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¿Hasta dónde llega el poder de un tweet?

¿O de un vídeo en Facebook? ¿o de una conversación en Whatsapp? Es decir, ¿estás consciente de los caminos a los que te puede llevar la generación de cierto contenido en Internet?

En el segundo que acabas de pasar leyendo la primer palabra de esta nota, se han subido 7,575 tweets,  776 fotos a Instagram, 1,299 posts a Tumblr, se han visto 68,835 videos en YouTube, se han consumido 43,635 GB de tráfico en Internet y se han realizado 59,727 búsquedas en Google, todo en un solo segundo.*

Todos los días alrededor del planeta, se generan y consumen cantidades brutales de contenido en Internet, y las cifras aumentan de manera impresionante cada día, haciendo que dicho contenido vaya adquiriendo cada vez más poder y relevancia en el mundo actual en el que vivimos.

Newton decía que con toda acción ocurre siempre una reacción, y creo que hoy en día este principio va mucho más allá de las barreras de la física y la dinámica. ¿Sería muy exagerado decir que con todo tweet ocurre siempre una reacción? Creo que no.

Y es que cada día que pasa nos vamos dando más y más cuenta de los alcances que pueden llegar a tener las redes sociales y la conectividad que existe hoy en día, por lo que se vuelve muy  importante estar realmente conscientes de este poder exponencial que ha ido ganando el contenido digital a través de los años. Para esto, hay dos escenarios que debemos contemplar.

El primero es el que nos compete a ti y a mí como consumidores de este contenido que nace y vive en Internet, es decir, el efecto personal que puede tener sobre nuestras vidas una pieza de contenido bien o mal utilizada. Tenemos casos muy claros en nuestro país con los ya muy conocidos “ladies” y “lords”, que son personas que de la noche a la mañana se colocaron en el ojo público, ante una sociedad sedienta de distracciones y lista para juzgar. Así fue como la vida de personas como “Lady Coralina” o “Lady Wuu” cambiaron radicalmente, por lo menos de manera momentánea y fugaz.

Más de una persona ha perdido su empleo por algún tweet o post en Facebook subido de manera inapropiada o irresponsable, incluso celebridades han sido expuestas a momentos íntimos de sus vidas gracias a vídeos o fotografías que aterrizaron en las manos incorrectas.

El segundo escenario del que tenemos que hablar es el que nos corresponde a quienes tenemos en nuestra responsabilidad la reputación de marcas en terrenos digitales.

Hemos sido testigos de marcas que han pasado tragos muy amargos debido a algún contenido generado de manera incorrecta, justo como le pasó a Crunch con aquel desafortunado tweet sobre los 43 de Ayotzinapa e incluso algunas marcas han sufrido con contenido que a simple vista pareciera ser inofensivo y que las redes sociales se encargaron de satanizarlo, como es el reciente caso de Pepsi con su último comercial con Kendall Jenner en el que el mensaje fue interpretado por la comunidad online con el tono incorrecto debido a la situación política y social que se vive en el mundo actual.

Sin tener que ir tan atrás en el tiempo, en estos últimos días, la aerolínea United Airlines se ha visto envuelta en un escándalo social que le ha dado la vuelta al mundo al exponer los tratos tan brutales y discriminados con los que expulsaron a uno de sus pasajeros de un vuelo sobrevendido, y que gracias a distintos vídeos subidos a redes sociales, la empresa ha sufrido un sinfín de ataques hacia su marca. Al día siguiente de los hechos, la empresa despertó con una pérdida de $800 millones de dólares en su valor en el mercado.

Por otro lado, hemos podido ver también los beneficios y el lado positivo de esta conectividad que nos brinda el Internet, como pasó con el boom que vivimos por allá del 2014 del llamado “Ice Bucket Challenge”, el cual hizo que desde cada rincón del mundo viéramos nuestros feeds y timelines sociales inundarse de gente lanzándose cubetazos de agua helada, hasta el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se subió al barco; pero había una buena causa detrás de esos vídeos, y era la de recaudar fondos para la investigación y lucha contra la enfermedad conocida como esclerosis lateral amiotrófica, o ALS por sus siglas en inglés, y que de acuerdo con la ALS Association (ALSA), este “juego en cadena” que se hizo viral, recaudó $115 millones de dólares a favor del combate a esta enfermedad.

Entonces, ya sea que generemos contenido de manera personal o para alguna marca, la palabra responsabilidad debe acompañar siempre a esta actividad, debemos ser capaces de ver en todo momento, las posibles consecuencias que ese contenido nos podría traer, buenas o malas, y de esta forma tomar decisiones sobre lo que estamos a punto de compartir con el mundo entero; recuerda que la regla de oro en Internet es que todo lo que ponga pie en ese terreno, vivirá ahí por los siglos de los siglos.

*Si quieres ver más estadísticas en vivo puedes hacerlo en www.internetlivestats.com

AUTOR

Luis González

Ser creativo es la mejor excusa para estar un poco loco. Apasionado del Marketing y la Publicidad. Director Creativo en The Capital Advertising. No se bien a dónde voy pero sígueme si quieres. Instagram & Twitter: @TheCapitalLuis

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Ser creativo es la mejor excusa para estar un poco loco. Apasionado del Marketing y la Publicidad. Director Creativo en The Capital Advertising. No se bien a dónde voy pero sígueme si quieres. Instagram & Twitter: @TheCapitalLuis

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