Diseño

Agregar valor al diseño

¿De qué manera podemos agregar valor al diseño? En cada etapa del proceso lo podemos hacer. Veamos.

Primero se genera imagen, es decir, trabajamos sobre el imaginario colectivo, sobre la percepción que transmitimos a la audiencia respecto a determinado personaje, objeto, mensaje, espacio, concepto, etc. Esta requiere pertinencia invariablemente. El imaginario colectivo debe identificarse con la imagen que estamos instalando a nuestro objeto de diseño. Ahora, abstrayéndola a un nivel individual, esa imagen debe generar un valor de reconocimiento e identidad. Se expresaría como: “Este objeto/marca/espacio va con mi personalidad”.

Pues bien, una vez definida la imagen que queremos proyectar, apuntamos hacia la empatía. Y ojo, este es el valor de los más determinantes que podemos agregar, por ejemplo, casi nadie va a un concierto si el artista no comunica verdadera empatía, o si no se identifican y se saben sus canciones.

Dicho de otro modo, si se comunica bien el diseño, y genera identificación con la audiencia… esto se transforma en empatía, en aceptación. Lo cual implica una interpretación positiva de nuestro objeto de diseño.

Seguimos avanzando. Esa aceptación y empatía nos brinda oportunidad para insertar otro valor: la Confianza. Esto es un valor de juicio y va más hacia la subjetividad de lo intangible. Aquí lo que hacemos es brindar funcionalidad y sentido a nuestro objeto de diseño para lograr utilidad y significación. Nuestra pieza tiene que ser tan fácil de entender, tan fácil de “leer”, tan fácil de usar que genere autonomía propia que en consecuencia transmita confianza para insertar esa significación en el día a día.

Aquí personalmente diría para ejemplificar: “Yo soy ‘Macbook’ porque es muy fácil de usar y su software OS X ‘sutanito’ es la mejor plataforma que va con mi profesión. No me ha fallado, por eso confío en su tecnología”. Acá finalmente estoy valorando mi confianza con la marca Apple a través del reconocimiento y funcionalidad de sus productos.

Y por último podremos insertar otro valor: la Lealtad. La confianza es el camino más evidente hacia la lealtad, es decir, tenemos que estar conscientes que nos va a llevar tiempo insertar este valor. Para que el diseño perdure en el tiempo, o sobrepase su ciclo de vida, definitivamente tiene que haber lealtad por parte de la audiencia. Y esto solo se logra integrando todos los valores que he ido mencionando, es decir, entretejiendo bien la consistencia de identidad, empatía y confianza.

Me despido, soy Erika. Ustedes ¿qué opinan? ¿cómo agregan valor a su diseño?

¡Hasta la próxima!

Imagen cortesía Shutterstock

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