Diseño

¿El diseño debe cambiar al mundo??

¿El diseño debe cambiar al mundo?, ¿vemos el diseño como una herramienta para evolucionar y mejorar el entorno social?, ¿en realidad lo estamos utilizando como un instrumento creativo para integrar a los individuos con el funcionamiento de los objetos, espacios o mensajes?, ¿las marcas que desarrollan gran parte de su personalidad gracias al oficio del diseño, están proponiendo mejorar y cambiar al mundo? Seguramente sí pero, ¿lo han logrado o se quedan en un buen intento?

Son preguntas complicadas de responder, pero necesarias para reflexionar sobre la dirección de nuestra disciplina…

De inicio, el concepto “cambiar al mundo” es muy subjetivo, en nuestro campo tendríamos que aterrizar y ser más específicos respecto a qué es lo que queremos cambiar (claro, si es que queremos cambiar algo). Por ejemplo, si buscamos reinterpretar nuestra cultura material, la forma en que contamos historias o la forma en que interactúan nuestras piezas, o bien, la usabilidad de los espacios, etc., seremos más específicos y partiendo de esa panorámica habrá que respondernos sobre qué aspectos de la estrategia de nuestro diseño harían posible ese cambio. La disciplina es dinámica porque el ritmo del mundo es dinámico, sabemos que los problemas cada vez son más y más complejos, la necesidades son otras, por lo tanto nuestras propuestas deben planearse en base a esa complejidad para que puedan funcionar.

El cambio en la percepción e interacción de la audiencia es un proceso natural que responde al ritmo con el que modificamos nuestro entorno. El punto es centrarnos en un contexto en el que conozcamos sus características, para que el proyecto de diseño actúe y por sí solo comience hacer eco en más contextos, lugares o espacios. Justo para que lo podamos reinterpretar y redireccionar hacia un nuevo conocimiento, nuevos valores o significados.

Aquí es donde se da el verdadero cambio, generando nueva información que nos permita configurar desde otro ángulo los objetivos del diseño. Esto para que se genere una nueva visión del mundo desde la concepción de la audiencia, que finalmente es la que le da vida a nuestro oficio.

Es así que, vuelvo a abrir la pregunta, ¿el diseño debe cambiar al mundo? Yo pienso que sí, es una de las muchas responsabilidades de la disciplina, especialmente en lo que refiere a mejorar la calidad de vida del hombre y transformar su perspectiva cultural y material, el punto es que el diseño no cambia al mundo de forma aislada o solitaria, hay muchas disciplinas, muchas ramas que se integran a este campo para lograr cierta evolución y mejora en el mundo.

Actualmente, nuestro campo tiene un rol muy importante en su sentido transformador, funciona como una herramienta que sí tiene la posibilidad de servir y beneficiar muchas esferas en las que cotidianamente se relaciona el hombre.

Me despido, soy Erika. ¿Ustedes qué opinan?

Hasta la próxima, y pasen…

¡Feliz Día del Diseñador!

Imagen cortesía de iStock

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