Publicidad

Qué le desea un publicista a la publicidad

En esta época navideña, donde por doquier afloran los buenos deseos, se respira un ambiente lleno de magia y todo lo que uno se proponga se puede hacer realidad, es un buen momento para desear que la publicidad, el oficio-profesión que profesamos, recupere la dignidad.

Primero: Deseo que la publicidad vuelva a ser publicidad; es decir, que tanto el copy como la gráfica sean efectivos, creativos, memorables, pero sobre todo claros y fáciles de entender. Porque ahora hay cada campaña, por así llamarla, como por ejemplo el desastroso comercial de Yoplait que nunca se entendió qué buscaba comunicar y que en su fan de ser irreverente y creativo terminó en un mal chiste al más puro estilo de un sketch de Chespirito.

Segundo: Que las agencias de publicidad sean verdaderas agencias de publicidad y no nada más de dientes para afuera. En estos tiempos hay muchas “agencias de publicidad” que en realidad sólo se dedican a cumplir los caprichos de los clientes al grado de caer en el servilismo y parecerse más a un servicio de banquetes.

Tercero: Que las agencias de publicidad, las que sí son, sean dirigidas por personas que valoren el talento y no por aquellas que buscan tener un séquito de aduladores.

Cuarto: Que los directores creativos, sean verdaderos directores creativos a los cuales se les pueda aprender y admirar. Hoy en día hay tantas personas que no tienen nada de directores ni mucho menos de creativos pero están ocupando estos puestos porque seguramente son amigos del dueño, son expertos lamiendo pelotas o se visten como hipster, tienen tatuajes y fuman mota.

Quinto: Que en las agencias no haya lugar para las divas huevonas y soberbias que sólo están provocando que las personas que tienen a su cargo terminen por aborrecer la publicidad o les comience a valer el trabajo y entreguen lo primero que sale.

Sexto: Que las agencias de publicidad paguen sueldos justos, alienten la integración, sean incluyentes y den oportunidad a los que por trabajo, entrega y dedicación se lo merecen antes de pensar en traer a uno de afuera.

Séptimo: Que los clientes que van a someter a pitch su cuenta crean en la agencia que ganó y no le digan qué hacer. Para qué hacer un proceso tan desgastante —ahora está de moda que se llame hasta 10 agencias a un pitch— si lo que buscan es una agencia, con un dueño de esos que se bajan los chones, para que les ponga a su disposición un equipo de copys y diseñadores para que les dé servicio las 24 horas los 7 días de la semana y estén dispuesto a cumplir sus caprichos y a ejecutar sus “brillantes ideas”.

Octavo: Que no haya lugar en la publicidad para las personas que te dicen, debes sentirte orgulloso si un cliente te busca un domingo en la mañana para que le hagas un cambio. A esos tipos faltos de sensibilidad y avaros, no les interesan las personas, su único dios, como dice el dicho, es el dinero.

Noveno: Que las agencias de publicidad tengan dignidad para poder decirle a un cliente abusivo, nefasto e ignorante “no queremos trabajar contigo” y que este cliente, cuando vaya a otra agencia, se encuentre con la misma respuesta.

Diez: Que en la publicidad, por respeto a la profesión de cada quien, no haya todólogos, que no haya copys fracasados que se conviertan en directores de artes; artes malos que se conviertan en directores de cuentas; recomendados, con mínima experiencia, que se conviertan en directores creativos.

Once: Que los de cuentas no se sientan creativos. Cada vez es más frecuente, por miedo al cliente, que cuentas decida qué creatividad se debe presentar, si esto va a seguir así, en poco tiempo, en vez de entregar un brief van a entregar caminos creativos para que los copys y artes los ejecuten.

Doce: Que la espiral de miedo que se vive dentro de las agencias de publicidad se corte de tajo. Que ya no se tenga miedo al cliente, al de cuentas, al jefe… Al final, la creatividad es subjetiva y con miedo no se crea.

Bonus track:

Para todos mis colegas —incluidos los que ya partieron como el buen Lalo López— les dejo como regalo esta magnífica frase de Charles Mingus que nos dice de manera clara, sencilla y original cómo ser grades creativos: “La creatividad es algo más que ser diferente. Cualquiera puede pensar de forma extraña; eso es fácil. Lo difícil es ser tan sencillo como Bach. Hacer lo sencillo, asombrosamente sencillo, eso es creatividad”.

 

Imagen cortesía Shutterstock

J.A. San Rome

Biólogo por necedad. Publicista por causalidad. Antes de ser publicista fui bio?logo, maestro de religiones, carpintero…. incluso aprendi? a leer el Tarot. Por una extran?a razo?n llegue? a la publicidad y me gusto? tanto, que aqui? sigo desde hace ya más de 14 an?os.

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