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 Todos somos Scrooge

Todos los publicistas somos Scrooge, lo he comprobado en estos tres años que tengo de estar en el medio… Algunos se han dado cuenta de cuánto se parecen sus vidas a la de este personaje, y muchos otros no.

A continuación detallo algunas características de la personalidad del a veces odiado y otras pocas querido de las navidades pasadas presentes y futuras. El gran Scrooge.

  1. Scrooge, el adicto al trabajo. Los publicistas, entiéndase creativos, diseñadores, ejecutivos de cuentas, estrategas e ilustradores, en alguna etapa de nuestras vidas nos volvemos adictos al trabajo. Esto es positivo y negativo. Positivo porque nuestra productividad se amplía y negativo porque nos aislamos de las familias, amigos y parejas. Nada en extremo es saludable. Scrooge no tenía amigos, ni vida social, ni un lugar cálido al que regresar después de una jornada larga de trabajo. Tenía su propia campaña, con dead lines que cumplir y a clientes a quienes cobrarle su valioso tiempo. Al igual que nosotros.
  2. Scrooge, el solitario. Los que trabajamos en el medio, solemos aislarnos. La vida la conforman 12 horas en la agencia, los compañeros de la agencia, las comidas dentro de la agencia, los convivios con los de la agencia, las campañas que creamos en la agencia, los premios que recibimos por el tiempo que dedicamos a pensar, hacer y deshacer la comunicación para nuestros clientes, entre otras cosas más.

Aunque estamos rodeados de todo esto, algunos se aíslan de la vida “fuera de la agencia”. Desaparecen la familia, los amigos de hace mil años, el perro, la tortuga, el mar, la playa, los cenotes, las cabañas y los tamales en casa.

  1. Scrooge, el avaro. Creamos cosas que nos hacen ganar dinero. Rápidamente, -si somos perseverantes en esto- ascendemos y vienen los bien recibidos aumentos y prestaciones. Y eso está muy bien. Pero he sabido de grandes de la publicidad que generan enormes cantidades de dinero, ¡para nunca gastarlo! Soy de la loca idea de trabajar para darse gusto y no solo para pagar, guardar y no compartir con los que nos importan.
  2. Scrooge, el que todo lo puede. ¿Recuerdan que Scrooge solo tenía un asistente? Asistente al que no le permitía que le presentara alguna nueva idea para almacenar su riqueza, ni para hacer más grande su negocio. Así como él, he visto a muchos del medio que creen que solo ellos generan las mejores propuestas, que solo por ellos la agencia gana premios… y no es así. Todo funciona mejor si se trabaja en equipo.

Desde pequeña me intrigó este personaje, y cuando encuentro la oportunidad de verlo en la televisión, lo veo. Incluso voy a obras musicales que cuentan su historia, ¿Por qué? Porque disfruto de la música y aprendo de él. Scrooge recibió a tres fantasmas que le guiaron el camino para que su agencia personal tuviera innovación, creatividad, y que su comunicación llegará a mucha más gente. Los escuchó y aprendió a cambiar ciertas estrategias para que todo funcionara mejor.

Después de que los fantasmas lo visitaron, se convirtió en Scrooge el que trabaja en equipo. Scrooge, el que equilibra su vida personal con su vida laboral. Scrooge que disfrutaba de sus ganancias. Y en el Scrooge que sabía que no lo sabía todo, pero igual se esforzaba en dar lo mejor de él.

¿Con qué Scrooge te identificas? ¿Con el de antes de los fantasmas o el de después de los fantasmas?

Lesly Paz (Lily)

Me hice letra para ser leída; Publicista, escritora, guionista. Amante del buen cine y de los anuncios publicitarios; Todo se vive mejor con una taza de café a la par. FB: Lesly Paz Twitter: @pazlesly

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