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Es más fácil conseguir una buena pareja que un buen cliente

La mayoría de las agencias trabajamos y juramos amor a más de un cliente, en este andar las cosas suelen ser como en las relaciones personales; rudas, cursis, amorosas y decepcionantes.

Encontrar una buena pareja en la vida personal es parecido a encontrar un buen cliente en la vida profesional. Ya seas un ejecutivo de cuentas, vendedor, gerente o dueño de agencia, cada cliente es una relación entre personas donde existen los mismos retos generales que deben tomarse en cuenta en estos dos escenarios; la vida privada y la profesional.

Cuando uno busca o pretende tener una relación personal con una persona desea tener: cosas en común, escala de valores compatibles, excelente comunicación, detalles, originalidad, respeto, diversión, comprensión, retos, objetivos y por supuesto fidelidad.

¿Si hay tantas similitudes entonces qué podemos aprender de las relaciones personales para llevarlas a las profesionales? En realidad podemos tomar en cuenta muchos puntos, les comparto algunos.

EL PRÍNCIPE AZUL NO EXISTE

Algo que es indispensable para no hacerse falsas expectativas con los clientes es partir de la primicia de que los clientes ideales no existen o son muy escasos, esos clientes que pagan a tiempo, aceptan las propuestas a la primera, confían en la agencia y hacen las tareas operativas que les corresponden para soportar una campaña, son casi imposibles de encontrar.

Si seguimos buscando clientes ideales (príncipes azules) sólo lograremos frustrarnos, decepcionarnos y truncar el crecimiento de nuestras agencias, si bien no vamos a aceptar a cualquiera, si debemos de ser flexibles.

HONESTIDAD Y LÍMITES

Cada cliente viene con un paquete de cosas agradables y otras no tan agradables que hay que aprender a identificar y negociar, en esto hay límites que tomar en cuenta y saber hasta dónde estamos como agencias dispuestos a ceder y a cambio que vamos a recibir.

Poner límites en una relación laboral es saludable y positivo, incluso al igual que en una relación personal hay que hacerlo desde un inicio, no por querer “conquistar” y cerrar a un cliente nuevo vamos a ofrecer cosas que sabemos de antemano que NO vamos a poder seguir ofreciendo el resto del tiempo. Mostrar a la agencia tal como es, con sus ventajas y sus alcances, permite mostrar la realidad y no generar tampoco falsas expectativas en nuestros clientes.

ANTE TODO, EXCELENTE COMUNICACIÓN

Estamos en una era donde sobran canales para comunicarnos pero nos comunicamos poco, es irónico pero es una triste realidad, ahora utilizamos mail, Messenger, Whats App, teléfono, mensajes de texto y aun con tantos canales se nos dificulta entender o concretar un buen mensaje.

El éxito de una buena campaña o servicio profesional de mercadotecnia tiene mucho que ver con tener una excelente comunicación con el cliente, la comunicación efectiva permite solucionar, concluir y avanzar, de otra forma se pierde tiempo, se repiten errores y no se logran los objetivos, tal cual en una relación personal.

MUCHA DIVERSIÓN

Nada más nocivo para una relación que la monotonía y la costumbre, un cliente y una agencia que no se retan por nuevas cosas, salirse de la caja y apostar en grande, es sumamente aburrido y desalentador. Buscar clientes con los que siempre sea divertido trabajar es clave para tener una relación saludable, para esto tanto la agencia como el cliente tienen que tener apertura para nuevas cosas y tomar riesgos.

Elegir un cliente sólo porque debemos cubrir una cuota de venta o porque nos da flujo para los gastos fijos es el peor error, es lo mismo que cuando en una relación personal aceptamos a alguien sólo por no estar solos y sentirnos cómodos, más no felices.

EL POSTRE…

Las personas no dejamos de ser nunca personas, ya sea en el campo laboral o personal los retos y características que permiten establecer relaciones son muy similares, para entender un poco mejor a las empresas y nuestras agencias tenemos que entender mejor a los individuos.

Tomando en cuenta que las relaciones personales tienen que ver (en su mayoría) sólo entre dos, en las relaciones de negocio por haber intereses económicos evidentes y tener a más gente involucrada se torna complicado, por ello aunque parezca chistoso el título de la columna, puede llegar a ser muy real.

Espero tengan un excelente febrero romántico, consientan a sus parejas y a sus clientes, recuerden que los detalles siempre son importantes y aplican en las relaciones personales y en las de negocio. #bebrainstormer romántico

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2 Comments

  1. Hay que saber diferenciar entre negocios y relaciones personales, el compadrazgo es un problema muy común en México que siempre compromete la calidad y estandarización de los servicios o productos, cuando leí el título “Es más fácil conseguir una buena pareja que un buen cliente” pensé será algo como ¿la varita elige al mago? o ¿los patos le disparan a las escopetas? porque los clientes deben ser los que se enamoran de la marca y no al reves.

    1. Sin duda! buen punto y estoy de acuerdo en que hay que diferenciar, al tratarse de personas muchos retos en las “relaciones interpersonales” son exactamente las mismas y en ocasiones se complican aun más al ser de trabajo por cantidad de personas que intervienen y los intereses obvios que existen.

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