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Las Musas al Servicio de la Publicidad

Uno de los principios sustanciales de la publicidad es que ésta debe resonar por el mayor tiempo posible, el nombre de la marca que se anuncia debe prevalecer por encima, no sólo de los demás, sino por encima de cualquier otra “distracción”; la publicidad debe convertirse en una voz, que sin ser fastidiosa, siempre esté recordándonos la existencia de las marcas y en un mundo saturado de tantos estímulos, tantas cosas qué recordar, que permanezca el nombre de una marca y sus virtudes asociadas, puede costarnos un tantito no más.

Afortunadamente, para las marcas, la publicidad ha desarrollado una técnica infalible, que, cuando se ejecuta con eficacia, nos aligera muchísimo el trabajo, pero para lograr un óptimo resultado se requiere de un talento que ni todos los publicistas tienen ni todos lo necesitan, pues basta que una buena mente redactora se ocupe y un buen músico le acompañe para hacer la magia de componer un jingle.

El jingle es el modo más eficaz de hacer que una marca pase el mayor tiempo con la audiencia, es, de cualquier forma, la técnica que mejor se adapta a la estrategia de una marca que desee redimirse de una prolongada ausencia o desee acompañar un reposicionamiento de la marca en puntos de venta; el jingle además, es una de las más económicas técnicas publicitarias, más rentable y más duradera que existe; en el mercado venezolano, al menos, existen jingles que tienen más de tres décadas, jingles que aún después de mucho tiempo de no emitirse el comercial, son asociados directamente a la marca, que forman parte de la cultura popular, que han prevalecido incluso a la desaparición del producto.

El jingle y su ejecución óptima requieren de un redactor con una ingeniosa capacidad lírica, un poeta al servicio de la marca que, con el acompañamiento de un músico igualmente avezado, coloquen en la memoria de las audiencias, un tema que enganche, que se convierta en el tarareo automático de la señora que va en su automóvil atascada en el tránsito, del señor que espera en una fila para pagar, del muchacho que se está dando una ducha o de la muchacha que trota en las mañanas; el jingle más exitoso es el que, aún después de mucho tiempo, incluso cuando ya no se emite más el comercial, prevalece, puede recordarse y al hacerlo se activa nuevamente el nombre de la marca, un jingle es eterno o muy muy duradero, se engrana en la trama cultural de una generación, puede llegar a consolidarse como un hito de esa generación.

En Venezuela, mercado con el cual estoy altamente familiarizado y por eso uso como fuente, hay toda una generación que se identifica con un comercial de la marca Drene (Laboratorios Fisa), un shampoo especialmente dirigido a las mujeres lindas, pues esta marca era socia del muy afamado concurso Miss Venezuela, en el que el jingle constaba de una frase sonora que decía: ¡Hola pelo lindo! Y remataba con un silbido, hoy en día muy políticamente incorrecto, pero que en los ’80 y ’90 aún era aceptable; a pesar del tiempo y de la ausencia del producto en el mercado, este comercial es un hito cultural gracias al jingle, otro ejemplo, con el cual me identifico, es el de otra marca, Taco, una bebida achocolatada producida por una de las más prestigiosas compañías chocolateras del país, ganadora de premios internacionales, el jingle era la repetición del nombre de la marca tres veces en un tiempo y tres veces en un segundo y cuatro veces en un tercer tiempo, con un ritmo muy pegajoso, no existe mucha gente de mi generación que no reconozca y no tararee de vez en cuando este jingle.

En suma, los jingles cuando son buenos, pegajosos y altamente eficaces, son los mejores aliados de las marcas, las eternizan, no es paradójico que así sea, al fin de cuentas, es un arte al servicio de la publicidad.

Imagen cortesía Shutterstock

Andrés Cordovés

Soy un Venezolano con Terroir que ama las palabras; lo que me convierte en un Lexicultor; curioso y dispuesto a probarlo todo siempre con mesura, lo que me hace un Foodie Pasteurizado; desde 2008 emprendiendo como Director de Inteligencia en El Bar Creativo.

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