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Reconóceme ésta…

Estamos en temporada de Cannes, los “mejores trabajos” de las agencias están inscritos, los truchos ya están maquillados, los directores ya tiene hechas sus reservaciones… y como diría Intocable “¿y toda para qué?”…

Tenemos una terrible necesidad de reconocimiento, buscamos el aplauso, la gloria, el oro… ¿por hacer publicidad? Perdón que insista, pero de verdad, somos parte de una industria que se llama mercadotecnia, vendemos productos o servicios, nuestro trabajo se fundamenta en el conocimiento del público objetivo, dudo que generemos cambios sociales, estamos muy lejos de ser investigadores capaces de encontrar la cura contra alguna terrible enfermedad (eso es un cambio social relevante), no producimos obras que rompan la barrera del tiempo y se conviertan en material de estudio… no nos hagamos los interesantes, solo hacemos publicidad y sin duda lo hacemos por dinero, porque somos parte de un negocio.

Ya había yo dicho esto antes, pero dadas las circunstancias, me permito recalcar: Nos quejamos porque el cliente nos pone a concursar contra otras 10 agencias, nos incomoda que no confíe en nosotros para darnos su dinero a siegas, pero eso sí, a nadie le molesta concursar por ganar una estatuilla que para fines prácticos no tiene ninguna función.

Tanto nos ha enfermado esto de los concursos, que las agencias dedican tiempo de la gente para crear “piezas para concurso”, les piden ser “proactivos”. Los próximos encabezados de la industria serán sobre si tal ganó con un trucho o si tal otro es el mejor creativo, pero nadie ve las finanzas de las agencias para saber que tan bien o mal va la empresa, hay agencias con más premios que clientes. Los creativos le dedican mucho más tiempo a sus “cuentas pro-bono” que a los marcas que pagan su sueldo. La mitad de las piezas que concursan son hechas por creativos pensando que su público objetivo son más creativos, por eso muchas veces son campañas sin éxito comercial alguno.

Los hermanos Antoñanza (Comunica +A) tenían muy claro su objetivo “No vende, no vale”. Estuve en agencias que rellenaron en un par de años sus vitrinas con círculos, leones, soles y muchas otras figurillas, al final de los dos años la agencia estaba quebrada y tuvo que despedir a más de la mitad del personal… Pero era ganadora ¿qué pasó? ¿qué no la mejores agencias se miden por sus premios? ¿por qué quebró?

¿Queremos reconocimiento? Ganemos muchos clientes y ayudémoslos a ganar mucho dinero, seguramente el cliente nos dará un palmada en la espalda y nos seguirá dando trabajo… ¿no es suficiente reconocimiento? ¿por qué no mejor me reconoces ésta?

Imagen cortesía de iStock

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