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¿Quién tiene la culpa, el proveedor o la agencia?

¿A quién no le ha fallado un proveedor? Desde una empresa que provea hosting, fabricación de letreros o hasta papelería. En muchos casos siempre existen dolores de cabeza porque los tiempos de respuesta y el servicio en general no es el que uno espera por parte de ellos.

Algo fundamental en la estrategia de cualquier agencia es encontrar proveedores que tengan el mismo sentido de responsabilidad que uno ofrece, si ambas partes entienden esto el servicio que ofrezcan en conjunto será de calidad y los proyectos seguramente seguirán llegando.

Después de varios años en esta industria, puedo llegar a las siguientes conclusiones:

1. QUÉ DIFÍCIL ADIÓS, QUERIDO PROVEEDOR

Cuando uno inicia su agencia va encontrando a proveedores que se van formando o creciendo junto a uno, incluso por la carga emocional algunos se vuelven hasta tus amigos, pudiendo ser esto muy peligroso ya que habrá proveedores que no deseen o tengan planeado crecer hasta donde tú lo deseas. Es ahí cuando por desgracia y conveniencia de tu empresa tendrás que decirles adiós.

Conforme tu proyecto crezca tienes que hacer ajustes para que siempre estés ofreciendo lo mejor, si ese proveedor que inició contigo ya no te ofrece la calidad que tú requieres, necesitarás cambiarlo aunque esto implique algún momento incómodo, de no hacerlo así, él podría estar frenando tu crecimiento.

2. CARTAS SOBRE LA MESA

Con cualquier proveedor tienes que dejar los términos del negocio claros, esto significa firmar un contrato de prestación de servicios donde vengan fechas de entrega, garantía y precios. Si en verdad éste entiende que se trata de ofrecer un servicio profesional entonces no tendrás ningún problema. Gran parte de los conflictos radican en no dejar claras las cosas, si esto se pone en un contrato será más sencillo cumplirlos o tomar la decisión de elegir al proveedor correcto.

3. PAGA, PAGA, PAGA.

Nada puede estropear más una excelente relación con un proveedor que el hecho de que juegues con su dinero, ese maldito hábito de “jinetear” el dinero es uno de los actos más corrientes que existen en el comercio, de ser así no mereces tener proveedores de calidad, ya que tú mismo inicias esta falta de respeto por quien te atiende.

Si quieres proveedores serios tienes que ser un cliente serio, los acuerdos comerciales a los que hayan llegado hay que cumplirlos, esto generará que sigas con ese proveedor y que tus servicios siempre sean excelentes.

EL POSTRE…

En varios años de ser mercadólogo he tenido todo tipo de experiencias con proveedores, unas excelentes y otras de terror, algunos que sólo cobran el anticipo y jamás vuelven a contestar una llamada, y otros que son capaces de atenderte en el momento que les llamas y solucionar las cosas de forma inmediata, esos son a los que les dedico esta columna, gracias por ser parte importante del crecimiento de nuestra agencia.

Otra tema es que nosotros a su vez también somos proveedores, estos puntos aplican tanto para un sentido como para el otro, cada vez que estés a punto de quedar mal con un proyecto recuerda lo mucho que te enfurece que tus proveedores te queden mal, no seamos incongruentes y demos el servicio que deseamos que obtener.

Si todos entendiéramos lo importante que somos, no quedaría más que ofrecer servicios extraordinarios.

Nos leemos en mi próxima columna y nos seguimos en redes, excelente semana. #bebrainstormer congruente.

Imagen cortesía de iStock

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