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Endomarketing: De empleados a colaboradores, de colaboradores a fans

“Trata a tus empleados como quieres que ellos traten a tus clientes”

Si un empleado es infeliz en su trabajo ¿De quién es la culpa? ¿Del trabajador o de la empresa?

Para unos, la culpa es de la empresa, para otros, es de los jefes, los sueldos bajos, las largas jornadas laborales y la poca oportunidad de crecimiento. Pero la realidad, es que un empleado infeliz es causa de empresas (grandes, medianas o pequeñas) sin Endomarketing.

Endomarketing es hacer marketing al interior de las empresas. Es construir marca de adentro hacia afuera. 

Y va más allá de tener una cartelera interna con la visión y misión de la compañía, celebrar las fechas especiales y organizar paseos de fin de año.

El reto es enamorar a los empleados para que estén alineados a la cultura organizacional y así, convertirlos en embajadores de marca.

Por eso, es estratégico, interdisciplinario (trabajo conjunto entre departamentos) e incluyente, no discrimina cargos ni perfiles laborales.

Aumentar la productividad, mejorar la atención al cliente, mantener a los talentos dentro de la empresa y despertar el sentido de pertenencia, son solo algunos de los beneficios del Endomarketing.  Por esto, cada vez vemos más agencias especializadas en el tema y cada vez, más empresas invierten recursos en su activo más importante: las personas.

Como en toda estrategia es importante analizar el problema específico (nuevos procesos, cambios organizacionales, desperdicio de recursos, etc), definir un objetivo, conocer el negocio de la empresa y sobre todo, el grupo objetivo, para dar con una idea efectiva (medible).

Sin embargo, para generar un ambiente laboral óptimo, la empresa solo necesita convertir en hábito algunas prácticas saludables:

* Transmitir a sus colaboradores cuál es la filosofía de la empresa, en qué creen, por qué trabajan y a dónde quieren llegar.

* Conectar con historias. Las historias le dan magia y sentido a las cosas.  Aprovechen las anécdotas que surgen día a día, los orígenes y los personajes de la empresa.

* Enseñar a sus colaboradores cuáles son las funciones, cómo hacerlas y qué se espera de ellos. 

* Valorar el trabajo de las personas. Felicitar y agradecer al equipo, lo mantiene motivado.

* Estimular a los empleados para que compartan sus opiniones e ideas. Hacerlos participes en los procesos de la empresa les genera sentido de pertenencia.

* Comunicar las buenas y las malas noticias. No hay nada que dañe más a una empresa que los malos entendidos, las suposiciones y los chismes de pasillo.

* Enfocar esfuerzos por crear un entorno de trabajo agradable. 

Los colaboradores deben tener todas sus herramientas de trabajo en óptimas condiciones, así como acceso a lugares de descanso; al contrario de lo que se piensa, aumenta la productividad.

* Motivar e inspirar a las personas con palabras, pero sobre todo con acciones. Buenos líderes que den ejemplo, una visión ambiciosa pero viable, una filosofía coherente y oportunidades de crecer, infunde en los empleados el deseo de ser mejores.

Las empresas que se limitan a dar un salario a sus empleados, reciben de sus empleados un trabajo bien hecho.  Las empresas que se esfuerzan por ser admiradas y queridas, obtienen de sus empleados no solo un trabajo excepcional, también fidelidad y un amor incondicional.

Imagen cortesía de iStock

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