cancelamos las citas. 

Llegados a este punto, y viendo todas las preguntas que quedan por responder, creo que lo más sensato es seguir hablando de este tema la semana que viene, incluyendo preguntas incómodas de nuestros clientes. ¡No olvidéis que será todo un placer responder aquellas preguntas que os hayan ocurrido a vosotros!

Imagen cortesía de iStock

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