Publicidad

Lo que sea por un like: Canibalismo en redes sociales

Empezando desde el hecho que la publicidad no es una ciencia cierta, sino la manifestación de una percepción subjetiva que puede partir tanto de hechos concretos que se analizan en conjunto para sacar una conclusión personal, como de una simple intuición que sin tenerlo muy consciente, parte del universo personal que ha sido nutrido de las experiencias personales, por lo que siempre las intuiciones o corazonadas son en realidad una reacción emocional sesgada y condicionada, y no esa inocente visión de que son un “toque divino” o un “milagro”.

Dicho esto, procederé a explayarme sobre el título de este artículo desde mi visión personal, como lo hago todos los días de mi vida, y como tú también lo haces, porque hacerle caso a los demás, también es tu decisión.

¿Qué es el canibalismo?

Según mi querido diccionario Oxford, tenemos estas 3 definiciones:

1) Acción o costumbre humana de comer carne de seres de su misma especie, generalmente de forma colectiva y siguiendo un ritual.

era una tribu indígena a la que se llegó a acusar ridículamente de canibalismo; los arqueólogos encontraron a principios de 1937 huesos humanos con huellas de canibalismo

2) Crueldad o ferocidad extrema de una persona con sus semejantes, en especial en el terreno político.

ha practicado el canibalismo con todos los que destacaban

3) Comportamiento del animal que ataca y devora a seres de su misma especie. Son escenas en las que se contempla el canibalismo de la hembra de la mantis religiosa al devorar al macho

Desde mi perspectiva, son la segunda y la tercera definición las que mejor describen el comportamiento antropófago (caníbal) de las marcas cuando se comunican en las redes sociales intentando dar lo que sea por un like, pues los productos de una misma marca representan una misma especie, y se vuelve canibalismo cuando la marca hace que uno de sus productos ataque otro de de la misma marca (misma especie).

¿De qué manera las marcas manifiestan este comportamiento?

La más clásica:

like vs me encanta-01

“Me encanta” si eres aguerrido y te gustan los retos, o “Me gusta” si disfrutas de la tranquilidad y la diversión.

“¿Y sí lo que me encanta es disfrutar de la tranquilidad y lo que solo me gusta son los retos?, ¿por qué me obligas a traicionar mi opinión y mi sentir? ¿es que acaso solo te interesa que tu publicación tenga reacciones? ¿y qué hay de mí? ¿no que te importaba? ¿no que querías hacerme sentir cómodo? ¿en dónde quedó todo eso? Qué egoísta. No te importo.” le diría a la marca que me ponga en esa situación.

me asombra vs me divierte-01

“¿Y si la que me asombra es la Renault Oroch? ¿Por qué tengo que decir que me divierte cuando la prefiero pero no me genera eso?”

Pero el principal problema es la invidencia autoimpuesta disfrazada de “inocencia y buenas intenciones”, pues como bien dijo Dante Alighieri en La Divina Comedia, “El infierno está lleno de buenas intenciones”, y está claro que al que no le interesa ver las cosas, jamás las verá.

Entonces, es de esta manera en que las marcas terminan cometiendo canibalismo en las redes sociales, haciendo competir a dos productos de su marca entre sí mismos, otorgándoles valores distintos (en cuestión de cuál es mejor) mientras que intentan decirte al mismo tiempo que los dos tienen el mismo valor, pues son igual de buenos porque todos los productos de la marca son buenos. La contradicción del mensaje está clara, pero cuando la marca

“Pero la gente igual responde”, “ni se ponen a pensar en eso”, “esas publicaciones tienen mejor interacción” dicen algunos/as para justificar el por qué de la acción, pero ¿dónde quedó la integridad y la ética de la marca? ¿a dónde quedó su obligación moral?: Se vendieron por unos cuantos likes. Tan fácil que era poner A) y B)…

Y si bien algunas marcas también utilizan este tipo de canibalismo para deshacerse de stock viejo generando mejores discursos sobre sus nuevos modelos atentando contra los antiguos que aún siguen en el mercado, sigue siendo un facilismo que devalúa el valor de la empresa y el valor de sus productos.

Al menos yo, desde mi perspectiva, estoy en total desacuerdo con este método.

Son libres de discrepar, pues tampoco afirmo tener la razón, solo comento mi opinión.

AUTOR

Gonzalo Calmet

Director Creativo en Brainstorming LA, Agencia de Marketing Digital con sedes en Lima, Córdova, México DF y Santiago de Chile. Experiencia internacional trabajando con marcas como Volkswagen, TEDx, Hasbro, Miller, entre otras. Empedernido de la innovación y apasionado de la publicidad, la música, el cine, el teatro y las distintas manifestaciones de la creatividad que logran afectarnos tanto emocionalmente como racionalmente. Experto en Dirección Creativa y Redacción Creativa, logrando comunicar mensajes precisos de la manera más acertada para conectar a las marcas con su público objetivo. Contacto: [email protected]

Colaborador invitado

Colaborador invitado

Sigue a Colaborador invitado en:

Artículos relacionados

Otras Recomendaciones

Close
Close
Close