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Técnicas para estimular la creatividad y generar ideas, Parte 2.

La semana pasada estuvimos hablando de técnicas y procesos creativos convencionales que, a pesar de estar implantados desde hace décadas en la comunidad publicitaria, no siempre se emplean adecuadamente y siguiendo los parámetros básicos para su correcto funcionamiento.

No obstante, y como ya anunciamos la semana pasada, no solo de lo común vive el publicitario. Por ello, hoy vamos a proponer métodos menos conocidos para estimular nuestra creatividad y activar el proceso de creación de ideas, explicando paso a paso como desarrollarlos para obtener resultados:

  1. Método SCAMPER
  2. Sleep Writing o Creación en Sueños
  3. Método Delfos
  4. Técnica de las relaciones forzadas

1. Método SCAMPER

Esta técnica fue inicialmente concebida por A. Osborn (creador del  brainstorming) como un listado de preguntas. No obstante, fue Bob Eberle quien, a mitades del siglo XX, ordenó dichas preguntas formando el acrónimo S.C.A.M.P.E.R. Las preguntas englobadas dentro del mismo son:

  • Sustituir: ¿existe algún elemento que pueda ser sustituido: momento, espacio, target, procedimientos, objetos…?
  • Combinar: ¿podemos vincular varias ideas, conceptos, percepciones, campos semánticos, emociones…?
  • Adaptar: ¿es posible adaptar alguna o varias de las ideas a otro contexto histórico, otro recurso literario, al estilo de otros profesionales, artistas o expertos …?
  • Modificar: ¿podemos transformar un comportamiento, una creencia, un método de hacer las cosas, una jerarquía…?
  • Proponer otros usos: ¿existen otros usos para el producto que aún no se hayan pensado? ¿sería posible emplear otros soportes o formatos para transmitir el mensaje? ¿es posible modificar el contexto de uso?
  • Eliminar: como sabemos, menos es más: ¿es posible eliminar algún elemento para hacer el mensaje más sencillo? ¿se puede simplificar el producto o servicio para hacerlo más atractivo? ¿podemos prescindir de algún concepto obvio e implantado en el imaginario colectivo?
  • Reordenar: ¿es posible reorganizar los elementos, cambiarlos de posición, invertir el proceso de producción…?

Este listado de preguntas es útil para dar un nuevo enfoque a las ideas que se hayan generado por el equipo, fruto de otros procesos creativos como el brainstorming o el mapa mental. Es decir, es una manera de empezar a pulir y trabajar las ideas iniciales del equipo de manera que, mediante la reformulación de estas primeras ideas, se generen nuevos conceptos enfocados a dar respuesta a los objetivos planteados en el briefing.

Una vez hayamos revisado todo el listado, es el momento de extraer conclusiones y de anotar en una nueva lista aquellos conceptos y nuevas ideas que el equipo considere más interesantes y relevantes. Al día siguiente, una vez todos los participantes hayan revisado la nueva lista y anotado sus aportaciones, el equipo debe volver a reunirse para valorar la información y extraer las conclusiones finales.

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2. Sleep Writing o Creación en Sueños: es un método antiguo empleado por diferentes artistas y profesionales creativos en sus procesos de creación. Un ejemplo de ello es Salvador Dalí quien, durante el día, se sentaba en un cómodo sillón con una cucharilla o unas llaves en la mano de manera que, en el momento en el que se quedase adormecido, el objeto al caer al suelo le despertara, permitiéndole recopilar el contenido del subconsciente antes de caer en un sueño profundo.

Esta, por tanto, es una técnica consiste en aprovechar el poder del subconsciente en los sueños para crear nuevas ideas. Mientras dormimos y soñamos o en los momentos previos a ello, en los que nos encontramos adormecidos pero aún percibimos la realidad, el subconsciente se manifiesta más claramente al desaparecer los bloqueos propios de lo consciente. 

Para facilitar este proceso, es conveniente repasar el problema a tratar antes de dormir, interiorizarlo y comprenderlo perfectamente, de forma que propiciemos la formulación de soluciones mediante el subconsciente y los sueños. Además, debemos tener a mano un lápiz y un papel en el que anotar las ideas o asociaciones que surjan tan pronto como abramos los ojos.

A continuación, el grupo se reúne y cada uno de los miembros exponen sus aportaciones al resto. De esta puesta en común se extraen conclusiones que nos ayuden a solventar el problema en cuestión.

3. Método Delfos o Delphi: fue desarrollado a mitades del siglo XX por la Rand Corporation como forma de extraer predicciones de expertos sobre el daño que provocaría un ataque con bombas atómicas. Aunque no es un método que tenga como objetivo estimular la creatividad, los resultados que de él obtengamos puede facilitarnos el proceso de generación de ideas al aportarnos conclusiones esclarecedoras.

Para llevar a cabo este proceso, hay que contar con un coordinador (que se encarga de coordinar el trabajo y de intermediar entre los diferentes expertos) y con un grupo de expertos (que dan respuesta al problema planteado y participan en el proceso de manera voluntaria), a ser posible, procedentes de distintos ámbitos. Los pasos a seguir son:

  • Exponer el problema: hay que plantear el problema al grupo de expertos que, como tales, han de estar familiarizados con el ámbito del problema y con el mismo.
  • Primeras soluciones: cada experto hace llegar sus posibles soluciones al coordinador, quien reenvía las respuestas de cada uno anónimamente a los diferentes expertos que conforman el grupo. Cada uno de ellos, remite sus conclusiones y nuevas respuestas al coordinador.
  • Cierre: el coordinador extrae conclusiones mediante el cruce de respuestas de los diferentes expertos, zanjando el problema a tratar.

Las conclusiones extraídas de este proceso pueden ser clave en la fase de recopilación de información del proceso creativo. Además, de las soluciones aportadas por diferentes expertos, podemos formular afirmaciones que se transformen en insights y den pie a un concepto que solucione la campaña a tratar.

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4. Técnica de las relaciones forzadas: esta técnica fue formulada en 1958 por Charles S. Whiting y está basada en un principio básico: “de la combinación entre lo conocido y lo desconocido, se obtiene una nueva situación”. Este es un método que, como el método S.C.A.M.P.E.R., sirve de gran utilidad para complementar otros procesos cuando parecen haber frenado su productividad, como el mapa mental o el El proceso a seguir es el siguiente:

  • En primer lugar, se plantea el problema a abordar.
  • A continuación, es importante recordar a todo el equipo las cuatro normas o principios básicos del brainstorming.
  • El siguiente paso es seleccionar un objeto cualquiera, sin limitaciones. Cuando se haya elegido, se pregunta al grupo qué se podría extraer de dicho objeto para solucionar el problema planteado: utilidades, materiales de los que se compone, usos alternativos…
  • Una vez que se haya seleccionado varios objetos y se haya recopilado ideas sobre los mismos, se debe fomentar la idea de forzar las conexiones entre los diferentes conceptos.
  • Finalmente, se enfocan las ideas resultantes a la resolución del problema, eliminando aquellas que sean irrelevantes y seleccionando aquellas ideas o conceptos que sean viables y aplicables al problema.

Como hemos visto estas semanas, existe una gran variedad de técnicas y procesos que pueden resultar útiles en el proceso creativo, siendo los tratados una selección reducida de todos los existentes. Cuando estemos bloqueados, solo tenemos que encontrar un nuevo proceso con el que dejar a un lado la rutina y reactivar nuestra creatividad, aunque como ha quedado recalcado, siempre es de vital importancia informarnos sobre las pautas a seguir para que el método escogido resulte efectivo.

Imágenes cortesía de Shutterstock

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