Publicidad

Mi primera vez

Tenía miedo no lo voy a negar, no sabía que esperar, había escuchado que se sentía increíble pero no podía dejar de pensar en qué momento pasaría ¿cuánto duraría? ¿valdría la pena? ¿cumpliría mis expectativas?  

Ya lo había intentado sin éxito, estuve cerca varias veces pero no pasó nada más, esto no quiere decir que me desanimara, al contrario, me preguntaba el porqué, me cuestionaba, llegué a frustrarme, pero sabía que en algún momento tenía que ocurrir, todos los creativos tenemos que pasar por esto, algunos son más promiscuos que otros, pero creo que es el fin de esta profesión.

Bueno, así ocurrió:

Era un martes, le di mil vueltas a la idea la semana pasada, sabía que había algo ahí pero todavía no lograba aterrizarla. En la mañana tuve un momento de lucidez, llegó a mí como una revelación, no tuve más remedio que escribirla, estaba listo para presentarla.

¿Que si llevaba protección? Claramente, estaba lleno de argumentos, nadie podía tumbármela, estaba decidido, ya no había vuelta atrás, era ahora o nunca. Por fin había llegado mi gran oportunidad, prácticamente se contó sola, tenía todo lo que una buena idea debe tener, era innovadora, simple, clara y fuerte. Los directores estuvieron en silencio un buen rato, entonces uno de ellos dijo: – Me gusta mucho, hay que montarla y presentarla al cliente. El otro director solo sonrío y asintió con la cabeza, ya era un hecho, sabía que ese momento por fin había llegado.

Puedo decir con orgullo que esa fue la primera vez que vendí realmente una idea, que pasó derecho sin ajustes y que se hizo. Tenían razón aquellos que me dijeron que se sentía increíble, así como tienen razón los que dicen que no hay como la primera vez, pero si te gusta esto tanto como a mí, seguramente querrás repetir esta sensación todos los días de tu vida.

Imagen cortesía de iStock

Artículos relacionados

Close
Close