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10 cosas que pasan cuando tienes más de 25 y trabajas en publicidad

Hay que aceptar que estamos más en la segunda etapa de la juventud que en la añoranza de la universidad que no se cura con nada, por eso escribí algunas cosas que suceden en el mundo de la segunda pubertad y por supuesto en la publicidad.

  1. Empiezas a entender el mundo real de la publicidad

¿Te habían planteado que la publicidad era mágica? Pues lamento decirte que no tanto como pareciera y creo que no estoy solo en esto, ya que empezamos con ese ferviente sueño de un león de cannes (sin saber realmente qué son) pero ahogados en juntas y minutas se nos puede ir la vida entendiendo que la publicidad no era tal vez lo que nos imaginábamos, tiene menos fantasía y cool vibes, pero aún así estás encontrando al menos una vez en el día una certeza de por qué estás sentado viendo artículos como éste en internet y con 4 correos sin responder, eso también es encontrarle la magia al día a día.

  1. Comienzas a pagarte el plan del celular

Esta parte no te la dice creo ningún manual de publicidad o libro de marketing, no sólo es pagarte los servicios que usas o los datos que gastas en Instagram, entre correo y correo, sino empiezas a comprender el precio de las cosas y por qué hay señoras que se quejan todos los días: “que la crisis y que el dólar y que todo”; se vuelve complicado pero exquisito empezar a valerte por ti mismo (completamente) al final de cuentas no hay nada de malo en los cincuenta pesitos que invertimos todos sin renegar en el jueves de chelas, tan sencillo como eso, solo hay que tener buena actitud y una muy buena calculadora.

  1. Entiendes que las vacaciones son la idealización perfecta un lunes por la mañana

Aquí hay un tema delicado (creo yo) la mayoría de las godiagencias están muy frescas, muy bonitas con sus 6 días de vacaciones y eso que algunas se manchan y nos hacen sentir mal a los mortales con medios días o días de home office. Tampoco hay que ver solo el lado malo, porque te aseguro que valdrá la pena esperar que los meses se vuelven semanas al ver tus boletos de avión (o bus) llegar en el calendario, disfruta tantito, verás que termina siendo mejor de lo que parece la espera y luego todos te van a envidiar en Snapchat.

  1. Tu director creativo se vuelve tu peor mejor amigo

Hace algún tiempo tenía una idea extraña acerca de los directores creativos o hasta de los copys, siempre parece que tienen la RAE tatuada en el corazón o que su cerebro se apaga cuando escuchan la idea que pensaste toda la mañana y estás dispuesto a salirte de trabajar para dedicarte a ella; creo que al final del día siempre habrá un momento en el que aprendas hasta en su forma de pensar o cómo su vida termina siendo una referencia de lo increíble que es la publicidad (que creo yo) es la mejor forma de expresar lo más real de los humanos en un copy o un arte.

  1. Tu cuentas te ayuda a entender los pasos de la ira en la humanidad

Algo chistoso pasó cuando mi cuentas se volvió unas de mis amigas más queridas y entendí que para sobrevivir en esta delicada pero indispensable relación es ser empático con ellas, admito que alguna vez una chica de cuentas casi hace que la extrangule por su cantidad ridícula de mails o su incesante forma de recordarme las cosas, pero al final se vuelven tus mejores amigas porque te ayudan a trabajar la paciencia y también te salvan el pellejo algunas veces, no hay nada de malo con ser amable y algunas veces tal vez adular poquito <3.

  1. Entiendes que la complejidad de los clientes es una falacia verdadera

Los clientes siempre son un tema, que si uno está muy moderno que si otro no entiende nada de lo que no sea su marca, muchas veces es de suerte otras de caerle bien pero la mejor forma de tener una buena relación con ellos es ser claro y dijera mi jefa aprender a mentir con seguridad <3 (para bien, no se manchen).

  1. Sacas tu primer tarjeta de crédito

Empiezas a entender qué significa el buró de crédito y los comprobantes de domicilio se vuelven tu segunda identificación oficial, aquí creo que cabe mencionar que es muy muy complicado llegar a este pico de responsabilidades, porque los intereses existen y no tienen piedad, tal vez no tenga nada de malo pedirle ayuda a tu primo el contador o la tía que se dedica a hacer facturas (ah porque lo de las facturas es otro tema que la verdad a la fecha me sigue dando pesadillas) así que no olvides leer las letras chiquitas y nunca nunca usarla en la peda.

  1. Te preguntas si hay algo más allá de este mundo que Facebook y sus exportados

Esto va para los que se dedican al social media (como yo merengues), en el mejor de los escenarios es solamente una tablita de Excel pero también significa estar horas enfrente a powerpoint intentando explicar por qué bajaron las interacciones o por qué la pauta no se reflejó a tiempo, la verdad es que es una gloria tener todo en un pequeño documento de Excel, admitámoslo, hacerlo manual haría arder al mundo cada inicio de mes. Mi consejo principal es ser paciente y ponerte en los zapatos de los clientes, qué me interesa, qué no me interesa, fin.

  1. Comienzas a extrañar la casa de tu mamá y el delicioso 2009

¿Te acuerdas cuando tenías 18 y tu mayor preocupación era la tarea que ibas a copiar mañana? Pues así mismo se siente saber que ya pasaron 7 años y que la dulce adultez sabe tan deliciosa como la pintaban, claro es más cara y los cigarros ya no cuestan lo de esa época (jeje) pero muchas cosas buenas vienen después de tanto tiempo, la libertad de ser y hacer lo que te plazca con muchas más virtudes que pedir permiso para salir al café.

  1. Entiendes por qué estudiaste esto y por qué le dedicas más de 10 horas al día.

La publicidad seamos sinceros es lo mejor que nos ha pasado, puede que haya días buenos y días malos, pero esas ganas y esa pasión por observar y hacer buena publicidad no se quita ni volviendo a nacer, hay que simplificar procesos, empatizar todos los días y entender que estamos haciendo lo que nos hace felices porque así lo decidimos.

Viva el guacamole y la publicidad.

AUTOR

Fernando H Segura

Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas, amante de lo efímero pero dependiente de lo fugaz  con experiencia de una vida que no tiene  tags, odio los hashtags pero me encanta la ironía que viene siendo lo mismo, planner de closet pero desordenado de alma, tímido pero escéptico, la retórica es mi pastor pero no la entiendo, mi pasión es la publicidad y las ideas.

Imagen cortesía de Shutterstock


Colaborador invitado

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