Creatividad

El poder de las ideas

Lo que pensamos influye sobre nuestro sistema de creencias. Si día a día repetimos las expresiones adecuadas en nuestra mente, lograremos que el subconsciente las acepte como órdenes. Así actualizaremos nuestros sentimientos, el lenguaje corporal, la actitud y, sobre todo, las emociones para que sean consistentes, coherentes y congruentes con dicho “seteo”. Como todo tiene relación con todo, sabiendo que las asociaciones –forzosas o no– es una de las leyes de la mente, cualquier pensamiento es potencialmente creativo.

La calidad de nuestros pensamientos la determina la calidad de nuestras preguntas; las preguntas son la fuerza que impulsan el pensamiento. Cada acto de pensar supone una dirección. Es decir, el punto de partida es el terreno de las suposiciones y la llegada es la zona de implicaciones y consecuencias.

Piensa como un optimista

En el proceso de búsqueda de tus pretensiones creativas, es inevitable experimentar retrocesos o bajones de ánimo. Las personas optimistas asumen el fracaso como una oportunidad de aprendizaje. Reflexionan los aspectos de una decepción como una enseñanza y experiencia para hacer que el fracaso sea menos probable la próxima vez. Por el contrario, los individuos pesimistas consideran al fracaso como una causa fundamental que no puede ser cambiada. Creen firmemente que no tienen lo que se necesita. Los optimistas tienden a tener una mentalidad de crecimiento, creyendo que el talento y las inteligencias pueden ser nutridos. Los pesimistas, en cambio, ven las cosas como fijas.

Si crees que nunca vas a poder, no podrás ¿Por qué esperar que otros hagan lo que puedes hacer?

En líneas generales, no sentimos la obligación de buscar una oportunidad hasta que es demasiado tarde. Por procrastinadores o por otros factores no sentimos la obligación de introducir mejoras hasta que es demasiado tarde. Si quieres ser una persona con actitud creativa dirige el proceso de búsqueda de tus pretensiones creativas hacia donde te conduzcan las preguntas. Haz. Conviértete en hacedor. Ten diversidad de experiencias.

La experiencia de crear se vuelve gratificante y única cuando logras escabullirte de las amarras de lo conocido y te aventuras a los territorios desconocidos que están más allá de la barrera de lo obvio. El equipaje para este viaje requiere dos ítems: la habilidad para ver el mundo como es y no como parece ser y, la segunda, es la confianza en si mismos.

Para Joy Paul Guilford, notorio psicólogo estadounidense conocido por sus estudios sobre la inteligencia, la creatividad implica huir de lo obvio, lo seguro y lo previsible para producir algo que resulta novedoso. Él destaca cuatro factores de la creatividad determinantes al momento de sopesar la calidad de las ideas.

  • Fluidez cognitiva: cantidad de ideas que una persona puede producir respecto a un tema determinado.
  • Flexibilidad: heterogeneidad de las ideas producidas; abordar los problemas desde diferentes ángulos.
  • Originalidad: rareza relativa de las ideas producidas.
  • Viabilidad: capacidad de producir ideas y soluciones realizables en la práctica.

Está claro que para hacer algo bien es importante que ese algo te guste ¿Cuáles son tus deseos?, ¿identificaste tus metas? Muchos no planteamos los objetivos que deseamos porque los vemos lejos, inviables. Probablemente por creencias limitantes o por el accionar de las frases asesinas de la creatividad. Las circunstancias jamás son cien por cien favorables. El momento para visualizar el valor de tus deseos es ahora. Crear es imaginar escenarios.

La imaginación es, probablemente, nuestra herramienta más potente. Visualiza siempre el resultado deseado. Todos tenemos ideas geniales todo el tiempo. Ahora, imagínate si pudieras tenerlas y además materializarlas, validarlas, llevarlas a cabo y hacerlas realidad.

La bailarina Martha Graham expresó lo siguiente: «El baile parece glamoroso, fácil, delicioso. Pero el camino hacia el paraíso de ese logro no es más fácil que cualquier otro. Hay fatiga tan grande que el cuerpo llora incluso en sus sueños. Hay momentos de completa frustración. Hay pequeñas muertes diarias»

Muchas veces descartamos ideas que tenemos sólo por inseguridad o porque no estamos convencidos de traducirlas a la acción. Eso es así porque no estamos acostumbrados a llevar a cabo nuestras ideas. Nos conformamos con sólo tenerlas. Las ideas son más poderosas de lo que creemos. Cree en el poder de las ideas.

Imagen cortesía Shutterstock

Gustavo Martin

Diseñador industrial graduado en la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. Facilitador de la creatividad en empresas, pymes, emprendedores y ámbito educativo. Conferencista internacional. Escritor en Medium; columnista en Roastbrief y Soy.Marketing. Director de Plums, agencia de diseño de marca y branding. Director creativo asociado en Negocios & Estrategias, Guayaquil, Ecuador.
Conversa en @gussmartin y www.gussmartin.com • Crear es imaginar escenarios

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