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Lalolópez, obvio.

Y sí, él hubiera pensado que lo lógico a días de que en Madrid dejara salir su último suspiro, los que lo queríamos manifestáramos el dolor que su partida nos provoca.

De mí tal vez hubiera dicho “¿qué pasó luisito (o gacela, como le gustaba decirme), no puedes tener una manera más creativa de hacerme un homenaje? Y yo le hubiera contestado que si bien, ésta no era la manera más creativa, sí la más sentida por el momento. Él lo hubiera comprendido, no sin antes poner sobre la mesa 3 argumentos válidos para hacerme ver que tal vez no era la mejor opción y obvio, hubiera tenido razón.

Así era Lalo López.

Para los que no saben de qué estoy hablando, tienen que leer esto: http://lalolopez.tumblr.com/ pero a decir verdad, ese tumblr apenas es la punta del iceberg, porque detrás de esos casi 4 años de lucha decidida, alegre y altruista contra esta terrible enfermedad, estaban más de cuatro décadas de ser básicamente, un tipazo.

Ya en algún momento escribí que lo considero como uno de los mejores jefes que he tenido (trabajé con él 5 años, que en años lalolopez son como 15)  y el ser uno de los mejores jefes, era el resultado de una mezcla de su profesionalismo con su enorme calidad humana. Un ser tremendamente meticuloso, íntegro, enfocado en lo que de verdad importaba, perfeccionista, que perseguía la excelencia aún sabiendo que nunca la íbamos a alcanzar. Y también lo escribí antes, era capaz de tener ideas que veías 3 o 4 años más tarde en los libros de premios creativos. Así de adelantado estaba a su época. Un verdadero genio.

Enemigo de lo obvio y lo lógico, a pesar de ser la persona con el mejor sentido común que conocí, Lalo fue para mí, un gran amigo. El día que quisieras, podías levantar el teléfono y llamarle para contarle algún problema y él siempre te daría la visión menos lógica y más acertada de lo que te preocupaba. A veces también te daba la respuesta más obvia pero que tú jamás habías visto.

Tuve tres años y cacho para hacerme a la idea de que la enfermedad en algún momento le iba a tomar la delantera pero su espíritu de lucha y positivismo eran tan grandes, que a mí y a muchísima gente nos hizo creer que de verdad él sería invencible.

Por eso hoy todavía no puedo creer que ya no me va a contestar (3 días después de haberle mandado el mensaje) los whatsapps.

Jamás diré que él perdió la lucha contra el cáncer, porque de verdad creo que esta vez, la enfermedad salió perdiendo. A un pronóstico de escasos 3 o 4 meses, sacarle 10 veces más y con los resultados humanitarios y personales que este cabronazo logró, no hay otra manera de verlo como una gran victoria.

Porque sí, lo obvio puede ser pensar que la persona ya no está y que ese es el fin del viaje, pero como dije, a Lalo no le gustaba lo obvio así que estoy seguro que su legado y su espíritu, van a vivir para siempre.

Buen jueves tengan todos.

Luis Elizalde

Executive V.P. Chief Creative Officer.
Saatchi & Saatchi México. Sígueme en @luisfelizalde

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