Publicidad

Equivócate más

Crecimos con la idea de que errar es lo peor que nos puede pasar. Nos contaron esa historia y poco a poco se fue reforzando; equivocarse es un delito; castigo que se pena con la peor de las consecuencias. Mintieron, una vez más, mintieron. Sé que lo sabes y es hora de aceptar que equivocarse es lo mejor que nos puede pasar.

En este constante construirnos, descubrirnos y reforzarnos, los errores han estado presentes. De hecho, son las equivocaciones (para los que han sabido sacarle provecho) las que nos han mostrado el camino correcto. Equivocarnos, no nos indica qué queremos; nos señala lo que no queremos. Y eso ya es ganancia. Una muy grande.

En el mundo de las ideas, de la publicidad, de lo intangible, efímero y redituable, equivocarse se vuelve una verdadera aberración, el tiempo apremia y las marcas no perdonan. Creativos, directivos, accionistas, socios y fundadores pierden cuentas, empleos y dinero por esas “malas decisiones”. Pero como dicen por ahí “después de la tormenta viene la calma”, entonces llega el momento de aprender de esos errores y crecer.

Pocas son las agencias (o personas) que aprenden de las equivocaciones a la primera, ahí radica la excelencia. Una carrera (o vida) llena de errores (contrario a lo que se piensa), nos fortalece, nos da armas para enfrentarnos a escenarios poco conocidos y/o transitados. El crecimiento va acompañado de la experiencia, la repetición y los errores. Alguna vez has pensado ¿dónde estarías si no fuera por “ese” error?

Las equivocaciones tienen la mala fama de ser negativas, pero la verdad es que son lo mejor que nos puede pasar; debemos estar atentos y aprovechar todos los tropiezos para lograr la excelencia: porque nunca es suficiente y siempre se puede mejorar.

Imagen cortesía Shutterstock

Chico Meteoro

Loco intenso en proceso de regeneración. Me caí cuando era chiquito, eso explica muchas cosas. Raro, extraño, desinhibido y extrovertido, pero no con todos y no en todos lados. Me encanta viajar y conocer la mente de la gente. Odio las mentiras y el plátano es mi kryptonita que tiene como antídoto pastel de chocolate.

Sigue a Chico Meteoro en:

Artículos relacionados

Close
Close