Creatividad

Creatividad se escribe con C de Cultura

Tuve un profesor que solía decir que creatividad se escribe con la misma letra que cultura, y pocas veces he escuchado algo más acertado.

El mayor reto de un creativo es poder ver el mundo desde todas las perspectivas posibles, para entender cada uno de los segmentos de mercado por distintos que éstos parezcan, y eso sólo se logra mediante un entendimiento integral del mundo que nos rodea.

Y, siguiendo esta secuencia, el entendimiento integral de una sociedad (o segmento, en su caso) se logra observando, entendiendo y apreciando sus manifestaciones culturales.

Las manifestaciones culturales de cada uno de los grupos que conforman nuestra sociedad son una fuente de información valiosísima para poder construir una idea creativa que genere una identificación de marca, mientras que el peor error en el que puede caerse es ver todo desde el mismo punto de vista y sesgar toda esa información con un filtro que nos impide ver una totalidad del panorama.

La cultura se manifiesta en todo: desde la música, cine, programas y series de tv, hasta literatura, formas de vestir, estilos de pensamiento, alimentación, etc., y la creatividad inicia por conocer e interesarse por cada uno de los estilos estas manifestaciones, sin encasillarse en algo particular.

Es entendible que cada quien tiene gustos propios y es mucho más disfrutable pasar tiempo en ellos, pero si queremos desarrollar creatividad, tenemos, por ejemplo, que saber escuchar desde música clásica hasta rock o reggaetón, sin caer en el error de decir “no escucho/veo eso porque no me gusta”.

Aprender a apreciar el lado bueno de cada forma de cultura, evitando el “no me gusta” o el menosprecio, nos puede ayudar a entender y ampliar nuestra visión de lo que nos rodea.

También, conocer cosas distintas e interesarse por ellas, puede ayudarnos a echar mano de algo que teníamos guardado en nuestra (mal llamada) biblioteca de datos inútiles y que ni siquiera imaginábamos que nos iba a servir.

Pasándolo a la práctica: Puede que la idea que necesitas para desarrollar esa campaña esté en una película que no has visto porque “no es tu estilo”, o en un libro que no has leído porque no te gusta hacerlo. O probablemente esa idea esté en una forma de manifestación cultural antigua que no investigaste porque “no es de actualidad” o “no es tu campo de trabajo”.

Los mercadólogos y publicistas tenemos que conocer y estar al tanto de todo cuanto nos sea posible aprender; si no a un nivel de un especialista que ha dedicado su vida a ello, sí para ser capaces de generar una idea proveniente de ahí.

Leer, estar informado de noticias y actualidad -pero también de historia-, viajar a cualquier lugar cercano o lejano, hablar con tantas personas distintas a nosotros como sea posible y hacer cosas que “no son nuestro estilo” puede desarrollar una personalidad creativa más completa capaz de ser empático con cualquier segmento de mercado y aprovechar oportunidades de enamorar a nuestra audiencia.

 

Imagen cortesía de Shutterstock

Alejandra Sánchez

Millennial, Mercadóloga y Maestra en Administración. Creyente de la buena mercadotecnia con un eco social responsable, fan de las micro-empresas y el comercio local. Analizo todo y me encanta dar mi opinión. Apasionada de los libros, la comida y las buenas charlas. https://www.linkedin.com/in/alejandraSM

Sigue a Alejandra Sánchez en:

Artículos relacionados

Otras Recomendaciones

Close
Close
Close