Creatividad

¡Súbale, súbale, hay lugares! La creatividad es un viaje sin boleto de regreso

Que hay personas creativas y no creativas es una falacia. La creatividad es una capacidad interna e individual para generar ideas con el fin de resolver problemas y aprovechar oportunidades. Como toda capacidad, es factible de ser aprendida, estimulada y desarrollada. La creatividad es parte del ADN humano, lo que sucede –y de ahí parte el mito de las personas creativas– es que muchos van relegando o anestesiando la cuestión creativa con el paso del tiempo. Es como un músculo que se atrofia si no lo ejercitamos.

Hay, eso sí, personas que han sabido encontrar su camino personal hacia la creatividad. Esta no está limitada a ciertas profesiones, trabajos o proyectos. El momento de despertar a tu talento creativo es ¡ahora!

Amigo lector, necesitaré de tu amable complicidad en los siguientes dos ítems.

  1. El primero es acordar que el punto de partida para alcanzar un resultado creativo y hasta innovador es una idea.
  1. El segundo refiere a que raramente la idea primigenia sea el reflejo exacto de nuestro resultado.

Hecha está concesión, continuemos. Gracias.

Las primeras ideas son el impulso para alimentar a nuevas: más ricas y originales en su conformación. Un proceso iterativo, repensador, que transforma el problema en un desafío-acción. Generar una idea implica muchas veces combinar cosas que nunca antes estuvieron juntas. En otras palabras, correr riesgos.

Una simple idea puede transformar escenarios y romper paradigmas.

Ya en plan de correr riesgos, el desarrollo del proceso creativo nos conducirá por territorios inexplorados. Nuevos y salvajes. Sitios que pondrán en jaque nuestras creencias limitantes.

Generar una idea es acción. Sin la toma de partido la idea deambulará en el mundo de «que hubiese pasado si» o «a mí, eso ya se me había ocurrido». Colecciones de ideas anotadas en una bonita libreta o en coloridos post it…. Todo bien guardado en un cajón.

Y eso, queridos lectores, es lo mismo que nada. La verdad es que no existe diferencia entre tener una idea y no hacer nada con ella a no tener una idea. Crear es imaginar escenarios

Thomas Mann dijo: «Si usted está poseído por una idea, la encuentra expresada en todas partes, hasta la puede oler». El proceso de trabajar con ideas requiere altas dosis de motivación, empeño y tiempo. Un compromiso personal y grupal para lograr el mejor resultado.

Al respecto del compromiso grupal, Ismael Pantaleón afirma: «La generación de ideas necesita grandes dosis de trabajo en equipo. Trabajar en equipo es aceptarse, entenderse, compartir ideas y hacerlas crecer, saber discutir creativamente sin enfadarse, olvidarse de los celos y las envidias… Pero además trabajar en equipo conlleva la habilidad de que un conjunto de personas sea capaz de actuar de tal forma que una sus fuerzas en un mensaje común, resultado de la combinación de las mejores ideas individuales.»

Déjate poseer. Activa todos tus sentidos y exprime tu capacidad de observar, de imaginar y de preguntar. Haz todo lo que puedas para obtener la información antes de ponerte a trabajar.

El camino que recorro cuando estoy tras un reto o desafío creativo involucra cinco estaciones y sus combinaciones. He aquí algunos consejos de un viajero.

  1. Sacar del cerebro: Registrar es mejor que recordar. Una buena idea comienza en el mismo momento que la documentas. Acostúmbrate a escribir.
  1. Visualizar la idea: Pensar en y con imágenes. Garabatea, haz mapas mentales. Llena de color y referencias visuales a tus ideas.
  1. Preparar el cambio: Desafíate. Intenta analizar un hecho desde distintas perspectivas. Vence a las frases asesinas y anímate a proponer. Acepta las opiniones distintas a la tuya.
  1. Gastar energía: El acto creativo, la búsqueda del placer por descubrir ideas nuevas, es un trabajo a tiempo completo que hay que entrenar y, como todo esfuerzo, cansa. Crear es dedicar energía a algo. Salir de nuestra forma habitual de pensar, de sentir y de actuar. Vamos, para obtener ideas inusuales hay que hacer un esfuerzo inusual. Esto, por gratificante que sea, requiere un trabajo deliberado.
  1. Vencer al cerebro en la conservación de la energía: Tu cerebro libra una batalla constante contra dos rivales. Imagina un ring de box. En una esquina está «entropía», el menor esfuerzo imperativo, la orden cerebral de conservar la energía. En la otra esquina está «creatividad», la capacidad de exploración y búsqueda de lo nuevo. Es una pelea cara a cara, sin rounds ni descansos. Para tu cerebro, vencer a la entropía es un desafío porque implica derrotar al piloto automático, vencer a las ganas de mirar la última serie, de contemplar el techo o simplemente optar por no hacer nada.

Y hay quienes dejan que el mundo siga su curso, como la si vida fuera una cinta transportadora de aeropuerto. De un punto a otro. Lineal, llano. No dejan huella. No marcan la diferencia. No producen ideas. Y esto último es lo que queremos lograr, ¿verdad?: producir ideas.

PD: Hace unos días inauguré página en Facebook: http://www.facebook.com/gussmartincrea ¿Me regalas tu like para crecer como comunidad? Gracias.

Imagen cortesía de Shutterstock

Gustavo Martin

Diseñador industrial graduado en la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. Facilitador de la creatividad en empresas, pymes, emprendedores y ámbito educativo. Conferencista internacional. Escritor en Medium; columnista en Roastbrief y Soy.Marketing. Director de Plums, agencia de diseño de marca y branding. Director creativo asociado en Negocios & Estrategias, Guayaquil, Ecuador.
Conversa en @gussmartin y www.gussmartin.com • Crear es imaginar escenarios

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